En el mundo actual, la comunicación es el factor esencial en la expansión y prestigio de una lengua. A ello contribuye su uso oficial en organismos internacionales de gran proyección: ONU, UNESCO, FAO, Organización Mundial de la Salud, Unión Europea, etc… Pero son , sobre todo, los grandes medios de comunicación de masas los que rompen las fronteras y compiten para alcanzar una comunicación rápida y casi inmediata, que favorece ciertos estados de opinión, impone pautas de comportamiento universales, crea formas de vida uniformes y suscita hábitos de consumo dirigido.
La creación de Internet estimula la competencia por difundir e imponer lenguas, y las pautas culturales que llevan consigo, por medio de la comunicación. Con la red de Internet se realiza la utopía de una comunicación de alcance universal, asequible para personas de toda condición y, sobre todo, con un acceso inmediato a la información.
El lenguaje escrito de las nuevas tecnologías se genera a partir de los rasgos de la expresión oral. La agilidad comunicativa , la espontaneidad y la economía lingüística que exigen estos medios de comunicación están originando un modo de expresión que interfiere considerablemente en el buen uso y aprendizaje de la lengua.
Algunos rasgos lingüísticos del lenguaje utilizado en estos nuevos medios son: las faltas de ortografía, la supresión de sonidos y el uso de abreviaturas, la ausencia de mayúsculas y minúsculas, la supresión de palabras (artículos, por ejemplo), la falta de corrección estilística, las oraciones cortas y sin terminar, las onomatopeyas, las palabras con poco contenido léxico y con un uso poco preciso, uso de anglicismos, uso libre de los signos de puntación como recurso de expresividad y la utilización de símbolos que sustituyen al lenguaje verbal.
EL ESPAÑOL EN LA RED
Los textos escritos ocupan un lugar muy importante en Internet, donde, como es sabido, la lengua dominante es el inglés.
Académicos , lingüistas e intelectuales se plantean con inquietud la presencia del español en la Red. Se reconoce, por una parte, que la importancia de los contenidos en español y la demanda de información están relacionadas con el grado de desarrollo cultural y científico de las sociedades hispanas.
Por otro lado, se proponen medidas como facilitar el acceso a la Red, la creación de programas de calidad para hispanohablantes, el fomento de la investigación para contar con las técnicas adecuadas y, sobre todo, la formación de ciudadanos que puedan utilizar los contenidos disponibles.
Nunca se ha utilizado tanto la lengua escrita como en la actualidad; sin embargo, cunde la alarma por la invasión de anglicismos y la abundancia de incorrecciones. Por otro lado, se tiende a la uniformidad, al uso de un español estándar , por necesidades de comunicación.
La introducción permanente de anglicismos o neologismos en inglés puede adoptar las siguientes formas:
.- Extranjerismos: web, chip, software… En algunos casos se han formado verbos u otros derivados en español a partir de estos extranjerismos: chatear, chateador…
.- Calcos: se observa un esfuerzo por proponer y difundir la traducción de los términos, muchos de los cuales tienen una raíz latina, lo que facilita su incorporación. A la vez, los calcos amplían los significados de las palabras ya existentes en español: ratón, menú, enlace, bajar…
.- Siglas, acrónimos, signos: www, bit. ADSL…
El lingüista José Antonio Millán ha destacado el uso de los recursos retóricos, especialmente, la metáfora: metáforas marinas, metáforas como espacio físico ( portales, espacio…), metáforas de organismos y de la medicina ( infecciones, virus…)
INSTITUCIONES
En el campo de la difusión y la enseñanza de la lengua y cultura españolas e hispanoamericanas , hay que destacar la labor del INSTITUTO CERVANTES, creado en 1991. Cuenta con sedes en ciudades de cinco continentes, donde ofrece servicios de enseñanza del español, información, biblioteca etc…
Otras instituciones de promoción del español: Ministerio de Educación , Cultura y Deportes de España, la agencia EFE , agencia de noticias en español; La Real Academia Española de la lengua; la Fundación Duques de Soria, colabora en la difusión mediante actividades docentes, de investigación y divulgación.
Hay, sobre todo en el mundo anglosajón, numerosas instituciones y asociaciones de hispanistas, como la Asociación Internacional de Hispanistas o The Hispanic Society of América.
4.2 La trayectoria poética de Rubén Darío
Todo el caldo de cultivo posromántico y premodernista tiene su culminación en la figura del nicaragüense Rubén Darío cuya obra tuvo el mérito de ser el punto de referencia inexcusable de toda la lírica contemporánea hispana a ambos lados del Atlántico.
La producción poética de Rubén Darío se inicia a una edad temprana con Epístolas y poemas (1885) En estos versos amonesta a la Iglesia y a la tiranía, e incita al progreso , a la unidad centroamericana y a la democracia. Aparecen también sus dudas y miedos , y el erotismo, un tema recurrente en su obra. Sus primeros poemas acusan la influencia de poetas españoles del s. XIX como Quintana, Espronceda, Zorrilla, Campoamor o Bécquer, y la de franceses como Víctor Hugo.
En 1888, en su libro en prosa y verso Azul, se pone de manifiesto los pilares de una nueva estética en la que renueva la métrica, el vocabulario poético y se exalta la Grecia clásica y el s. XVIII. Se prefieren ambientes exóticos, se advierte una acentuada preocupación por el ritmo y la musicalidad de los versos. El rechazo de lo español es ahora explícito y los modelos poéticos son los parnasianos franceses y otros poetas, como Walt Whitman. Se incluyen cuentos breves y algunos poemas. Crea un mundo de hadas, princesas, centauros, cisnes y fuentes. El léxico poblado de objetos exóticos, la exquisitez aristocrática y el culto parnasiano al “arte por el arte” implican un rechazo de la realidad burguesa. Desde el título, revela su afiliación en el uso de los símbolos: el azul, era “el color del ensueño, el color del arte, un color helénico y homérico, oceánico y firmamental”, según el propio Darío; el cisne, condensa ingredientes paganos y sensuales (como mito griego del amor carnal) y sugiere el encanto de lo caballeresco legendario. Es emblema de lo blanco, símbolo de la pureza, del ideal, y portento de aristocracia. La curva del cuello es signo misterioso de interrogación.
Es en Prosas Profanas cuando el Modernismo de Rubén Darío llega a su cenit. La ornamentación brillante y los rasgos modernistas más característicos se llevan ahora a su extremo. Un mundo rutilante de belleza y colorido y en versos desconocidos en la tradición métrica hispana ( el alejandrino francés moderno, los eneasílabos, los dodecasílabos…)
La obra sorprendió ya desde el título por lo que este implicaba de confusión deliberada con el uso litúrgico del vocablo “prosas” ( himnos que se cantan en misas solemnes tras el Evangelio). Constituía, además, un signo de la alternativa fascinación y repulsa de la poesía moderna hacia la religión tradicional.
Continúa la línea de evasión aristocrática de la realidad, y por otro lado, retoma la preocupación social de la primera época. Cuestiona qué es el arte, el placer, el amor, el tiempo, la vida, la muerte, la religión, la creación poética… Aborda temas españoles, como la exaltación de lo andaluz y las referencias a la épica medieval; pero las evocaciones de España todavía no tienen una finalidad concreta. El tema por excelencia es el del placer erótico, que no excluye el sacrificio y la pena. La imagen femenina adquiere formas de la naturaleza: tigre, paloma, mar, colina…
En Cantos de vida y esperanza no renuncia a la perfección formal e incluso continúa con sus indagaciones métricas con la incorporación de los versos de pies acentuales de la métrica clásica. Hay un ahondamiento espiritual que refrena la exaltación vital del primer Modernismo y acentúa el tono nostálgico e incluso de amargura existencial que sólo esporádicamente aparecía en los libros anteriores. Se sitúa ahora, el autor, en línea con el Modernismo intimista, más meditativo y menos esplendoroso.
En Cantos de vida y esperanza aparece también poesía civil que reivindica los valores de la vieja comunidad hispana frente al imperialismo yanqui, que Darío percibe ahora como la verdadera amenaza para los pueblos americanos, una vez superado y extinguido el antiguo colonialismo hispano.
Los temas básicos, por tanto, de Cantos de vida y esperanza son los problemas del mundo hispánico y la reflexión existencial de la voz poética. Intenta revalidar la cultura hispánica. Aborda temas de las civilizaciones precolombinas y del presente americano.
4.3 la repercusión del Modernismo en España: Valle-Inclán, los hermanos Machado y Juan Ramón Jiménez
Hacia finales del s. XIX y principios del XX, el Modernismo ejerció su influencia en España. En este hecho fue determinante la segunda visita de Rubén Darío a Madrid, en 1899.
El panorama poético necesitaba un cambio; el lenguaje prosaico y moralizador de Ramón de Campoamor y la verborrea declamatoria de Núñez de Arce eran muestra de una tradición degastada.
Antes de la llegada de Rubén Darío, algunos poetas, como Salvador Rueda y Francisco Villaespesa, mantenían contacto epistolar con los principales autores hispanoamericanos. Los síntomas de cambio son observables ya en revistas literarias como Electra, La vida literaria o Revista Ibérica que publicaron poesías y escritos teóricos modernistas. En 1903 apareció la más importante , Helios, que incluía también poemas de Rubén Darío. Durante los primeros años del s.XX se publican los libros del Modernismo español: Alma (1902) de Manuel Machado, Soledades (1903) Antonio Machado, Arias tristes (1903) y Jardines lejanos (1904) de Juan Ramón Jiménez. Títulos que revelan además la propensión del Modernismo español a un mayor intimismo que el Modernismo externo y brillante de los primeros libros de Rubén Darío.
Los poetas españoles buscan efectos plásticos con el uso de colores, efectos sonoros (uso de recursos fónicos y evocadoras alusiones a diferentes instrumentos musicales) Tampoco faltan las sensaciones , los aromas refinados, sugeridos por medio de flores y plantas. Abundancia de adjetivos ornamentales, imágenes sugerentes, símbolos variados y atrevidas sinestesias. El léxico que enriquece de forma inusitada con vocablos exóticos, cultismos, neologismos. Los ambientes que se recrean son característicos por su valor simbólico y evocador.
Manuel Machado
Hermano de Antonio Machado.
La influencia del Simbolismo, del Parnasianismo y de Rubén Darío es patente en sus poemas. Pero ese tono modernista típico (en el que no falta la pose decadente y cosmopolita o la propensión a la nostalgia y a la indolencia) se funde en sus versos con un andalucismo en el que se combinan el gusto por las formas populares del folclore andaluz (coplas, soleares, malagueñas…) una fina ironía, un benevolente cinismo y cierta tendencia a caer en un pintoresquismo fácil, en el que abundan los gitanos, las fiestas, los toros. Obras: Alma, Los cantares, El mal poema, Cante hondo, Ars moriendi.
Francisco Villaespesa
Se aúnan en su poesía rasgos típicamente románticos ( gusto por lo macabro y por la expresión declamatoria) con motivos propios del Modernismo (estanques, cisnes, bosques,..; canto a la bohemia, al opio, al ajenjo, al amor…) Sus versos no alcanzan profundidad existencia y suelen quedarse en lo más superficial de los oropeles románticos y modernistas. Obras: Flores de almendro, El alto de los bohemios, Tristiae rerum, El patio de los arrayanes, Las horas que pasan.
Antonio Machado.
Junto a su hermano Manuel, se encuentra en París viviendo de traducciones. Allí coincide con Baroja y conoce a Óscar Wilde. Una segunda estancia en París en 1902 le permite entablar una perdurable relación con Rubén Darío. Entre tanto, Manuel y Antonio Machado frecuentan en Madrid los ambientes modernistas y mantienen habituales contactos con Villaespesa, Juan Ramón Jiménez, etc.
Antoni Machado publica en 1903 su primer libro de poesía , Soledades, que reedita con numerosas modificación es en 1907 con el título de Soledades. Galerías. Otros poemas.
El libro de Soledades aparece en pleno apogeo del movimiento modernista, lo que es bien visible en la mayoría de los cuarenta y dos poemas que lo componen. Predomina en ellos el tono melancólico y doliente, la anécdota argumental es prácticamente inexistente y los temas son los característicos del intimismo posromántico: amor, el paso del tiempo, la soledad, la infancia perdida, los sueños.
Es característico el empleo de símbolos, con los que el poeta desea escudriñar el misterio de lo escondido: el camino, el espejo, el cristal, la tarde… Sus significados son muy diversos y a veces cambiantes, según los textos, e incluso en el mismo texto.
En al segunda edición de 1907 se suprimen los poemas más modernistas y se añaden muchos nuevos, hasta un total de más de noventa. Se acentúa la línea intimista. El recuerdo , la memoria, el sueño, evocan constantemente un pasado perdido. Se incorporan nuevos símbolos, como el de las galerías del alma, con el que Machado pretende dar cuenta del interior de la conciencia. Es notable una sensación general de angustia tanto por el fluir incontenible del tiempo como por la premonición de la muerte. Dios aparece también entrevisto racionalmente inexistente, pero vitalmente deseable. El sentimiento del paisaje es muy acusado y característico: la realidad exterior queda impregnada del estado emocional del poeta, de modo se da la fusión en la poesía de Machado de paisaje y alma.
En Soledades puede advertirse una obsesión permanente: la búsqueda del yo, el desazonado interrogatorio sobre la propia identidad.
Confluyen en e su poesía: Realismo , Romanticismo, poesía popular, simbolismo, decadentismo...No es producto casual de la moda modernista, sino fruto de una reelaborada meditación.
Juan Ramón Jiménez
Pese a su idea de unidad y permanente modificación de su obra, es posible y muy revelador su estudio diacrónico de la poesía de Juan Ramón, puesto que permite conocer su evolución estética y el ahondamiento de su proceso creador.
La primera etapa o época sensitiva llegaría hasta 1915. Sus primeros libros, Ninfeas y Almas de violeta muestran ya un tono decadente de inequívoca adscripción neorromántica. Rimas, además de la huella becqueriana presente ya en el título, deja traslucir la influencia simbolista francesa. Arias tristes y Jardines lejanos sitúan claramente la poesía del autor en el Modernismo intimista y simbolista: atmósfera quejumbrosa y doliente, sentimientos del soledad y melancolía, inevitabilidad del paso del tiempo, presencia de la muerte, recuerdos, jardines y flores, paisajes otoñales, léxico decadente, adjetivación matizada, sinestesias…
En Moguer compone: Elejías, Las hojas verdes, La soledad sonora, Pastorales, Baladas de primavera, Poemas májicos y dolientes… En muchas de estas obras se reiteran todavía los motivos modernistas e incluso en alguna de ellas se acentúa la ornamentación modernista. Sin embargo preludian ya una poesía más personal. En todo caso, hay ya en buena parte de ellos un intento de superación del Modernismo. Ello se confirma en Melancolía y Laberinto, donde se muestra el camino metafísico que seguirá luego su poesía. En su poema “Estío” es una poesía conceptual con formalmente sencilla.
