viernes, 27 de marzo de 2020

Comentario hecho de la rima LXVI de Bécquer

LXVI

     ¿De dónde vengo?...El más horrible y áspero
de los senderos buscas; 
las huellas de unos pies ensangrentados
sobre la roca dura,
los despojos de una alma hecha jirones
en las zarzas agudas, 
te dirán el camino
que conduce a mi cuna.
    ¿A dónde voy? El  más sombrío y triste
de los páramos cruza,
valle de eternas nieves y de eternas
melancólicas brumas.
      En donde esté una piedra solitaria
sin inscripción alguna, 
donde habite el olvido,
allí estará mi tumba

La obra de Bécquer, como la de Rosalía de Castro, es la de un romántico rezagado que recoge y decanta una considerable herencia lírica anterior. Con este poema, imagen desolada de sí mismo, Bécquer deja constancia de un tema esencial en el Romanticismo como es el de la muerte, pero traducido en el sentimiento más común y directo de la soledad: con ella se muestra la desesperanza de quien se sabe perecedero. 
El tema de la rima es muy claro y patente: soledad y desesperanza del poeta.
El poeta se pregunta por su origen y por su destino. (¿De dónde vengo...¿Adónde voy?) y con tono desolado articula las respuestas. En un camino intransitable, plagado de dificultades y de dolor, determina su cuna, su nacimiento. En cuanto a su existencia , con el mismo dolor, la simboliza un páramo helado y oscuro. La patética alusión a la soledad de su tumba cierra dramáticamente el poema.
Esta rima se puede estructurar en tres partes:
  1. Comprende desde el verso 1 al 8: contiene la pregunta sobre su origen y la dramática respuesta a la pregunta
  2. Comprende los versos 9 al 12: desarrolla la pregunta sobre el destino del poeta y un respuesta, parcial, sobre su existencia.
  3. La última, entre los versos 13 al 16, desarrolla una segunda parte de la respuesta: aquí el poeta, más allá de su problemática , evoca su tumba solitaria.
En su estructura externa el texto presenta versos endecasílabos (1,3,5,9,11 y 13) y heptasílabos (2,4,6,7,8,10,12,14,15 y 16) con rima asonante (a-u) de los versos pares. Los versos impares -salvo un "recuerdo" de rima asonante, en a-o, que afecta al 1º y al 3º, y que cabe considerar irrelevante- quedan sueltos. El esquema (11-7a 11-7a 11-7a 7-7a, repetido en los versos restantes, de forma idéntica) corresponde al de la silva-romance.
Dos dramáticas preguntas dan coherencia estructural al poema. El rasgo principal del estilo de Bécquer está presente en el esquema sintáctico de las preguntas y el inicio de las respuestas: PARALELISMO.
Su doble mirada ( hacia atrás , hacia adelante) está contagiada por una igual melancolía . Así, los adjetivos ponderan negativamente la realidad evocada.Usa superlativos relativos o comparativos. También utiliza simples epítetos de valor negativo.
Las múltiples referencias de valoración peyorativa contribuyen a describir un escenario ceniciento y espectral . La dureza del camino lo hace intransitable: imágenes de pesadilla (v.3); la metáfora "los despojos de un alma hecha jirones, donde lo abstracto del término alma se concreta en la patética designación de su vestido (jirones)
Los hipérbaton (vv1,2) enlazado en el encabalgamiento ("el más horrible y áspero// de los senderos busca), con un verbo desplazado que permite presentar en un primer plano la crudeza de la realidad imaginaria.
De las enumeraciones (senderos.., huellas...despojos) , el asíndeton y encabalgamientos (vv 1,2; 3 y 4 ; 5 y 6) desembocan en la metonimia del nacimiento: cuna.
Personificaciones y un paisaje símbolo de la vida del poeta , junto con la evocación de la tumba dan la imagen de desolación y soledad reforzada por estos recursos expresivos del poema.

Concluyendo, Bécquer ha querido dejar constancia de un yo herido por la soledad y la desesperanza. Dos preguntas, que parecen sencillas, trazan las señas de identidad del poeta escritas sobre el pasado y dirigidas al futuro, unidos por una común desolación con una sencilla retórica y estilística del poema. Desolación típica del sentimiento romántico.


No hay comentarios:

Publicar un comentario