Ramón del Valle-Inclán
Si bien el Modernismo es una referencia constante en la obra de Valle-Inclán ( para negarlo como ocurre en muchas de sus últimas obras) puede decirse que toda su producción literaria hasta 1906 se inscribe en la estética modernista.
Las cuatro Sonatas ,subtituladas Memorias del Marqués de Bradomín, son las obras más importantes de esta primera etapa. Sonata de otoño desarrolla en Galicia las peripecias de un otoñal Bradomín, que añora su vida pasada de don Juan. Sonata de estío muestra en las tierras de México la ardiente pasión del protagonista por una joven criolla, la “niña Chole”. Sonata de primavera relata las juveniles aventuras sentimentales del Marqués en Italia. Sonata de invierno, ambientada en la Navarra carlista, es el relato del viejo y derrotado Bradomín. Estructurada como una composición musical en cuatro tiempos, la serie de las Sonatas va ligando simbólicamente la estación del año y el marco geográfico con la edad del protagonista y sus pasiones vitales. Música y simbolismo son rasgos netamente modernistas, y lo es también la caracterización del personaje de Bradomín como un dandy aristocrático típico de fin de siglo, elegante, exquisito, amoral, aventurero, provocador, cínico. En un ambiente de misterio y leyenda, entre precisos jardines y lujosos interiores, se exalta nostálgicamente todo un mundo decadente y refinado, aunque a veces aparezca una nota distante e irónica que destruye ese mundo. El esmerado lenguaje y cuidad estilo dan por resultado la prosa más brillante del Modernismo español.
5.2.- La poesía de Miguel de Unamuno y de Antonio Machado
La poesía de la Generación del 98 recoge las dos tendencias del momento: la herencia simbolista francesa del Modernismo (Antonio Machado) y la herencia ideológica alemana (Unamuno). Pero su lenguaje elimina, de modo progresivo, la brillantez retórica del Modernismo aunque mantiene el carácter impresionista en las descripciones o la idealización de la naturaleza y el paisaje castellano.
Después de una primera etapa modernista, los dos poetas acogen en su obra el espíritu del 98, tanto en su temática (reflexión sobre los problemas nacionales, visión existencial y dolorida de Castilla…), como en su escritura (más reflexiva, sentenciosa y analítica).
Aunque más conocido por su labor en prosa, Unamuno compuso multitud de poemas por ser para él la poesía la más alta expresión del espíritu. El supuesto lugar secundario de la poesía de Unamuno obedezca a la muy tardía publicación de su primer libro de versos y a su voluntario apartamiento de las modas. Prefiere a los poetas hondos y de trascendencia filosófica, lo que explica que tradujera a Leopardi, Wordsworth , Coleridge. A estas influencias deben añadirse las de Dante, Milton, Whitman, José Martí, Bécquer, los místicos españoles,…
Poeta culto, huye de la sonoridad fácil, porque cree que el sentimiento poético ha de ser pensado. Su poesía aborda los mismos temas que en su prosa: la angustia existencial, el sentimiento religioso, la familia, la contemplación del paisaje, los problemas filosóficos… No faltan tampoco las composiciones políticas, nostálgicas, biográficas, de añoranza de España (poesía en el exilio) o las meramente circunstanciales.
En cuanto a su métrica, destaca en el uso de las estrofas tradicionales (sonetos, romances…) con predominio de la rima asonantada, pero no es infrecuente la elección de la métrica irregular, con escasa atención al ritmo musical. De ahí que a veces hayan sido tildados sus versos de rudos, duros o ásperos.
Obras: Poesías, Rosario de sonetos líricos, El Cristo de Velázquez, Andanzas y visiones españolas, Rimas de dentro, Teresa, De Fuerteventura a París y Romancero del destierro.
Póstumamente: Cancionero. Diario poético en el que incluye los poemas compuestos desde 1928 a 1936: “Poemas y canciones de Hendaya” y los escritos en los últimos meses de la vida del autor.
ANTONIO MACHADO
Junto a su hermano Manuel, se encuentra en París viviendo de traducciones. Allí coincide con Baroja y conoce a Óscar Wilde. Una segunda estancia en París en 1902 le permite entablar una perdurable relación con Rubén Darío. Entre tanto, Manuel y Antonio Machado frecuentan en Madrid los ambientes modernistas y mantienen habituales contactos con Villaespesa, Juan Ramón Jiménez, etc.
Se incorporó tardíamente al Modernismo. Sintió cierta incomodidad ante el Modernismo, postulaba una literatura intimista pero contenida. Tampoco se sintió a gusto cuando las vanguardias aparecieron.
Mostró su preferencia por las formas populares de la literatura. Creyó que la poesía popular recogía sentimientos y emociones que eran, a la vez, individuales y colectivas.
De la literatura clásica española le interesó Lope de Vega, Jorge Manrique y, sobre todo, Bécquer: poetas de expresión simple y cordial, tono meditativo y gusto por lo popular.
De los contemporáneos, admiró la capacidad descriptiva de Azorín, la poesía de Juan Ramón Jiménez y a Miguel de Unamuno, de quien tomó su sentido religioso (rechazan el catolicismo tradicional español, pugnaban por encontrar un lugar para Dios en sus corazones, se preocupaban por Cristo, en quien ven la trágica voluntad humana de ser y sentirse Dios).
Antonio Machado publica en 1903 su primer libro de poesía , Soledades, que reedita con numerosas modificación es en 1907 con el título de Soledades. Galerías. Otros poemas.
El libro de Soledades aparece en pleno apogeo del movimiento modernista, lo que es bien visible en la mayoría de los cuarenta y dos poemas que lo componen. Predomina en ellos el tono melancólico y doliente, la anécdota argumental es prácticamente inexistente y los temas son los característicos del intimismo posromántico: amor( el verdadero amor se llega mediante el recuerdo, pero para llegar al recuerdo se requiere primero el olvido. Mediante un acto de la voluntad se recuerda como un sueño y surge el amor que ya no morirá. Lo típico en él es la evocación melancólica de la amada ausente), el paso del tiempo ( el tiempo como algo vivo, no como concepto o abstracción. El hombre recorre el camino de la vida) , la soledad, la infancia perdida, los sueños ( Los sueños son los de la vigilia. La vigilia soñadora es la única forma de conocimiento).
Es característico el empleo de símbolos, con los que el poeta desea escudriñar el misterio de lo escondido: el camino, el espejo, el cristal, la tarde… Sus significados son muy diversos y a veces cambiantes, según los textos, e incluso en el mismo texto.
Símbolos:
.- Galería: camino introspectivo, búsqueda por los caminos interiores del alma, donde el poeta puede encontrarse consigo mismo.
.- Camino: relación entre espacio y tiempo. Expresa el curso de la vida
.- Agua: símbolo acuático que se asocia al paso del tiempo
.- Fuente: tiempo pasado que se va cargando de melancolía
.- Manantial: tiempo presente, agua nueva que va llenando el lama de paz y de serenidad
.- Lluvia: connota el paso de las horas como monotonía del tiempo que fluye con lentitud
.- Río: vida en sentido heraclitano ( fluir)
.- Mar: comienza por ser una vivencia intimista, subjetiva, triste. Pronto abandona este significado para enlazar con el caminar del hombre, cuyo destino es la muerte. También significa el misterio de la existencia humana. Río es la vida que camina hacia el mar, la muerte.
.- Noria: se contrapone a la fuente con una connotación de realidad presente desolada que además enturbia el ensueño del agua del manantial.
.- Tarde: parte del día propicia a la meditación y al ensueño.
En la segunda edición de 1907 se suprimen los poemas más modernistas y se añaden muchos nuevos, hasta un total de más de noventa. Se acentúa la línea intimista. El recuerdo , la memoria, el sueño, evocan constantemente un pasado perdido. Se incorporan nuevos símbolos, como el de las galerías del alma, con el que Machado pretende dar cuenta del interior de la conciencia. Es notable una sensación general de angustia tanto por el fluir incontenible del tiempo como por la premonición de la muerte. Dios aparece también entrevisto racionalmente inexistente, pero vitalmente deseable. El sentimiento del paisaje es muy acusado y característico: la realidad exterior queda impregnada del estado emocional del poeta, de modo se da la fusión en la poesía de Machado de paisaje y alma.
En Soledades puede advertirse una obsesión permanente: la búsqueda del yo, el desazonado interrogatorio sobre la propia identidad.
Confluyen en su poesía: Realismo , Romanticismo, poesía popular, simbolismo, decadentismo...No es producto casual de la moda modernista, sino fruto de una reelaborada meditación.
Campos de Castilla.- Publicado inicialmente en 1912. Se advierte con respecto a Soledades cambios fundamentales; hay una evolución consciente de intentar dar un paso “del yo al nosotros”, de desligarse de la intimidad, del individualismo de Soledades, para intentar compartir experiencias y ganar en objetividad. Busca ahora en los demás las claves de la realidad que no había hallado respuesta satisfactoria en el buceo introspectivo de las galerías de su alma.
Los poemas se pueden agrupar en estos temas:
1.- Paisaje castellano y las gentes que lo pueblan: en los que se observa un componente subjetivo añadido a la pretendida objetividad de Machado. Es una visión propia en la que proyecta su sentir por aquellas tierras. Selecciona los aspectos más acordes con sus sentimientos: la sobriedad, la aridez y la desolación de los campos de Soria.
2.- La preocupación patriótica: el tema de España que junto a una visión lírica hay una actitud crítica con que nos da un testimonio de atraso y pobreza de Castilla denunciando los males de España. Contrasta el pasado glorioso de Castilla y su ruina presente. Los retratos de personajes marginales configuran una imagen de la realidad intrahistórica del pueblo castellano. En otros poemas, su preocupación se centra en el tema de “las dos Españas”: la España del pasado estéril e injusto (del señorito) frente a la España de la esperanza en una regeneración espiritual y social.
3.- El tiempo y la muerte: la fugacidad de la vida, el poder destructor del tiempo y la certeza de la muerte aparecen continuamente en sus poesías y en sus reflexiones. Refleja su angustia por la pérdida de su mujer (Leonor) y su amarga nostalgia de la vida en común que significa su estancia en Soria. No hay exhibición de dolor en estos poemas, más parece un gemido, un suspiro que se escapa.
4.- La religión: poemas más dispersos que otros. Muestra una actitud unamuniana en la búsqueda de Dios. Se caracteriza su religiosidad por su ansia y el deseo de encontrar a Dios y no por el encuentro feliz por la fe.
La obra podría estructurarse en los siguientes grupos de poemas:
A.- Ciclo soriano: en ellos expresa su emoción ante el paisaje castellano, y en los que se refleja la decadencia castellana y la violencia de los campesinos (“Un criminal” , el romance “La tierra de Alvargonzález)
B.- Ciclo de Leonor: los poemas más emotivos y tristes en recuerdo de su esposa muerta.
C.- Ciclo de Baeza: centra su mirada en el paisaje andaluz, en las costumbres populares, en el atraso del país.
D.-“ Proverbios y canciones “ : nuevo tipo de poesía sentenciosa de tipo filosófica y moral. En estos poemillas aúna sus preocupaciones filosóficas y existenciales con las formas estróficas populares, todo ello envuelto en una sutil ironía. Estos poemas sirven de cauce a los más hondos sentimientos de Machado: el problema del conocimiento, la verdad, Dios, el sueño y la realidad.
E.- Elogios: poemas compuestos en alabanza de amigos del poeta : Azorín, Unamuno, Valle-Inclán; elegías (“A la muerte de Rubén Darío); poemas en los que muestra su esperanza en una España neuva.
En el libro se pueden apreciar varias tendencias métricas. Gusto por las coplas y las composiciones de carácter popular; intento de revitalización del romance. Preferencia por la silva con rima de romance. Tampoco falta las formas clásicas (sonetos)
El lenguaje se caracteriza por su sencillez y sobriedad. En la descripción paisajística hay una preferencia por las construcciones nominales, la adjetivación especifica llena de matices connotativos y el empleo de un léxico preciso.
Nuevas Canciones.- Se incluye un centenar de Proverbios y cantares, en los que desgrana sus inquietudes filosóficas. Desvelan su insatisfacción tanto con la lírica intelectual, como con la lírica aún próxima a las formas expresivas del S.XIX. Es el esfuerzo por buscar la esencialidad. La poesía es entendida no como subjetividad sino como comunicación, como algo derivado de la vida.
Crea, en prosa y en verso, una serie de escritores apócrifos a través de los que expone sus ideas: Abel Martín y Juan de Mairena. Cada uno tiene su personalidad, y en el fondo son distintas voces del propio Antonio Machado.
Entre los últimos textos poéticos de Machado, dos grupos merecen destacarse: Canciones a Guiomar en los que expresa su amor por Pilar Valderrama y las poesías escritas durante la Guerra Civil, en donde muestra también en verso su compromiso cívico y político.
5.3.-La prosa (narrativa y ensayística): Pío Baroja, Azorín, Valle-Inclán y Miguel de Unamuno.
El género del ENSAYO alcanza en la literatura de estos años un importante lugar; sirve de cauce a las inquietudes sociales y existenciales de los nuevos escritores que toman partido ante diversos problemas de la sociedad.
Los ensayistas de fin de siglo reflexionan sobre España y buscan una identidad cultural nacional, al servicio de un proyecto liberal, que halla en la historia y el arte las fuentes de la mentalidad colectiva.
Contribuyeron en la conformación del ensayo moderno, en el que la reflexión crítica se une a la subjetividad, a elementos autobiográficos y a la pretensión de un diálogo constante con el lector.
La preocupación por la identidad cultural de España llevó a los autores al análisis crítico de la historia, del entorno y de los elementos que conforman el carácter español, localizado sobre todo en la vida campesina y en ciudades provincianas, y al descubrimiento del paisaje castellano.
Los ensayistas más destacados fueron Unamuno, Azorín, Ganivet y Maeztu.
ÁNGEL GANIVET
A medio camino entre el ensayo regeneracionista y la literatura decadente de fin de siglo.
En su Idearium español muestra el contraste entre las viejas glorias españolas y pasadas y los males del presente desde una ideología en la que se mezclan tradicionalismo y pesimismo. Defiende una identidad española cuyos rasgos distintivos son: la independencia, el individualismo y el espíritu guerrero.
Novelas La conquista del reino de Maya; Los trabajos del infatigable creador Pío Cid. La primera es un relato satírico de aventuras que defiende al “buen salvaje” frente a al corrupta civilización.
RAMIRO DE MAEZTU
Fue un vehemente periodista vitoriano que en su juventud defendió posiciones políticas radicales próximas al socialismo en libros como Hacia otra España, para evolucionar hacia una ideología más conservadora que lo llevó a defender, tiempo después , la Dictadura de Primo de Rivera, a exaltar la España imperial en Defensa de la Hispanidad y a combatir la Segunda Republica. Además de sus escritos políticos, también, es autor de un ensayo sobre tres de los mitos de la Literatura española: Don Quijote, Don Juan y la Calestina.
NOVELA
En la novela se comprueba la crisis del realismo. La prosa cada vez es menos el vehículo de narraciones en sentido clásico: los relatos convencionales conviven con libros en prosa más descriptivos, líricos o ensayísticos, en los que las fronteras genéricas empiezan a ser difusas. Las novelas del 98 tratan como tema principal la visión que de la realidad tiene cada autor. Tienden a reflejar lo cotidiano, pero como instrumento para conocer lo esencial de la propia realidad. El autor está omnipresente: manifiesta sus ideas y opiniones acerca del tema tratado. No hay intenciones moralizantes en el análisis de la realidad. Preferencia por los relatos cortos. Estilo sobrio, léxico valorativo y presencia de localismos y arcaísmos.
JOSÉ MARTÍNEZ RUIZ, AZORÍN
A medio camino entre el ensayo y la narrativa se encuentra la obra de Azorín.
Sus obras literarias más importantes son La voluntad; Antonio Azorín; Las confesiones de un pequeño filósofo, Los pueblos; Castilla. Las tres primeras son peculiares novelas, próximas al género del ensayo, que, con abundancia de rasgos autobiográficos, se caracterizan por el individualismo escéptico, un acusado intelectualismo y una visión literaturizada de la vida, en un ambiente de cierta resignación melancólica, angustia ante el paso del tiempo y profundo hastío vital. Los pueblos y Castilla son sendas colecciones de artículos y pequeños relatos que rememoran viejos recuerdos, antiguas lecturas, pequeños detalles.
El detallismo característico de Azorín busca precisamente encontrar en lo pequeño y en el momento la esencia de lo intemporal. De ahí que sean temas típicos lo que se ha dado llamar la “microhistoria” (atención a los sucesos menores y cotidianos que supuestamente se reiteran desde siempre) y la idea del “eterno retorno” (los hechos y acontecimientos acabados en apariencia por completo terminan por reaparecer, para repetir el ciclo de forma definitiva, como ocurre en la Naturaleza con las estaciones del año).
Doña Inés ; Don Juan: con estas dos obras inicia un cambio. Se incorporan minuciosas descripciones del ambiente y la sensibilidad de los personajes, el conflicto se centra en la personalidad de los protagonistas.
Estilísticamente, la prosa de Azorín es la ruptura completa con la estética realista. Puede hablarse de disolución de la novela tradicional por la práctica ausencia de hilo narrativo, la disgregación estructural, la tendencia al intelectualismo… Se trata de un discurso fragmentario, que debe relacionarse con el deseo del autor de anular el tiempo y la acción. Hay un absoluto predominio de lo descriptivo y de lo discursivo. En sus textos, redactados con prosa sencilla, en la que predominan los períodos sintácticos breves, las fronteras entre narración y ensayo quedan desdibujadas.
Azorín escribió también ensayos de crítica literaria: Lecturas españolas; Clásicos y modernos; Al margen de los clásicos. En muchas ocasiones reinventa los clásicos haciendo hincapié, más que en los textos literarios mismos, en sus supuestos rasgos humanos, anécdotas, etc…
RAMÓN DEL VALLE-INCLÁN
Es un autor de una extensa y variada obra. Aunque destaca como excelente narrador y gran dramaturgo, escribe también poesía, numerosos artículos de periódico e incluso algún libro ensayísticos como La lámpara maravillosa , donde expone su estética simbolista y su aprecio por el característico esoterismo finisecular.
Como narrador, es autor de numerosos cuentos y breves relatos . Las narraciones más extensas son las que componen la tetralogía de BanLas Sonatas ; Flor de Santidad, la trilogía de La guerra carlista , Tirano Banderas y la incompleta serie de El ruedo ibérico.
Con la serie Sonatas se inscribe claramente en la estética modernista. Sonata de otoño desarrolla en Galicia las peripecias de un otoñal Bradomín, que añora su vida pasada de don Juan. Sonata de estío muestra en las tierras de México la ardiente pasión del protagonista por una joven criolla, la “niña Chole”. Sonata de primavera relata las juveniles aventuras sentimentales del Marqués en Italia. Sonata de invierno, ambientada en la Navarra carlista, es el relato del viejo y derrotado Bradomín. Estructurada como una composición musical en cuatro tiempos, la serie de las Sonatas va ligando simbólicamente la estación del año y el marco geográfico con la edad del protagonista y sus pasiones vitales. Música y simbolismo son rasgos netamente modernistas, y lo es también la caracterización del personaje de Bradomín como un dandy aristocrático típico de fin de siglo, elegante, exquisito, amoral, aventurero, provocador, cínico. En un ambiente de misterio y leyenda, entre precisos jardines y lujosos interiores, se exalta nostálgicamente todo un mundo decadente y refinado, aunque a veces aparezca una nota distante e irónica que destruye ese mundo. El esmerado lenguaje y cuidad estilo dan por resultado la prosa más brillante del Modernismo español.
En Flor de santidad aparece ya la Galicia milenaria, una sociedad rural que conserva un modo de vida arcaico y remotas tradiciones
Las tres novelas de La guerra carlista narran diversos episodios de la última guerra de ese nombre acaecida en España en el siglo anterior. Se mezclan personajes ficticios con figuras históricas . En esta trilogía, pese a la proximidad cronológica de los hechos históricos, el lector tiene a veces la impresión de que suceden en un tiempo inmemorial. El autor encuentra en el carlismo, por un lado, un sentimiento popular y colectivo netamente antiburgués y, por otro, el romántico encanto de las causas perdidas, el sabor de la leyenda y el aura de las antiguas gestas.
La trilogía se compone de las siguientes novelas: Los cruzados de la causa, El resplandor de la hoguera, Gerifaltes de antaño. Se postula que el liberalismo es el origen de los males de España y propone el modelo de sociedad carlista.
Tirano banderas y El ruedo ibérico, dos novelas que están próximas a los esperpentos teatrales. Tirano Banderas es la primera novela que incluye ingredientes esperpénticos. De tema y ambiente americanos. Realiza una fortísima sátira de una dictadura hispanoamericana típica. La novela está cuidadosamente documentada y construida, y su lenguaje, una especie de castellano de América arquetípico. Como en todas las obras esperpénticas, es notable la relación entre la nueva forma expresiva y la orientación estética de las vanguardias.
El ruedo ibérico era el título genérico de una serie de nueve novelas históricas que se desarrollarían desde las postrimerías del reinado de Isabel II hasta la Restauración. Solo de este proyecto vieron la luz: La corte de los milagros; Viva mi dueño; y la inclusa Baza de espadas. De ácida visión de la España que retrata.
PÍO BAROJA
Escritor caracterizado por su actitud negativa e irónica, su pesimismo radical, su escepticismo y el rechazo de los dogmas, criticó de forma constante la crueldad, la estulticia y la maldad de la sociedad del momento. De carácter ensayístico son sus libros de memorias Juventud, egolatría; Desde la última vuelta del camino en el que incluye ensayos, biografías y diferentes artículos periodísticos.
Es, además del personaje más independiente y arisco de todos los del 98, el mejor narrador de su generación. El tono agrio y pesimista es una constante en su carácter y en sus obras. El tema principal va a ser la protesta contra la sociedad del momento, a la que critica por sus conductas hipócritas, sus falsas moralidades, sus dolorosas injusticias y su aburguesamiento regresivo. Frente a la hipocresía, Baroja manifiesta una sinceridad total en sus ideas; frente a las injusticias, muestra una gran ternura por lo marginal; y frente al aburguesamiento, encuentra como única salida la acción. Las consecuencias de esta actitud serán:
.- Un escepticismo absoluto por los aspectos religiosos y éticos del hombre, que se refleja a través de sus personajes: tristes, descontentos, sin esperanza alguna en el futuro.
.- Una presencia importante de la acción. Muchas de sus novelas son un cúmulo de sucesos y episodios en los que la aventura constituye el argumento central.
El mismo Baroja organizó su obra en trilogías, con una agrupación a veces arbitraria. La crítica suele reconocer dos etapas en su producción:
1.- Etapa hasta 1912. Se caracteriza por una gran variedad temática e incluye, entre otras, las mejores creaciones. Sus protagonistas , que, en muchos rasgos, son trasunto biográfico del escritor, se caracterizan por su inadaptación y su enfrentamiento con el mundo. También escribe algunas obras de acción y aventuras que preludian lo que luego será su modelo de novela.
Camino de perfección, El árbol de la ciencia, la trilogía La lucha por la vida (La busca, Mala hierba, Aurora roja), Zalacín el aventurero y Las inquietudes de Shanti Andía.
2.- Segunda etapa. En las novelas de este periodo –de ambientación diversa y con ingredientes exóticos - predomina el relato de trasfondo histórico y es habitual la perspectiva irónica. Memorias de un hombre de acción, El laberinto de las sirenas…
Después de la Guerra civil escribe sus propias memorias.
Se ha acusado a Baroja de ser un autor descuidado y sin calidad en la técnica narrativa. Sin embargo, dentro de ese aparente desaliño, descubrimos una concepción novelística cuya base es la espontaneidad y el antirretoricismo. Sus novelas nacen de su rechazo a la estructura previamente definida.
Predominan los párrafos cortos, más adecuados para ese estilo rápido en el que se acumulan impresiones y acciones. Su léxico es claro y sencillo, con presencia de coloquialismos que expresan mejor la realidad. Sintaxis sencilla, sobre todo en los diálogos. Las descripciones son fugaces. Los personajes son descritos de un modo rápido pero expresivo.
MIGUEL DEL UNAMUNO
Ensayo
La figura más importante dentro de la G.98 en lo que concierne al género ensayístico es Miguel de Unamuno. En él adquiere la máxima relevancia la corriente del autobiografismo, puesto que sus ensayos constituyen una verdadera confesión de su intimidad. Su obra abarca temas muy diversos (religiosos, políticos, artísticos, históricos,etc.). Su personalidad fue enormemente compleja y llena de permanentes contradicciones.
Sus dos grandes núcleos temáticos son el sentido de la vida y su hondísima preocupación por España.
Unamuno no es un pensador sistemático: sus reflexiones se esparcen en todas sus obras. Su pensamiento está en la línea de un vitalismo influido sobre todo por Kierkegaard
En la producción ensayística de Unamuno podemos establecer dos etapas: la primera, que abarcaría hasta 1905, se centra en el intento de europeizar España siguiendo las teorías de Regeneracionismo; la segunda, a partir de 1905, se estructura en torno a la idea de españolizar Europa.
Entre sus obras destacan En torno al casticismo, en la que expresa su honda preocupación por el tema de España y expone el concepto de la intrahistoria, mediante el cual opone la vida cotidiana del pueblo a la historiografía oficial con sus grandes fechas y nombres . Vida de don Quijote y Sancho : expuso su personal interpretación de la novela cervantina como expresión del alma española. Su preocupación por España sigue en Por tierras de Portugal y España y en Andanzas y visiones españolas.
Del sentimiento trágico de la vida: contiene algunas de las formulaciones más intensas de su pensamiento. Arranca de la realidad del “hombre de carne y hueso” y de sus anhelos. Las ansias contradictorias de “serse y de serlo todo”. A estas ansias de plenitud se opone la amenaza de la “Nada”: la posible nada tras la muerte. Y surge entonces la angustia, como despertar a la condición trágica del hombre. La inmortalidad es la gran cuestión de que depende el sentido de nuestra existencia. De ahí su “hambre de Dios”, que es la necesidad de un Dios “garantizador de nuestra inmortalidad personal”. Pero la razón, por un lado, le niega la esperanza; aunque, por otro lado, su corazón se la imponga desesperadamente.
La agonía del Cristianismo: la palabra agonía está tomada en su sentido etimológico de “lucha”. En la obra está su personal Cristianismo, presidido por su apasionado amor hacia Cristo y por su “querer creer”.
Los rasgos más característicos de sus ensayos son: una estructura de aparente diálogo mediante preguntas y respuestas; la abundante presencia de metáforas, parábolas y paradojas; la frecuente utilización de admiraciones e interrogaciones retóricas; la búsqueda de un lenguaje preciso y antirretórico; la integración de la lengua popular y el valor connotativo de las palabras. Muchos de sus textos están escritos en primera persona, precisamente, por lo que tienen de confesión y de expresión de su propia personalidad
Novela
Es el cauce adecuado para la expresión de sus conflictos existenciales.
Comenzó por una novela histórica , “intrahistórica”, sobre la última guerra carlista, Paz en la guerra. Es una obra en la que dedicó doce años de preparación. Por ello decía Unamuno que era tarea de “novelista ovíparo” (el que incuba largamente su creación)
Pero pronto pasó a ser un novelista vivíparo, es decir, de parto rápido, que escribe “a lo que salga”, cuyas novelas se van haciendo al escribirlas, partiendo de una idea central.
Amor y pedagogía: “novela de ideas” , da la lección de que es la vida se resiste a dejarse encorsetar por las teorías racionales
Niebla: subtitulada nivola. Es famoso el pasaje en que el protagonista, Agusto Pérez, el “ente de ficción”, se enfrenta con el propio actor, que había previsto su muerte, para gritarle: “¡Quiero vivir, quiero ser yo! (poniendo en duda, luego, la realidad del propio Unamuno). El tema es, por tanto, la relación entre el Creador y sus criaturas, junto con la angustia de la propia existencia, cobran particular interés la confusión entre sueño y realidad, entre razón y fe que derivan de otro tema principal: la angustia de la existencia humana.
San Manuel Bueno, Mártir: obra más característica y perfecta de la narrativa del autor. La obra gira en torno a las grandes obsesiones de Unamuno: la inmortalidad y la fe. Pero se plantean ahora con un enfoque nuevo para él: la alternativa entre una verdad trágica y una felicidad ilusoria. Unamuno parece optar por la segunda; quiere hacer a los hombres felices: sólo las religiones “consuelan de haber tenido que nacer para morir”
También es la novela de la abnegación y del amor al prójimo: un hombre sin fe ni esperanza se convierte en ejemplo de caridad.
Los protagonistas de Unamuno son agonistas, hombres que luchan por “serse”, que se debaten contra la muerte y la disolución de su personalidad. Abel Sánchez habla de la envidia, del odio, del cainismo. La tía Tula gira en torno al sentido de la maternidad…
De sus novelas destacamos su soltura constructiva, la parquedad descriptiva y la importancia que adquieren los diálogos.
6.- Novecentismo o Generación del 14. Características de la novela y el ensayo. Juan Ramón Jiménez
6.1.- El novecentismo o Generación del 14. Definición y características.
En la segunda década del s. XX se produjo en la vida política y cultural del país un cambio impulsado por un grupo minoritario de jóvenes intelectuales que difundieron sus ideas a través de periódicos, como El Sol, revistas como España, La Pluma y Revista de Occidente, y editoriales como Calpe. En las artes y las ciencias, la difusión se realizó fundamentalmente por medio de ensayos y reseñas de obras de pensadores y científicos europeos.
Se conoce por Novecentismo el movimiento cultural característico de la segunda década española del s. XX. Se opone a cuanto se considera del ochocientos. En el campo de la literatura, se tienen por decimonónicos no sólo el Romanticismo y el Realismo, sino también la literatura del finales de siglo que de forma genérica se llama modernista.
Los novecentistas , también llamados "generación del 14", comparten espacio con los escritores de fin de siglo y con los jóvenes de las vanguardias. Sus mejores producciones y época de predominio se sitúan entre 1915 y 1930
El término "novecentismo" fue acuñado por Eugenio d´Ors para definir el arte de su generación, opuesto a los modos artísticos del siglo XX.
Los autores novecentistas eran intelectuales liberales, con una sólida formación, elitistas, vinculados a la alta burguesía y con una notable actividad pública.
Las principales características de los integrantes del grupo son las siguientes:
.- Eran profesionales formados en Europa (sobre todo en Francia y Alemania).
.- Promovían el conocimiento, hablaban idiomas y viajaban. pretendían que el problema de la realidad de España, la regeneración social y política del país, se analizara desde perspectivas más racionales, científicas y lógicas.
.- Rechazan las corrientes culturales y políticas del siglo anterior.
El grupo es amplio y con gran diversidad de tendencias. En cuanto a los géneros, domina el ensayo sobre la novela, aunque esta no deja de tener importancia.
Las características comunes a estos escritores son:
6.2.- La novela (Ramón Pérez de Ayala) y el ensayo (Ortega y Gasset)
EL ENSAYO
El pensamiento de los miembros de este grupo se caracteriza por los siguientes rasgos:
JOSÉ ORTEGA Y GASSET
Fue la figura más influyente de la cultura y el pensamiento de las primeras décadas del s. XX. Desde su cátedra, sus libros y desde Revista de Occidente, ejerció el papel de guía intelectual y a él se debe la difusión en España de las más importantes corrientes culturales de la centuria.
Entre los conceptos que configuran su pensamiento destacan dos ideas fundamentales: la razón vital, es decir, la razón como parte de la vida , y el condicionamiento de las circunstancias y el perspectivismo.
Indaga en la realidad radical de la vida humana individual conjugando dos actitudes: el vitalismo irracionalista y el racionalismo puro. La vida es desarrollo, distinta de una época a otra, de modo que debe entenderse inmersa en la historia. Esto significa que el yo es inseparable del entorno, de la circunstancia de la que forma parte; la vida solo es comprensible en relación con ella. Toda circunstancia implica un punto de vista, una perspectiva individual.
Meditaciones del Quijote: en el prólogo, el autor enuncia su concepción del ensayo, que es "la ciencia menos la prueba explicita". Expresa su aspiración a mover a la reflexión acerca de temas importantes o humildes, pero referidos todos a las circunstancias españolas.
El espectador : conjunto de artículos publicados en ocho volúmenes, se abordan diversos temas, en general vinculados con el presente y las experiencias personales del autor. Reclama el derecho a analizar la realidad desde la perspectiva individual. La verdad es la suma de todas las perspectivas individuales. En los textos subyace la antinomia entre acción y contemplación, que el autor intenta conciliar con la ideas de la reflexión sobre la vida "según fluye ante él": Ortega es un espectador de su tiempo.
El liberalismo a ultranza es el que definirá la evolución ideológica de Ortega, de tal modo que la libertad individual la sentirá amenazada no sólo por la tiranía, sino por la democracia, en la que ve el peligro de que una mayoría pueda imponer sus preferencias sin salvaguardar la sagrada libertad del individuo. De ahí que en la contradicción entre su deseo de elevar el nivel cultural de las gentes en su proyecto de regeneración de España y su temor a un igualitarismo que desborde lo individual, acabe por mostrarse decidido defensor de una minoría selecta que rija los destinos del país y conduzca sabiamente a las masas. Estas ideas las encontramos en su obra La rebelión de las masas
La deshumanización del arte, realiza un análisis sociológico del arte de vanguardia. El arte nuevo es, para él, un arte hermético, intelectual, antirromántico y antirrealista. Debe ser un arte puro, alejado de la psicología, de la sociología, de la vida y de las experiencias personales. El arte ha de deshumanizarse . En este proceso el principal recurso para el poeta es la metáfora, puesto que la metáfora supone siempre una desrealización. Al alejarse de la realidad, el arte es un mero juego intrascendente que causa placer por sí mismo.
Ideas sobre la novela: cree que la novela tradicional es un género ya agotado porque la reiteración de los temas y las exigencias de los lectores hacen difícil que una novela que base su sustancia en la simple trama pueda atraer a esos lectores selectos. En la novela ha de interesar más el ambiente que la acción. El novelista debe cuidar el detalle y prescindir de definir a los personajes, cuyos rasgos han de ser descubiertos por el lector. Lo importante ya no será la trama, sino el juego intelectual, la estructura y el estilo. La novela deshumanizada lógicamente será intrascendente, de lectura difícil y al alcance de pocos.
NOVELA
La diversidad novelística durante la época es notable y, al lado de la novela que más propiamente puede considerarse novecentista, abundan los relatos que, de un modo u otro, continúan orientaciones estéticas anteriores. También prolonga la tendencia realista, pero con un tono frecuentemente humorístico y, a menudo, irónico, escéptico y desengañado. También se publican nuevas novelas de escritores ya consagrados como Baroja o Unamuno, en tanto que otros como Valle-Inclán buscan también en la narrativa la superación del Modernismo.
Los novelistas del Novecentismo comparten con los del 98 la inquietud por el problema de España, aunque rechazan la visión dramática y subjetiva de sus precedentes, adoptando una postura más equilibrada e intelectual. Precisamente ese enfoque intelectual será la que determine el predominio del género ensayístico entre estos autores, dando origen a un grupo de pensadores cuya labro divulgativa ocupará un lugar destacado en el panorama cultural y literario del s.XX.
como novelistas destacan Garbiel Miró y Pérez Ayala. Una característica común a todos es la importancia que conceden al valor estético de la literatura, por encima de su función como testimonio de la realidad. Por este motivo, se observa en sus obras una gran preocupación por la forma y exquisito cuidado por el lenguaje.
RAMÓN PÉREZ AYALA
Su concepción artística de la novela le lleva a experimentar continuamente con la técnica y con la forma. El lenguaje también está sometido a estas intenciones renovadoras. La forma posee una elegancia digna de mención: perfectas construcciones oracionales, equilibrio en la expresión, léxico rico y seleccionado juntos a frases tomadas del habla popular.
Creó una novela experimental, preocupada por el tema de la conciencia, en la que incluyó aspectos inconscientes y subconscientes.
Utilizó en su obra narrativa el diálogo teatral y las historias intercaladas, y ensayó distintas maneras de plantear el perspectivismo (varios narradores que cuentan el mismo acontecimiento, o la doble columna).
En Tigre Juan critica las costumbres españolas, el mito de don Juan en tono de parodia. Lo más interesante es la estructura que tiene la obra, ya que está concebida como si de una composición musical se tratase ( dos partes la componen: Adagio y Presto).
Otras obras: El curandero de su honra ; Belarmino y Apolonio
GABRIEL MIRÓ
Utiliza la literatura para crear un mundo lleno de percepciones sensoriales. El autor contempla la realidad y la recrea con sus propias impresiones. Las novelas de Miró se basan en descripciones construidas por medio de la unión de distintas escenas ambientales y paisajísticas. La acción apenas existe; todo está supeditado a la expresión sensorial de tal forma que los objetos son los verdaderos protagonistas, quedando los tipos humanos como meras anécdotas. Su estilo es muy elaborado y lírico, lento y recargado. Obras: Las cerezas del cementerio: su tema principal es la lucha trágica entre el ser humano y la realidad hostil que lo rodea; constituye un canto a la belleza y la sensibilidad. Nuestro padre san Daniel y El obispo leproso: Dos relatos que conforman una única novela centrada en la imaginaria Oleza (símbolo de Orihuela) Su tema principal es el paso del tiempo. en la primera, la crueldad, consecuencia de la falta de amor, domina la narración; en la segunda, el tema central es el amor y presenta un final optimista.
6.3.- Juan Ramón Jiménez
ANTONIO MACHADO
Junto a su hermano Manuel, se encuentra en París viviendo de traducciones. Allí coincide con Baroja y conoce a Óscar Wilde. Una segunda estancia en París en 1902 le permite entablar una perdurable relación con Rubén Darío. Entre tanto, Manuel y Antonio Machado frecuentan en Madrid los ambientes modernistas y mantienen habituales contactos con Villaespesa, Juan Ramón Jiménez, etc.
Se incorporó tardíamente al Modernismo. Sintió cierta incomodidad ante el Modernismo, postulaba una literatura intimista pero contenida. Tampoco se sintió a gusto cuando las vanguardias aparecieron.
Mostró su preferencia por las formas populares de la literatura. Creyó que la poesía popular recogía sentimientos y emociones que eran, a la vez, individuales y colectivas.
De la literatura clásica española le interesó Lope de Vega, Jorge Manrique y, sobre todo, Bécquer: poetas de expresión simple y cordial, tono meditativo y gusto por lo popular.
De los contemporáneos, admiró la capacidad descriptiva de Azorín, la poesía de Juan Ramón Jiménez y a Miguel de Unamuno, de quien tomó su sentido religioso (rechazan el catolicismo tradicional español, pugnaban por encontrar un lugar para Dios en sus corazones, se preocupaban por Cristo, en quien ven la trágica voluntad humana de ser y sentirse Dios).
Antonio Machado publica en 1903 su primer libro de poesía , Soledades, que reedita con numerosas modificación es en 1907 con el título de Soledades. Galerías. Otros poemas.
El libro de Soledades aparece en pleno apogeo del movimiento modernista, lo que es bien visible en la mayoría de los cuarenta y dos poemas que lo componen. Predomina en ellos el tono melancólico y doliente, la anécdota argumental es prácticamente inexistente y los temas son los característicos del intimismo posromántico: amor( el verdadero amor se llega mediante el recuerdo, pero para llegar al recuerdo se requiere primero el olvido. Mediante un acto de la voluntad se recuerda como un sueño y surge el amor que ya no morirá. Lo típico en él es la evocación melancólica de la amada ausente), el paso del tiempo ( el tiempo como algo vivo, no como concepto o abstracción. El hombre recorre el camino de la vida) , la soledad, la infancia perdida, los sueños ( Los sueños son los de la vigilia. La vigilia soñadora es la única forma de conocimiento).
Es característico el empleo de símbolos, con los que el poeta desea escudriñar el misterio de lo escondido: el camino, el espejo, el cristal, la tarde… Sus significados son muy diversos y a veces cambiantes, según los textos, e incluso en el mismo texto.
Símbolos:
.- Galería: camino introspectivo, búsqueda por los caminos interiores del alma, donde el poeta puede encontrarse consigo mismo.
.- Camino: relación entre espacio y tiempo. Expresa el curso de la vida
.- Agua: símbolo acuático que se asocia al paso del tiempo
.- Fuente: tiempo pasado que se va cargando de melancolía
.- Manantial: tiempo presente, agua nueva que va llenando el lama de paz y de serenidad
.- Lluvia: connota el paso de las horas como monotonía del tiempo que fluye con lentitud
.- Río: vida en sentido heraclitano ( fluir)
.- Mar: comienza por ser una vivencia intimista, subjetiva, triste. Pronto abandona este significado para enlazar con el caminar del hombre, cuyo destino es la muerte. También significa el misterio de la existencia humana. Río es la vida que camina hacia el mar, la muerte.
.- Noria: se contrapone a la fuente con una connotación de realidad presente desolada que además enturbia el ensueño del agua del manantial.
.- Tarde: parte del día propicia a la meditación y al ensueño.
En la segunda edición de 1907 se suprimen los poemas más modernistas y se añaden muchos nuevos, hasta un total de más de noventa. Se acentúa la línea intimista. El recuerdo , la memoria, el sueño, evocan constantemente un pasado perdido. Se incorporan nuevos símbolos, como el de las galerías del alma, con el que Machado pretende dar cuenta del interior de la conciencia. Es notable una sensación general de angustia tanto por el fluir incontenible del tiempo como por la premonición de la muerte. Dios aparece también entrevisto racionalmente inexistente, pero vitalmente deseable. El sentimiento del paisaje es muy acusado y característico: la realidad exterior queda impregnada del estado emocional del poeta, de modo se da la fusión en la poesía de Machado de paisaje y alma.
En Soledades puede advertirse una obsesión permanente: la búsqueda del yo, el desazonado interrogatorio sobre la propia identidad.
Confluyen en su poesía: Realismo , Romanticismo, poesía popular, simbolismo, decadentismo...No es producto casual de la moda modernista, sino fruto de una reelaborada meditación.
Campos de Castilla.- Publicado inicialmente en 1912. Se advierte con respecto a Soledades cambios fundamentales; hay una evolución consciente de intentar dar un paso “del yo al nosotros”, de desligarse de la intimidad, del individualismo de Soledades, para intentar compartir experiencias y ganar en objetividad. Busca ahora en los demás las claves de la realidad que no había hallado respuesta satisfactoria en el buceo introspectivo de las galerías de su alma.
Los poemas se pueden agrupar en estos temas:
1.- Paisaje castellano y las gentes que lo pueblan: en los que se observa un componente subjetivo añadido a la pretendida objetividad de Machado. Es una visión propia en la que proyecta su sentir por aquellas tierras. Selecciona los aspectos más acordes con sus sentimientos: la sobriedad, la aridez y la desolación de los campos de Soria.
2.- La preocupación patriótica: el tema de España que junto a una visión lírica hay una actitud crítica con que nos da un testimonio de atraso y pobreza de Castilla denunciando los males de España. Contrasta el pasado glorioso de Castilla y su ruina presente. Los retratos de personajes marginales configuran una imagen de la realidad intrahistórica del pueblo castellano. En otros poemas, su preocupación se centra en el tema de “las dos Españas”: la España del pasado estéril e injusto (del señorito) frente a la España de la esperanza en una regeneración espiritual y social.
3.- El tiempo y la muerte: la fugacidad de la vida, el poder destructor del tiempo y la certeza de la muerte aparecen continuamente en sus poesías y en sus reflexiones. Refleja su angustia por la pérdida de su mujer (Leonor) y su amarga nostalgia de la vida en común que significa su estancia en Soria. No hay exhibición de dolor en estos poemas, más parece un gemido, un suspiro que se escapa.
4.- La religión: poemas más dispersos que otros. Muestra una actitud unamuniana en la búsqueda de Dios. Se caracteriza su religiosidad por su ansia y el deseo de encontrar a Dios y no por el encuentro feliz por la fe.
La obra podría estructurarse en los siguientes grupos de poemas:
A.- Ciclo soriano: en ellos expresa su emoción ante el paisaje castellano, y en los que se refleja la decadencia castellana y la violencia de los campesinos (“Un criminal” , el romance “La tierra de Alvargonzález)
B.- Ciclo de Leonor: los poemas más emotivos y tristes en recuerdo de su esposa muerta.
C.- Ciclo de Baeza: centra su mirada en el paisaje andaluz, en las costumbres populares, en el atraso del país.
D.-“ Proverbios y canciones “ : nuevo tipo de poesía sentenciosa de tipo filosófica y moral. En estos poemillas aúna sus preocupaciones filosóficas y existenciales con las formas estróficas populares, todo ello envuelto en una sutil ironía. Estos poemas sirven de cauce a los más hondos sentimientos de Machado: el problema del conocimiento, la verdad, Dios, el sueño y la realidad.
E.- Elogios: poemas compuestos en alabanza de amigos del poeta : Azorín, Unamuno, Valle-Inclán; elegías (“A la muerte de Rubén Darío); poemas en los que muestra su esperanza en una España neuva.
En el libro se pueden apreciar varias tendencias métricas. Gusto por las coplas y las composiciones de carácter popular; intento de revitalización del romance. Preferencia por la silva con rima de romance. Tampoco falta las formas clásicas (sonetos)
El lenguaje se caracteriza por su sencillez y sobriedad. En la descripción paisajística hay una preferencia por las construcciones nominales, la adjetivación especifica llena de matices connotativos y el empleo de un léxico preciso.
Nuevas Canciones.- Se incluye un centenar de Proverbios y cantares, en los que desgrana sus inquietudes filosóficas. Desvelan su insatisfacción tanto con la lírica intelectual, como con la lírica aún próxima a las formas expresivas del S.XIX. Es el esfuerzo por buscar la esencialidad. La poesía es entendida no como subjetividad sino como comunicación, como algo derivado de la vida.
Crea, en prosa y en verso, una serie de escritores apócrifos a través de los que expone sus ideas: Abel Martín y Juan de Mairena. Cada uno tiene su personalidad, y en el fondo son distintas voces del propio Antonio Machado.
Entre los últimos textos poéticos de Machado, dos grupos merecen destacarse: Canciones a Guiomar en los que expresa su amor por Pilar Valderrama y las poesías escritas durante la Guerra Civil, en donde muestra también en verso su compromiso cívico y político.
5.3.-La prosa (narrativa y ensayística): Pío Baroja, Azorín, Valle-Inclán y Miguel de Unamuno.
El género del ENSAYO alcanza en la literatura de estos años un importante lugar; sirve de cauce a las inquietudes sociales y existenciales de los nuevos escritores que toman partido ante diversos problemas de la sociedad.
Los ensayistas de fin de siglo reflexionan sobre España y buscan una identidad cultural nacional, al servicio de un proyecto liberal, que halla en la historia y el arte las fuentes de la mentalidad colectiva.
Contribuyeron en la conformación del ensayo moderno, en el que la reflexión crítica se une a la subjetividad, a elementos autobiográficos y a la pretensión de un diálogo constante con el lector.
La preocupación por la identidad cultural de España llevó a los autores al análisis crítico de la historia, del entorno y de los elementos que conforman el carácter español, localizado sobre todo en la vida campesina y en ciudades provincianas, y al descubrimiento del paisaje castellano.
Los ensayistas más destacados fueron Unamuno, Azorín, Ganivet y Maeztu.
ÁNGEL GANIVET
A medio camino entre el ensayo regeneracionista y la literatura decadente de fin de siglo.
En su Idearium español muestra el contraste entre las viejas glorias españolas y pasadas y los males del presente desde una ideología en la que se mezclan tradicionalismo y pesimismo. Defiende una identidad española cuyos rasgos distintivos son: la independencia, el individualismo y el espíritu guerrero.
Novelas La conquista del reino de Maya; Los trabajos del infatigable creador Pío Cid. La primera es un relato satírico de aventuras que defiende al “buen salvaje” frente a al corrupta civilización.
RAMIRO DE MAEZTU
Fue un vehemente periodista vitoriano que en su juventud defendió posiciones políticas radicales próximas al socialismo en libros como Hacia otra España, para evolucionar hacia una ideología más conservadora que lo llevó a defender, tiempo después , la Dictadura de Primo de Rivera, a exaltar la España imperial en Defensa de la Hispanidad y a combatir la Segunda Republica. Además de sus escritos políticos, también, es autor de un ensayo sobre tres de los mitos de la Literatura española: Don Quijote, Don Juan y la Calestina.
NOVELA
En la novela se comprueba la crisis del realismo. La prosa cada vez es menos el vehículo de narraciones en sentido clásico: los relatos convencionales conviven con libros en prosa más descriptivos, líricos o ensayísticos, en los que las fronteras genéricas empiezan a ser difusas. Las novelas del 98 tratan como tema principal la visión que de la realidad tiene cada autor. Tienden a reflejar lo cotidiano, pero como instrumento para conocer lo esencial de la propia realidad. El autor está omnipresente: manifiesta sus ideas y opiniones acerca del tema tratado. No hay intenciones moralizantes en el análisis de la realidad. Preferencia por los relatos cortos. Estilo sobrio, léxico valorativo y presencia de localismos y arcaísmos.
JOSÉ MARTÍNEZ RUIZ, AZORÍN
A medio camino entre el ensayo y la narrativa se encuentra la obra de Azorín.
Sus obras literarias más importantes son La voluntad; Antonio Azorín; Las confesiones de un pequeño filósofo, Los pueblos; Castilla. Las tres primeras son peculiares novelas, próximas al género del ensayo, que, con abundancia de rasgos autobiográficos, se caracterizan por el individualismo escéptico, un acusado intelectualismo y una visión literaturizada de la vida, en un ambiente de cierta resignación melancólica, angustia ante el paso del tiempo y profundo hastío vital. Los pueblos y Castilla son sendas colecciones de artículos y pequeños relatos que rememoran viejos recuerdos, antiguas lecturas, pequeños detalles.
El detallismo característico de Azorín busca precisamente encontrar en lo pequeño y en el momento la esencia de lo intemporal. De ahí que sean temas típicos lo que se ha dado llamar la “microhistoria” (atención a los sucesos menores y cotidianos que supuestamente se reiteran desde siempre) y la idea del “eterno retorno” (los hechos y acontecimientos acabados en apariencia por completo terminan por reaparecer, para repetir el ciclo de forma definitiva, como ocurre en la Naturaleza con las estaciones del año).
Doña Inés ; Don Juan: con estas dos obras inicia un cambio. Se incorporan minuciosas descripciones del ambiente y la sensibilidad de los personajes, el conflicto se centra en la personalidad de los protagonistas.
Estilísticamente, la prosa de Azorín es la ruptura completa con la estética realista. Puede hablarse de disolución de la novela tradicional por la práctica ausencia de hilo narrativo, la disgregación estructural, la tendencia al intelectualismo… Se trata de un discurso fragmentario, que debe relacionarse con el deseo del autor de anular el tiempo y la acción. Hay un absoluto predominio de lo descriptivo y de lo discursivo. En sus textos, redactados con prosa sencilla, en la que predominan los períodos sintácticos breves, las fronteras entre narración y ensayo quedan desdibujadas.
Azorín escribió también ensayos de crítica literaria: Lecturas españolas; Clásicos y modernos; Al margen de los clásicos. En muchas ocasiones reinventa los clásicos haciendo hincapié, más que en los textos literarios mismos, en sus supuestos rasgos humanos, anécdotas, etc…
RAMÓN DEL VALLE-INCLÁN
Es un autor de una extensa y variada obra. Aunque destaca como excelente narrador y gran dramaturgo, escribe también poesía, numerosos artículos de periódico e incluso algún libro ensayísticos como La lámpara maravillosa , donde expone su estética simbolista y su aprecio por el característico esoterismo finisecular.
Como narrador, es autor de numerosos cuentos y breves relatos . Las narraciones más extensas son las que componen la tetralogía de BanLas Sonatas ; Flor de Santidad, la trilogía de La guerra carlista , Tirano Banderas y la incompleta serie de El ruedo ibérico.
Con la serie Sonatas se inscribe claramente en la estética modernista. Sonata de otoño desarrolla en Galicia las peripecias de un otoñal Bradomín, que añora su vida pasada de don Juan. Sonata de estío muestra en las tierras de México la ardiente pasión del protagonista por una joven criolla, la “niña Chole”. Sonata de primavera relata las juveniles aventuras sentimentales del Marqués en Italia. Sonata de invierno, ambientada en la Navarra carlista, es el relato del viejo y derrotado Bradomín. Estructurada como una composición musical en cuatro tiempos, la serie de las Sonatas va ligando simbólicamente la estación del año y el marco geográfico con la edad del protagonista y sus pasiones vitales. Música y simbolismo son rasgos netamente modernistas, y lo es también la caracterización del personaje de Bradomín como un dandy aristocrático típico de fin de siglo, elegante, exquisito, amoral, aventurero, provocador, cínico. En un ambiente de misterio y leyenda, entre precisos jardines y lujosos interiores, se exalta nostálgicamente todo un mundo decadente y refinado, aunque a veces aparezca una nota distante e irónica que destruye ese mundo. El esmerado lenguaje y cuidad estilo dan por resultado la prosa más brillante del Modernismo español.
En Flor de santidad aparece ya la Galicia milenaria, una sociedad rural que conserva un modo de vida arcaico y remotas tradiciones
Las tres novelas de La guerra carlista narran diversos episodios de la última guerra de ese nombre acaecida en España en el siglo anterior. Se mezclan personajes ficticios con figuras históricas . En esta trilogía, pese a la proximidad cronológica de los hechos históricos, el lector tiene a veces la impresión de que suceden en un tiempo inmemorial. El autor encuentra en el carlismo, por un lado, un sentimiento popular y colectivo netamente antiburgués y, por otro, el romántico encanto de las causas perdidas, el sabor de la leyenda y el aura de las antiguas gestas.
La trilogía se compone de las siguientes novelas: Los cruzados de la causa, El resplandor de la hoguera, Gerifaltes de antaño. Se postula que el liberalismo es el origen de los males de España y propone el modelo de sociedad carlista.
Tirano banderas y El ruedo ibérico, dos novelas que están próximas a los esperpentos teatrales. Tirano Banderas es la primera novela que incluye ingredientes esperpénticos. De tema y ambiente americanos. Realiza una fortísima sátira de una dictadura hispanoamericana típica. La novela está cuidadosamente documentada y construida, y su lenguaje, una especie de castellano de América arquetípico. Como en todas las obras esperpénticas, es notable la relación entre la nueva forma expresiva y la orientación estética de las vanguardias.
El ruedo ibérico era el título genérico de una serie de nueve novelas históricas que se desarrollarían desde las postrimerías del reinado de Isabel II hasta la Restauración. Solo de este proyecto vieron la luz: La corte de los milagros; Viva mi dueño; y la inclusa Baza de espadas. De ácida visión de la España que retrata.
PÍO BAROJA
Escritor caracterizado por su actitud negativa e irónica, su pesimismo radical, su escepticismo y el rechazo de los dogmas, criticó de forma constante la crueldad, la estulticia y la maldad de la sociedad del momento. De carácter ensayístico son sus libros de memorias Juventud, egolatría; Desde la última vuelta del camino en el que incluye ensayos, biografías y diferentes artículos periodísticos.
Es, además del personaje más independiente y arisco de todos los del 98, el mejor narrador de su generación. El tono agrio y pesimista es una constante en su carácter y en sus obras. El tema principal va a ser la protesta contra la sociedad del momento, a la que critica por sus conductas hipócritas, sus falsas moralidades, sus dolorosas injusticias y su aburguesamiento regresivo. Frente a la hipocresía, Baroja manifiesta una sinceridad total en sus ideas; frente a las injusticias, muestra una gran ternura por lo marginal; y frente al aburguesamiento, encuentra como única salida la acción. Las consecuencias de esta actitud serán:
.- Un escepticismo absoluto por los aspectos religiosos y éticos del hombre, que se refleja a través de sus personajes: tristes, descontentos, sin esperanza alguna en el futuro.
.- Una presencia importante de la acción. Muchas de sus novelas son un cúmulo de sucesos y episodios en los que la aventura constituye el argumento central.
El mismo Baroja organizó su obra en trilogías, con una agrupación a veces arbitraria. La crítica suele reconocer dos etapas en su producción:
1.- Etapa hasta 1912. Se caracteriza por una gran variedad temática e incluye, entre otras, las mejores creaciones. Sus protagonistas , que, en muchos rasgos, son trasunto biográfico del escritor, se caracterizan por su inadaptación y su enfrentamiento con el mundo. También escribe algunas obras de acción y aventuras que preludian lo que luego será su modelo de novela.
Camino de perfección, El árbol de la ciencia, la trilogía La lucha por la vida (La busca, Mala hierba, Aurora roja), Zalacín el aventurero y Las inquietudes de Shanti Andía.
2.- Segunda etapa. En las novelas de este periodo –de ambientación diversa y con ingredientes exóticos - predomina el relato de trasfondo histórico y es habitual la perspectiva irónica. Memorias de un hombre de acción, El laberinto de las sirenas…
Después de la Guerra civil escribe sus propias memorias.
Se ha acusado a Baroja de ser un autor descuidado y sin calidad en la técnica narrativa. Sin embargo, dentro de ese aparente desaliño, descubrimos una concepción novelística cuya base es la espontaneidad y el antirretoricismo. Sus novelas nacen de su rechazo a la estructura previamente definida.
Predominan los párrafos cortos, más adecuados para ese estilo rápido en el que se acumulan impresiones y acciones. Su léxico es claro y sencillo, con presencia de coloquialismos que expresan mejor la realidad. Sintaxis sencilla, sobre todo en los diálogos. Las descripciones son fugaces. Los personajes son descritos de un modo rápido pero expresivo.
MIGUEL DEL UNAMUNO
Ensayo
La figura más importante dentro de la G.98 en lo que concierne al género ensayístico es Miguel de Unamuno. En él adquiere la máxima relevancia la corriente del autobiografismo, puesto que sus ensayos constituyen una verdadera confesión de su intimidad. Su obra abarca temas muy diversos (religiosos, políticos, artísticos, históricos,etc.). Su personalidad fue enormemente compleja y llena de permanentes contradicciones.
Sus dos grandes núcleos temáticos son el sentido de la vida y su hondísima preocupación por España.
Unamuno no es un pensador sistemático: sus reflexiones se esparcen en todas sus obras. Su pensamiento está en la línea de un vitalismo influido sobre todo por Kierkegaard
En la producción ensayística de Unamuno podemos establecer dos etapas: la primera, que abarcaría hasta 1905, se centra en el intento de europeizar España siguiendo las teorías de Regeneracionismo; la segunda, a partir de 1905, se estructura en torno a la idea de españolizar Europa.
Entre sus obras destacan En torno al casticismo, en la que expresa su honda preocupación por el tema de España y expone el concepto de la intrahistoria, mediante el cual opone la vida cotidiana del pueblo a la historiografía oficial con sus grandes fechas y nombres . Vida de don Quijote y Sancho : expuso su personal interpretación de la novela cervantina como expresión del alma española. Su preocupación por España sigue en Por tierras de Portugal y España y en Andanzas y visiones españolas.
Del sentimiento trágico de la vida: contiene algunas de las formulaciones más intensas de su pensamiento. Arranca de la realidad del “hombre de carne y hueso” y de sus anhelos. Las ansias contradictorias de “serse y de serlo todo”. A estas ansias de plenitud se opone la amenaza de la “Nada”: la posible nada tras la muerte. Y surge entonces la angustia, como despertar a la condición trágica del hombre. La inmortalidad es la gran cuestión de que depende el sentido de nuestra existencia. De ahí su “hambre de Dios”, que es la necesidad de un Dios “garantizador de nuestra inmortalidad personal”. Pero la razón, por un lado, le niega la esperanza; aunque, por otro lado, su corazón se la imponga desesperadamente.
La agonía del Cristianismo: la palabra agonía está tomada en su sentido etimológico de “lucha”. En la obra está su personal Cristianismo, presidido por su apasionado amor hacia Cristo y por su “querer creer”.
Los rasgos más característicos de sus ensayos son: una estructura de aparente diálogo mediante preguntas y respuestas; la abundante presencia de metáforas, parábolas y paradojas; la frecuente utilización de admiraciones e interrogaciones retóricas; la búsqueda de un lenguaje preciso y antirretórico; la integración de la lengua popular y el valor connotativo de las palabras. Muchos de sus textos están escritos en primera persona, precisamente, por lo que tienen de confesión y de expresión de su propia personalidad
Novela
Es el cauce adecuado para la expresión de sus conflictos existenciales.
Comenzó por una novela histórica , “intrahistórica”, sobre la última guerra carlista, Paz en la guerra. Es una obra en la que dedicó doce años de preparación. Por ello decía Unamuno que era tarea de “novelista ovíparo” (el que incuba largamente su creación)
Pero pronto pasó a ser un novelista vivíparo, es decir, de parto rápido, que escribe “a lo que salga”, cuyas novelas se van haciendo al escribirlas, partiendo de una idea central.
Amor y pedagogía: “novela de ideas” , da la lección de que es la vida se resiste a dejarse encorsetar por las teorías racionales
Niebla: subtitulada nivola. Es famoso el pasaje en que el protagonista, Agusto Pérez, el “ente de ficción”, se enfrenta con el propio actor, que había previsto su muerte, para gritarle: “¡Quiero vivir, quiero ser yo! (poniendo en duda, luego, la realidad del propio Unamuno). El tema es, por tanto, la relación entre el Creador y sus criaturas, junto con la angustia de la propia existencia, cobran particular interés la confusión entre sueño y realidad, entre razón y fe que derivan de otro tema principal: la angustia de la existencia humana.
San Manuel Bueno, Mártir: obra más característica y perfecta de la narrativa del autor. La obra gira en torno a las grandes obsesiones de Unamuno: la inmortalidad y la fe. Pero se plantean ahora con un enfoque nuevo para él: la alternativa entre una verdad trágica y una felicidad ilusoria. Unamuno parece optar por la segunda; quiere hacer a los hombres felices: sólo las religiones “consuelan de haber tenido que nacer para morir”
También es la novela de la abnegación y del amor al prójimo: un hombre sin fe ni esperanza se convierte en ejemplo de caridad.
Los protagonistas de Unamuno son agonistas, hombres que luchan por “serse”, que se debaten contra la muerte y la disolución de su personalidad. Abel Sánchez habla de la envidia, del odio, del cainismo. La tía Tula gira en torno al sentido de la maternidad…
De sus novelas destacamos su soltura constructiva, la parquedad descriptiva y la importancia que adquieren los diálogos.
6.- Novecentismo o Generación del 14. Características de la novela y el ensayo. Juan Ramón Jiménez
6.1.- El novecentismo o Generación del 14. Definición y características.
En la segunda década del s. XX se produjo en la vida política y cultural del país un cambio impulsado por un grupo minoritario de jóvenes intelectuales que difundieron sus ideas a través de periódicos, como El Sol, revistas como España, La Pluma y Revista de Occidente, y editoriales como Calpe. En las artes y las ciencias, la difusión se realizó fundamentalmente por medio de ensayos y reseñas de obras de pensadores y científicos europeos.
Se conoce por Novecentismo el movimiento cultural característico de la segunda década española del s. XX. Se opone a cuanto se considera del ochocientos. En el campo de la literatura, se tienen por decimonónicos no sólo el Romanticismo y el Realismo, sino también la literatura del finales de siglo que de forma genérica se llama modernista.
Los novecentistas , también llamados "generación del 14", comparten espacio con los escritores de fin de siglo y con los jóvenes de las vanguardias. Sus mejores producciones y época de predominio se sitúan entre 1915 y 1930
El término "novecentismo" fue acuñado por Eugenio d´Ors para definir el arte de su generación, opuesto a los modos artísticos del siglo XX.
Los autores novecentistas eran intelectuales liberales, con una sólida formación, elitistas, vinculados a la alta burguesía y con una notable actividad pública.
Las principales características de los integrantes del grupo son las siguientes:
.- Eran profesionales formados en Europa (sobre todo en Francia y Alemania).
.- Promovían el conocimiento, hablaban idiomas y viajaban. pretendían que el problema de la realidad de España, la regeneración social y política del país, se analizara desde perspectivas más racionales, científicas y lógicas.
.- Rechazan las corrientes culturales y políticas del siglo anterior.
El grupo es amplio y con gran diversidad de tendencias. En cuanto a los géneros, domina el ensayo sobre la novela, aunque esta no deja de tener importancia.
Las características comunes a estos escritores son:
- Racionalismo: frente al irracionalismo modernista y cierto gusto por la paradoja y la contradicción de autores como Unamuno, los novecentistas persiguen el rigor intelectual, el análisis frío y objetivo de las circunstancias y la claridad expositiva.
- Antirromanticismo: se rechaza lo sentimental y lo pasional y, al contrario, se prefiere lo clásico, las actitudes equilibradas y serenas y la expresión intelectualizada de las emociones, lejos de todo patetismo.
- Defensa del "arte puro":el arte ha de tener entidad por sí mismo y, de acuerdo con los ideales de pulcritud mental, depuración y especialización. El arte tiene que limitarse a proporcionar placer estético y no ha de ser, por tanto, vehículo de preocupaciones religiosas o políticas ni de emociones privadas. El arte es algo autónomo de la vida, lo que conduce a veces a ser un mero juego intelectual, que raya muchas veces en la frivolidad.
- Aristocratismo intelectual: la búsqueda de la objetividad y de la perfección hace que los textos se dirijan necesariamente a entendidos. El arte está concebido para minorías selectas.
- Estilo cuidado: el ideal de la obra "bien hecha" lleva a una extrema preocupación por concepción y estructura de las obras y por su lenguaje, con lo que se rechaza tanto el oropel modernista como el realismo vulgar y se persigue un estilo pulcro y depurado.
6.2.- La novela (Ramón Pérez de Ayala) y el ensayo (Ortega y Gasset)
EL ENSAYO
El pensamiento de los miembros de este grupo se caracteriza por los siguientes rasgos:
- Europeísmo: identifican Europa con la ciencia; para ellos era necesario renovar el país, combatir su atraso científico y, por tanto, se opusieron al casticismo y al patriotismo de los intelectuales de finales de siglo.
- Cientificismo: propusieron el cientificismo como solución para el atraso de España y lo relacionaron con la formación rigurosa. Defendieron que la razón científica fuera a la vez una cultura al servicio de la vida, y rechazaron el sentimentalismo y la exaltación personal.
- Nueva sensibilidad personal. Propusieron vigor, optimismo, alegría frente al escepticismo, el pesimismo y "el sentido trágico de la vida" de sus antecesores.
- Reformismo político. Intentaron racionalizar la vida política.
- Ensayismo. Manifestaron su preferencia por el ensayo y una preocupación por el estilo en la búsqueda de la precisión y en el uso de recursos expresivo. Su voluntad de estilo se relacionó con la intención de seducir y persuadir al lector.
JOSÉ ORTEGA Y GASSET
Fue la figura más influyente de la cultura y el pensamiento de las primeras décadas del s. XX. Desde su cátedra, sus libros y desde Revista de Occidente, ejerció el papel de guía intelectual y a él se debe la difusión en España de las más importantes corrientes culturales de la centuria.
Entre los conceptos que configuran su pensamiento destacan dos ideas fundamentales: la razón vital, es decir, la razón como parte de la vida , y el condicionamiento de las circunstancias y el perspectivismo.
Indaga en la realidad radical de la vida humana individual conjugando dos actitudes: el vitalismo irracionalista y el racionalismo puro. La vida es desarrollo, distinta de una época a otra, de modo que debe entenderse inmersa en la historia. Esto significa que el yo es inseparable del entorno, de la circunstancia de la que forma parte; la vida solo es comprensible en relación con ella. Toda circunstancia implica un punto de vista, una perspectiva individual.
Meditaciones del Quijote: en el prólogo, el autor enuncia su concepción del ensayo, que es "la ciencia menos la prueba explicita". Expresa su aspiración a mover a la reflexión acerca de temas importantes o humildes, pero referidos todos a las circunstancias españolas.
El espectador : conjunto de artículos publicados en ocho volúmenes, se abordan diversos temas, en general vinculados con el presente y las experiencias personales del autor. Reclama el derecho a analizar la realidad desde la perspectiva individual. La verdad es la suma de todas las perspectivas individuales. En los textos subyace la antinomia entre acción y contemplación, que el autor intenta conciliar con la ideas de la reflexión sobre la vida "según fluye ante él": Ortega es un espectador de su tiempo.
El liberalismo a ultranza es el que definirá la evolución ideológica de Ortega, de tal modo que la libertad individual la sentirá amenazada no sólo por la tiranía, sino por la democracia, en la que ve el peligro de que una mayoría pueda imponer sus preferencias sin salvaguardar la sagrada libertad del individuo. De ahí que en la contradicción entre su deseo de elevar el nivel cultural de las gentes en su proyecto de regeneración de España y su temor a un igualitarismo que desborde lo individual, acabe por mostrarse decidido defensor de una minoría selecta que rija los destinos del país y conduzca sabiamente a las masas. Estas ideas las encontramos en su obra La rebelión de las masas
La deshumanización del arte, realiza un análisis sociológico del arte de vanguardia. El arte nuevo es, para él, un arte hermético, intelectual, antirromántico y antirrealista. Debe ser un arte puro, alejado de la psicología, de la sociología, de la vida y de las experiencias personales. El arte ha de deshumanizarse . En este proceso el principal recurso para el poeta es la metáfora, puesto que la metáfora supone siempre una desrealización. Al alejarse de la realidad, el arte es un mero juego intrascendente que causa placer por sí mismo.
Ideas sobre la novela: cree que la novela tradicional es un género ya agotado porque la reiteración de los temas y las exigencias de los lectores hacen difícil que una novela que base su sustancia en la simple trama pueda atraer a esos lectores selectos. En la novela ha de interesar más el ambiente que la acción. El novelista debe cuidar el detalle y prescindir de definir a los personajes, cuyos rasgos han de ser descubiertos por el lector. Lo importante ya no será la trama, sino el juego intelectual, la estructura y el estilo. La novela deshumanizada lógicamente será intrascendente, de lectura difícil y al alcance de pocos.
NOVELA
La diversidad novelística durante la época es notable y, al lado de la novela que más propiamente puede considerarse novecentista, abundan los relatos que, de un modo u otro, continúan orientaciones estéticas anteriores. También prolonga la tendencia realista, pero con un tono frecuentemente humorístico y, a menudo, irónico, escéptico y desengañado. También se publican nuevas novelas de escritores ya consagrados como Baroja o Unamuno, en tanto que otros como Valle-Inclán buscan también en la narrativa la superación del Modernismo.
Los novelistas del Novecentismo comparten con los del 98 la inquietud por el problema de España, aunque rechazan la visión dramática y subjetiva de sus precedentes, adoptando una postura más equilibrada e intelectual. Precisamente ese enfoque intelectual será la que determine el predominio del género ensayístico entre estos autores, dando origen a un grupo de pensadores cuya labro divulgativa ocupará un lugar destacado en el panorama cultural y literario del s.XX.
como novelistas destacan Garbiel Miró y Pérez Ayala. Una característica común a todos es la importancia que conceden al valor estético de la literatura, por encima de su función como testimonio de la realidad. Por este motivo, se observa en sus obras una gran preocupación por la forma y exquisito cuidado por el lenguaje.
RAMÓN PÉREZ AYALA
Su concepción artística de la novela le lleva a experimentar continuamente con la técnica y con la forma. El lenguaje también está sometido a estas intenciones renovadoras. La forma posee una elegancia digna de mención: perfectas construcciones oracionales, equilibrio en la expresión, léxico rico y seleccionado juntos a frases tomadas del habla popular.
Creó una novela experimental, preocupada por el tema de la conciencia, en la que incluyó aspectos inconscientes y subconscientes.
Utilizó en su obra narrativa el diálogo teatral y las historias intercaladas, y ensayó distintas maneras de plantear el perspectivismo (varios narradores que cuentan el mismo acontecimiento, o la doble columna).
En Tigre Juan critica las costumbres españolas, el mito de don Juan en tono de parodia. Lo más interesante es la estructura que tiene la obra, ya que está concebida como si de una composición musical se tratase ( dos partes la componen: Adagio y Presto).
Otras obras: El curandero de su honra ; Belarmino y Apolonio
GABRIEL MIRÓ
Utiliza la literatura para crear un mundo lleno de percepciones sensoriales. El autor contempla la realidad y la recrea con sus propias impresiones. Las novelas de Miró se basan en descripciones construidas por medio de la unión de distintas escenas ambientales y paisajísticas. La acción apenas existe; todo está supeditado a la expresión sensorial de tal forma que los objetos son los verdaderos protagonistas, quedando los tipos humanos como meras anécdotas. Su estilo es muy elaborado y lírico, lento y recargado. Obras: Las cerezas del cementerio: su tema principal es la lucha trágica entre el ser humano y la realidad hostil que lo rodea; constituye un canto a la belleza y la sensibilidad. Nuestro padre san Daniel y El obispo leproso: Dos relatos que conforman una única novela centrada en la imaginaria Oleza (símbolo de Orihuela) Su tema principal es el paso del tiempo. en la primera, la crueldad, consecuencia de la falta de amor, domina la narración; en la segunda, el tema central es el amor y presenta un final optimista.
6.3.- Juan Ramón Jiménez
Pese a su idea de unidad y permanente modificación de su obra, es posible y muy revelador su estudio diacrónico de la poesía de Juan Ramón, puesto que permite conocer su evolución estética y el ahondamiento de su proceso creador.
La primera etapa o época sensitiva llegaría hasta 1915. Sus primeros libros, Ninfeas y Almas de violeta muestran ya un tono decadente de inequívoca adscripción neorromántica. Rimas, además de la huella becqueriana presente ya en el título, deja traslucir la influencia simbolista francesa. Arias tristes y Jardines lejanos sitúan claramente la poesía del autor en el Modernismo intimista y simbolista: atmósfera quejumbrosa y doliente, sentimientos del soledad y melancolía, inevitabilidad del paso del tiempo, presencia de la muerte, recuerdos, jardines y flores, paisajes otoñales, léxico decadente, adjetivación matizada, sinestesias…
En Moguer compone: Elejías, Las hojas verdes, La soledad sonora, Pastorales, Baladas de primavera, Poemas májicos y dolientes… En muchas de estas obras se reiteran todavía los motivos modernistas e incluso en alguna de ellas se acentúa la ornamentación modernista. Sin embargo preludian ya una poesía más personal. En todo caso, hay ya en buena parte de ellos un intento de superación del Modernismo. Ello se confirma en Melancolía y Laberinto, donde se muestra el camino metafísico que seguirá luego su poesía. En su poema “Estío” es una poesía conceptual con formalmente sencilla.
La época intelectual se inicia con un libro capital en la literatura contemporánea: Diario de un poeta recién casado. Rompe definitivamente con el Modernismo y abre la poesía española a las innovaciones vanguardistas más características: verso libre, poemas en prosa, enumeraciones caóticas, palabras y frases en inglés. Además, el Diario supone una nueva concepción poética en sentido más profundo. La paulatina desaparición de la anécdota conduce a una poesía esencial, pura o desnuda, que busca la expresión de lo inefable casi a la manera de los viejos místicos. El cielo y el mar representan la Naturaleza concebida ya en forma panteísta. Ambos sugieren las ideas de unidad, armonía, orden cósmico. También se advierte la realidad alienante de la gran ciudad moderna.
Los libros siguientes: Eternidades, Piedra y cielo, Poesía, Belleza prosiguen el proceso de intelectualización y abstracción Los poemas suelen ser ahora breves y densos. A la búsqueda del ideal trascendente, de la suma perfección. En línea con el aristocratismo novecentista, el poeta se dirige "a la inmensa minoría", "a la minoría siempre".
La estación total. La índole metafísica de estos textos es progresivamente mayor: resulta clave en ellos el concepto de conciencia, una conciencia que debe permitir al yo escapar de los límites espaciales y temporales que impone la muerte. La conciencia se asocia a plenitud, desnudez, gloria, armonía, eternidad o inmensidad. El yo ansía lograr un estado de conciencia que explique las razones de la existencia no en función de un más allá, sino como conciencia universal que confiera un sentido pleno a cuanto rodea en ese tiempo y espacio que constituyen su experiencia vital. Ese anhelo de eternidad supone la abolición del devenir histórico.
Época suficiente o verdadera. Se prolonga y acentúa el carácter metafísico de La estación total.
En el otro costado: en el aparece el poema "Espacio". Es este un poema en prosa, dividido en tres fragmentos, que recrea líricamente los conceptos claves del último Juan Ramón (la unidad profunda de todo lo existente, la visión panteísta de la realidad, la conciencia del poeta como dios que da sentido al mundo) mediante una especie de acumulación caótica de recuerdos y evocaciones de su vida y obra anterior.
Dios deseado y deseante: se llega a la posesión de esa conciencia que definitivamente se identifica con Dios; un dios que no tiene nada que ver con el cristiano. Es un dios creado por el poeta, fruto de su esfuerzo casi místico de depuración y perfección. Sin embargo, el tercer fragmento de "Espacio", pone en duda esa perfección alcanzada, y la armonía cósmica y la plenitud ansiada vuelven a parecer sólo ideales perseguibles.
7.- Las vanguardias: tendencias y características. Ramón Gómez de la Serna.
7.3.- RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA
Mostró una inusitada precocidad para las letras. Todavía adolescente, había publicado ya su primer libro, y con apenas veinte años fue el pionero en la introducción de las vanguardias en España.
Todo en la vida del extravagante y excéntrico Ramón se convierte en literatura.
Gómez de la Serna escribió una nutrida obra literaria: ensayos, biografías, narraciones cortas, novelas, obras de teatro... Pero quizá lo más característico de su producción son las greguerías, imágenes lírico-humorísticas que, de modo ingenioso -muchas veces algo así como un chiste-, establecen relaciones insólitas y faltas de lógica entre dos objetos o conceptos. Las greguerías son muy diversas: líricas, filosóficas, de ingenuidad infantil, humorísticas. El propio Ramón definió las greguerías como "metáfora más humor", pero los procedimientos técnicos mediante los que construyen las greguerías son muy variados: falsas etimologías, retruécanos, frases hechas, asociaciones visuales de imágenes, asociaciones fónicas, antítesis, paradojas... Indudablemente, hay una relación entre greguería y la ingeniosidad culterana y conceptista barrocas. Pero, en su momento, hay que vincular la greguería a la libertad imaginativa de la vanguardia. Las greguerías se publicaron independientemente y salpican, además, muchos otros libros del autor, con lo que se convierten en ingrediente básico de la prosa de Gómez de la Serna, quien, al contemplar la realidad desde ángulos inéditos e introducir un humnor jovial, cumple de lleno con el propósito del Novecentismo y de las vanguardias de eliminar el patetismo romántico y dar rienda suelta a la imaginación expresiva.
Como dramaturgo, Ramón intentó en su juventud participar en la renovación del teatro con casi una veintena de originales piezas que no cambiaron nada el rumbo de la escena de su tiempo. Los medios seres; Escaleras.
También escribió numerosas biografías, así como un muy interesante libro de memorias.
Sus ensayos, en los que da una personal visión del ambiente madrileño y de la vida literaria y artística de la capital, son abundantísimos:El Rastro; Pombo; El Prado.
Pero quizá lo más interesante de su producción sea sus novelas : La viuda blanca y negra; Senos; El gran hotel; La mujer de ámbar; La Nardo... Dentro de su narrativa habría que incluir también sus múltiples relatos breves. Todas sus obras suelen desarrollarse en ambientes urbanos, madrileños, pero, a veces, muy cosmopolitas: París, Ginebra, Londres, Hollywood. Siguen fielmente los cánones del género y, a veces, son difíciles de separar de sus ensayos, que también abundan elementos novelescos. La acción suele ser muy leve y es sustituida por múltiples situaciones, divagaciones, sarta de greguerías, rasgos de ingenio y humor. Cierta tendencia cubista puede advertirse en el gusto por lo fragmentario, y típica de la vanguardia es también la revalorización de los objetos aparentemente triviales. Anticipación del Superrealismo en una novela como El incongruente, cuyo protagonista es un hombre que nunca encuentra un jueves. El erotismo es el tema más insistente, y hasta obsesivo, en las novelas de Ramón. Un erotismo que , tras la máscara de la trivialidad y superficialidad, encubre la radical soledad del individuo, la amenaza de la muerte y un trasfondo morboso y fetichista.
8.- La generación del 27.
8.2.- Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Vicente Aleixandre y Dámaso Alonso: características y obras principales.
DÁMASO ALONSO
Realizó estudios de filología. Sus estudios sobre Góngora impulsaron el interés de sus compañeros de generación por el poeta cordobés. Dirigió durante muchos años la Real Academia Española de la Lengua.
Su obra poética se inició con Poemas puros, poemillas de la ciudad bajo influencias modernistas y juanramonianas. Las mismas influencias se detectan en El viento y el verso. Prácticamente no volvió a publicar poesía hasta después de la guerra, con Oscura noticia y, sobre todo, Hijos de la ira. Sus últimos títulos, Hombre y Dios y Duda y amor sobre el Ser Supremo, son expresión de su conflictiva relación con el Creador.
Hijos de la ira: el título se refiere a los poemas que componen la obra, sentidos como fruto de la angustia y de la rabia ante la injusticia, el dolor y el horror de la vida. La ruptura temática y formal con los representantes de la poesía arraigada es total. Opta por una poesía sin moldes métricos, con poemas de longitud variable, escritos en versículos. En ellos, el autor da rienda suelta a su desarraigo profundo, a la protesta contra un mundo arrasado, del que se han adueñado lo inhumano, lo sórdido, la parte más siniestra del hombre. Muestra la conmoción del poeta ante un mundo sacudido por el terror. Dios permanece en un silencio cómplice y el poeta pide cuentas, le interroga sobre la finalidad de tanta destrucción. el léxico empleado, lleno de palabras antipoéticas: pus, excremento, hipopótamo...; traduce sin eufemismos el malestar del que nacen los versos.
PEDRO SALINAS
Suelen distinguirse tres etapas en su producción lírica:
Etapa inicial: comprende tres libros, Presagios, Seguro azar, Fábula y signo. Cultiva una poesía en la línea de la pureza estética juanramoniana, sin que falten en ella abundantes elementos futuristas ( bombillas, automóviles, máquinas...)
La etapa de madurez artística consta también de tres poemarios: La voz a ti debida, Razón de amor, Largo lamento. Forman un ciclo amoroso: si La voz a ti debida es el mutuo descubrimiento gozoso de los amantes, Razón de amor expresa ya la tristeza y nostalgia por el amor acabado y Largo lamento, el dolor y la resignación ante el imposible reencuentro.
La tercera etapa sería la de la época del exilio y a ella pertenecen otros tres libros: El contemplado, Todo más claro y Confianza. Si el primero revela una visión panteísta del mundo en la contemplación del mar de Puerto Rico (con ecos del Diario de un poeta recién casado de Ramón Jiménez ) no exenta de cierto misticismo (resuenan versos de Juan de la Cruz). Todo más claro expresa, tras experiencia de las dos guerras, la inquietud por el futuro de la humanidad y la trivialidad y alienación de la sociedad de consumo, cuya muestra ve el autor en las ciudades de los Estados Unidos.
La poesía de Salinas funde de forma peculiar lo intelectual y lo sentimental. Busca ahondar en las emociones profundas más como una experiencia intelectual que pasional. Salinas parece atisbar siempre en los objetos futuristas o en los utensilios cotidianos un sentido oculto y trascendente. La ironía aparece a menudo para poner distancia frente a los temas que aborda. Otro rasgo intelectual característico es el conceptismo ingenioso que se resuelve en paradojas. Sabe utilizar con maestría los recursos literarios decantados durante siglos desde Garcilaso a Bécquer, pero siempre desde la perspectiva poética de su tiempo, marcada tanto por el rigor de la poesía desnuda como por el espíritu atrevido e iconoclasta de la vanguardia.
JORGE GUILLÉN
Su obra poética es abundante. Su primer libro, Cántico: se amplía y reorganiza en tres ediciones sucesivas desde 1936,1945 y la definitiva 1950. Desde la edición de 1945 lleva el significativo subtítulo de "Fe de vida". su segundo libro, Clamor. Su tercer libro, Homenaje. Los tres libros se reúnen en un único libro, Aire nuestro. Con ello Guillén culmina su idea de que toda su poesía constituye una obra única perfectamente concebida y estructurada. Su larga vida aún le permite componer dos libros más dentro de lo que se ha llamado su ciclo de senectud: Y otros poemas y Final. Ha publicado también importantes estudios de crítica literaria como Lenguaje y poesía.
Tiene un alto nivel de exigencia estética, rigor en la composición, elaborado lenguaje e incluso perfección tipográfica .
En la poesía de Guillén puede percibirse un a lenta pero significativa evolución. En Cántico da cuenta de un mundo perfecto, de una armonía esencial, y exalta el mundo natural donde se alcanza la plenitud del ser, todo ello con cuidadísima construcción y lenguaje preciso. la exaltación vital se manifiesta en su preferencia por la primavera o por los momentos luminosos del día. Aunque en las progresivas ediciones de Cántico perdura la fe en la vida, la visión de la realidad es ahora menos simple, pues la maduración de su estética y la vivencia humana de una serie de experiencias dolorosas y terribles obligaron al autor a replantear su libro.
La vitalidad de Cántico tiene su continuación en Clamor. Pero el mundo ya no está ahora tan bien hecho, y tiene sus propios defectos. Pero en ningún momento cae el poeta ni en la angustia, ni en la desesperación, ni en el sentido religioso. Siempre laico y agnóstico mantiene incólume su fe en la vida. Lo que ha cambiado es que el poeta ha descubierto que la historia está sujeta a los designios del hombre, quien ejerce su poder con error constante.
Con Homenaje, Guillén recoge poemas de todas las épocas , y todos los textos revelan la presencia del poeta en el mundo en convivencia con sus semejantes.
Y otros poemas da entrada a la meditación sobre el instante y la vejez; se intensifica el componente epigramático y satírico ya presente en Homenaje. Observa el mundo moderno con escepticismo irónico y se enfrenta decididamente a las agresiones de la sociedad. Uno de los temas es precisamente la reflexión metapoética: se trata de consideraciones sobre la poesía, el fenómeno de la comunicación poética, la lectura, la escritura, los autores y el oficio de escritor.
En Final insiste en la idea del paso del tiempo y del triunfo de la poesía sobre el mismo , mientras plantea con lucidez y serenidad los temas de la vida, la muerte, el destino, la existencia.
GERARDO DIEGO
su extensa obra poética se caracteriza por su variedad formal y temática. En ella alternan desde el vanguardismo más radical el neopopularismo, el neogongorismo y los moldes clasicistas. En tal diversidad, él mismo distingue dos grandes vertientes, lo tradicional y lo vanguardista.
Estas dos líneas no constituyen dos etapas cronológicas diferenciadas dentro de su quehacer poético, sino que conviven ambas en el tiempo.
Imagen; Limbo; Manual de espumas: los dos primeros muestran su deuda con el espíritu ultraísta. Manual de espumas deja ver su voluntad creacionista. En los tres son constantes los rasgos vanguardistas. La fábula de Equis y Zeda, parodia humorística de las fábulas mitológicas, se inscribe en la tendencia de imitar a Góngora al calor de la revalorización de su lírica.
Su poesía tradicional : El romancero de la novia, Soria, Versos humanos. La métrica es ahora completamente clásica: romances, glosas, sonetos... Temáticamente, hay desde poemas de circunstancias hasta otros de sabor becqueriano o modernista, dejándose notar también la influencia de Juan Ramón Jiménez, así como la de Antonio Machado en su visión del paisaje castellano.
Los temas de alondra de verdad son el amor, la naturaleza, Dios,...
Durante la guerra y la postguerra, son frecuentes los poemas políticos en defensa de los sublevados, los voluntarios falangistas de la División Azul.
VICENTE ALEIXANDRE
Aunque la poesía de Vicente Aleixandre mantuvo una parecida visión del mundo durante el casi medio siglo en el que se fue gestando, se distingue tres etapas: la poesía anterior a la Guerra Civil, la de las primeras décadas de posguerra y la que podría llamarse poesía de senectud.
Hasta 1936 publicó cuatro libros: Ámbito, Pasión de la tierra, Espadas como labios, La destrucción o el amor. Mundo a solas, libro inicial muy en la línea todavía con la poesía pura de Juan Ramón Jiménez; el resto de los poemarios se encuentran influidos por el Superrealismo.
Con un tono frecuentemente pesimista, expresa el ansia de fusión con la naturaleza, a veces bordeando la sensación gozosa, a veces la conciencia de la pura aniquilación. Esa pasión hacia la tierra se concreta en la abundancia de vocablos del mundo mineral, vegetal o animal, así como las imágenes cósmicas y telúricas y en las hipérboles grandiosas. Canta a la materia (mar, tierra, sol, viento, fuego...), única realidad existente en la que el ser humano se encuentra inserto. Panteísmo materialista o materialismo espiritual.
La presencia de lo ónirico e irracional es manifiesta. En los libros posteriores el Superrealismo se atenúa y con él el hermetismo y la dificultad de los poemas.
Otros rasgos del estilo ya presentes desde estos primeros libros son las frecuentes y largas enumeraciones, la acumulación de imágenes y metáforas, las constantes anáforas y reiteraciones, la abundancia de nexos comparativos y de la conjunción"o" con el valor no disyuntivo sino identificativo, el empleo habitual de la negación, así como el uso de imperativos, interrogaciones y exclamaciones.
Tras la Guerra Civil publica: sombra del paraíso; Nacimiento último; Historia del corazón; Picasso; En un vasto dominio; Retratos con nombre y un libro en prosa Los encuentros.
Sombra del paraíso evoca desde la angustia presente (posguerra) el paraíso anterior a la aparición del hombre en la Tierra, el edén, el alba del universo, la pureza primigenia, y también el mundo incontaminado de la infancia y la adolescencia. Pero esa visión luminosa y deslumbrante de un cosmos glorioso no oculta que "Sombra del paraíso es, en el fondo(...) un libro triste. Es la elegía de una frustración: lo que el hombre no llega a ser,...)"
Historia del corazón supone en el conjunto de la obra de su autor la rehumanización de su poesía que ya apuntaba en Sombra del paraíso: el poeta se reconoce en los demás y el ser humano pasa al primer plano del texto desplazando a la naturaleza. Son ahora claves conceptos como solidaridad, esfuerzo, lucha, colectividad. La poesía recobra una dimensión temporal e histórica y se aleja de la atemporalidad cósmica.
Poemas de la consumación; Diálogos del conocimiento: predominan la reflexión y la meditación. El poeta aborda el tema del fin de la vida. Concibe la muerte como integración en el cosmos. Ante el hecho de la muerte, no hay angustia, ni sentido metafísico, ni trascendencia religiosa, sino simple y sobria aceptación de la misma. Y la plena sabiduría se alcanza precisamente cuando, entendida la vida como sed de conocimiento, se llega a las puertas de la muerte. Abundan los poemas sentenciosos, concisos y de tono filosóficos.
8.3.- Rafael Alberti, Luis Cernuda y Federico García Lorca.
RAFAEL ALBERTI
Alberti fue pintor antes que poeta y no ha abandonado nunca esa afición pictórica. La visión de los cuadros de Tiziano, su artista preferido, despierta en él, como recuerda en La arboleda perdida, la nostalgia, emotividad, temperamento y color que también serán luego característicos de su obra literaria.
Durante sus obligados períodos de reposo en la Sierra de Guadarrama con motivo de una enfermedad pulmonar, se intensifica su dedicación literaria y muy rápidamente destaca como poeta.
Ingresa en el Partido Comunista y anuda su relación sentimental con la también poetisa Mª Teresa León. Ambos tuvieron una muy activa participación política durante la República y la Guerra Civil. Al final de ésta emprendió el camino de un largo exilio, primero en Francia y desde 1940 en Argentina. En los años sesenta, regresó a Europa y se estableció en Roma. Muerto Franco, volvió a España en 1977.
Escribió diversas obras teatrales y algún libro en prosa y las memorias de La arboleda perdida. Su extensa obra lírica es extraordinariamente diversa en formas y temas.
Los primeros poemas , Poemas anteriores a "Marinero en tierra", revelan la variada inspiración poética de su autor: textos creacionistas, poemas de tono romántico becqueriano, otros de aire popular o inspirados en la poesía de los cancioneros tradicionales.
Marinero en tierra: recuerda con nostalgia el mar de su infancia y la bahía de Cádiz. Se aúna la tradición popular con cierta estilización vanguardista. No es un mero pastiche pintoresco de coplas andaluzas, sino que el aire popular pasa a formar parte de una poesía original en la que no falta ni el rigor técnico ni otras influencias como la de antigua lírica tradicional. Los moldes métricos clásicos son visible en Marinero en tierra, sonetos e incluso referencias directas a su admirado Garcilaso.
Los siguientes libros, La amante, El alba del alhelí, insisten en la reinterpretación vanguardista de la tradición, tono entre alegre y festivo, juguetón y nostálgico, a veces burlón, pero sin que falte un cierto trasfondo de tristeza y melancolía.
Época vanguardista: Cal y canto, primoroso ejercicio poético, donde alternan composiciones en estrofas clásicas de deliberado hermetismo, donde rinde tributo a la moda gongorina, y poemas de más puro espíritu futurista que igual cantan al moderno cinematógrafo, al deporte del fútbol, los grandes cómicos del cine mudo. Ya no es humor e intrascendencia vanguardista, pues tras la figura cómica de estos actores se adivina una cara patética que en los versos de Alberti cuaja en un tono triste y nostálgico de paraísos perdidos.
Sobre los ángeles es la expresión poética del desconcierto vital del autor. Ha desaparecido la jovialidad futurista, sustituida por una desolación existencia que se manifiesta tanto en formas estróficas de arte menor y aire tradicional como en largos versículos que reflejan la influencia de la vanguardia superrealista.
Poesía durante la república: la poesía políticamente comprometida. Con los zapatos puestos tengo que morir, en la que el superrealismo estético sirve de molde formal a los ideales revolucionarios. Adopta un tono combativo denunciando la opresión y la injusticia, a veces de forma virulenta.
Durante la guerra, escribirá una poesía de urgencia, que alienta a los combatientes o satiriza a los enemigos, pero también compone poemas más personales, e incluso íntimos, que expresan la reacción personal del poeta ante los cruciales momentos históricos en los que vive. Madrid, capital de la gloria.
Época del exilio. En el destierro prosigue con su obra poética. Muy diversa en asuntos y ritmos, el hecho mismo del trágico exilio y la añoranza del país perdido y lejano se convierten en los temas centrales. La nostalgia es intensa, grave y honda. Algunos símbolos, como el del árbol arrancado o la imagen de la otra orilla, se refieren al mundo del exilio; otros, como el del toro, aluden al pueblo español. La añoranza de su tierra natal se plasma en Ora marítima. La rememoración de su infancia y juventud alcanza sus más logrados frutos poéticos en los largos y adoloridos versos de Retornos de lo vivo lejano, donde rescata para su presente vital un tiempo pasado y querido. Con Baladas y canciones de Paraná vuelve al ritmo de la canción y el romancillo popular, al modo de su juvenil Marinero en tierra, pero ahora para cantar la naturaleza y vida argentinas. Pretende reafirmar al poeta en su presente, sigue latiendo soterrada la nostalgia.
No abandona durante el exilio la poesía de intención social. Recién acabada la guerra de España, compone Entre el clavel y la espada. El amargo sabor de la derrota y la tragedia impregna este libro, cuyo título descubre la doble motivación de la lírica albertiana: el combate político y social al lado de lo íntimo y bello.
LUIS CERNUDA
Reúne su obra en un solo volumen bajo el título común y significativo de La realidad y el deseo. Irá presentando sus obras poéticas como secciones sucesivas de su gran libro. La primera de ellas es Las nubes, marcado por las circunstancias históricas del momento: la guerra, el destierro...Incorpora también el motivo religioso por primera vez, pues, en sus poemas anteriores la presencia de la religión tenía otro sentido: el de fustigar el cristianismo, uno de los pilares de la opresora moral tradicional. Ahora, el tema religioso subraya el aire de elegía que caracteriza al libro.
El exilio le sirve a Cernuda para profundizar en su obras: tras haber indagado en el Romanticismo con la lectura de Leopardi , se sumerge en la cultura inglesa y, a partir de entonces, se poesía se enriquece y adquiere nuevos tonos. Huye de los recursos brillantes, del conceptismo, de los juegos verbales y de la riqueza de imágenes, prefiriendo "el lenguaje hablado y el tono coloquial". su poesía se hace más sobria, con una tendencia a la contención, a la objetivación y al tono reflexivo , que pide un desarrollo libre en poemas amplios por donde discurra la meditación.
El descubrimiento de la tradición poética inglesa le permite el redescubrimiento de la tradición lírica española (Jorge Manrique, Juan de la Cruz...)
Todavía en situación de guerra, Cernuda escribe Como quien espera el alba, medita sobre sí mismo y la existencia humana, utilizando con frecuencia del monólogo dramático en segunda persona. Este recurso imprime a sus versos un tono conversacional característico.
Entre Inglaterra y Estados Unidos compone Vivir sin estar viviendo cuyos poemas ofrecen el cansancio y el desánimo del poeta.
Con las horas contadas, las vivencias de México llevan al poeta a disfrutar de nuevo del mundo meridional hispánico
Reencuentra el amor que inspira las dieciséis composiciones que integran la sección titulada Poemas para un cuerpo.
El último libro de Luis Cernuda es Desolación de la quimera, libro de recapitulación y de despedida, que nos lleva a temas (el amor, la niñez, España, el destino del artista y la soledad) que acompañan desde siempre al poeta.
El conflicto entre realidad y deseo, al que remite el título elegido por Cernuda para toda su obra, es el sustrato de su mundo poético desde sus primeras poesías. Es una confrontación que progresivamente ofrece diferentes matices y sentidos, y se llena de hondas reflexiones existenciales.
Aunque la homosexualidad está en la raíz del desarraigo y de la enajenación del poeta, la imposibilidad de conciliar realidad y deseo revela también otro dramático conflicto interior: el deseo está condenado a la insatisfacción; en consecuencia, la posesión amorosa que se anhela, conduce a la frustración.
Con el tema del amor surgen otros, como la soledad, el hastío, la añoranza de un mundo más habitable, la exaltación de la belleza...Y, en su madurez, se abre a lo colectivo y comenta la realidad española y la vida en la sociedad de consumo, reflexiona sobre el paso del tiempo, la vejez y la muerte. Su poesía se nutre directamente de su experiencia vivida y del intento de comprenderla.
De esta lucha del individuo contra la realidad brotan dos tendencias en la poesía de Cernuda: una lo lleva a alejarse de esa realidad, otra lo conduce a intentar sostenerse en ella. Por la primera busca una realidad plena, ideal, un mundo armónico presentido en la naturaleza con el que el poeta trata de unirse místicamente: su poesía en la etapa de madurez presenta una vertiente metafísica, expresa la búsqueda del éxtasis místico en comunión con la Naturaleza. La segunda fuerza lo arrastra al esfuerzo por afirmarse en este mundo.
Estilo muy personal: si hasta los años treinta se mueve en la órbita de los movimientos de su tiempo (poesía pura, vanguardia, Superrealismo) a partir de Innovaciones se abre a la cultura del Norte de Europa, el Romanticismo alemán y luego la poesía inglesa. Sus versos tienden entonces cada vez más a la meditación, a la sobriedad y a la objetivación; huyendo de la desmesura emotiva, de la brillantez lingüística y de la musicalidad muy marcada.
FEDERICO GARCÍA LORCA.
E. de Zuleta: "parece claro que se dan en él, simultáneamente, diferentes modos de concebir la creación poética, influencias de muy distinto signo, criterios opuestos en la selección de temas y motivos, en la estructura del poema y del verso, en la creación de imágenes y de lenguaje"
La poética de Lorca conjuga desde el principio hasta el final una doble vertiente:captación espontánea, intuitiva, inmediata, más un proceso de consciente artesanía.
Lo popular y lo culto van hermanados en su obra. Integran esta herencia popular formas de diversa procedencia: poesía tradicional propiamente dicha, recogida como materia viva en sus versiones actuales -coplas, romances, y canciones infantiles-, o bien poesía del mismo tipo y en sus versiones del romancero o cantos de los gitanos.
Otra fuente es la de la poesía culta, de Cancionero de los siglos XV ySVI, y la poesía arábiga. La otra fuente es la de los clásicos: Gónfora. Influencia de Bécquer, Rosalía de Castro, Antonio Machado, JuanRamón Jiménez, Darío, Neruda y César Vallejo.
Desde el punto de vista temático, el sentido del destino trágico, la imposibilidad de realización, sería el elemento que da unidad profunda a su obra tanto poética como teatral.
Trayectoria: el primer libro, Impresiones y paisajes, breves fragmentos en prosa de carácter descriptivo, es compuesto casi simultáneamente con las primeras composiciones que integrarán luego el Libro de poemas. A partir de este momento se acentúa el problema de la periodización de su obra total. Sus libros sucesivos Canciones, Romancero gitano, Poema del Cante Jondo, son compuestos a partir de 1921, y sometidos a continuas revisiones. Por ello será prudente aceptar que, tras una etapa juvenil, que extiende hasta 1921 se inicia una etapa de plenitud que abarca el resto de su obra, hasta 1936. En este segundo periodo no hay un verdadero proceso de evolución, sino una serie de exploraciones simultáneas, en diferentes direcciones, más bien, diferentes modos de organizar la materia conceptual, sentimental y expresiva.
Libro de poemas : en sus versos son característicos el desencanto y la desilusión, y los temas centrales de Lorca posterior. Estilísticamente, se advierten en él tanto la impronta modernista como la neopopularista. No falta tampoco algún rasgo de las en ese momento nacientes vanguardias, muy en línea con el posmodernismo.
Poema del cante jondo, Suites, Primeras canciones, Canciones: sus títulos revelan claramente su relación con la música; su influencia artística y personal de Manuel de Falla
El poema del cante jondo: los temas que presenta son el amor y la muerte, en el ambiente de una Andalucía trágica y legendaria, se expresan con versos cortos, asonantados o sin rima.
Suites: versos breves, insisten en la idea de la frustración amorosa, pero el tema trasciende ahora la individualidad del poeta y se objetiva en diversos personajes que proporcionan a dicha frustración un sentido de desolación existencial más general.
Canciones: bajo la apariencia a veces del puro juego o de la ingenuidad infantil, esconden un sabio manejo técnico del ritmo popular, la introducción de ciertas innovaciones vanguardistas.
Romancero gitano: se dan cita la tradición más culta, la audacia vanguardista y los ritmos y técnicas más populares. El gitanismo, el andalucismo y un supuesto folclorismo fácil esconden una visión del mundo y de la vida de los hombres en clave mítica, toda ella marcada por un destino trágico. Reflejo de las obsesiones personales del autor, que alcanzan trascendencia universal a través de unos personajes como los gitanos, que históricamente han quedado marcados como grupo marginado y culpabilizado. Historia y mito se unen así en una poesía en la que la culpa, como si de un viejo pecado original se tratara. Este mundo mítico lorquiano logra especial fuerza expresiva gracias al uso de diversos símbolos. Símbolos que proporcionan un poder de sugerencia y un halo de misterio que dan a la poesía una dimensión de trascendencia . Símbolos centrales en los textos del poeta son la luna, sangre, agua, caballo, flores, hierbas, metales...El sentido de estos símbolos , aunque suele relacionarse con la muerte, la tragedia, destino, el amor, la vida, la pasión...- no siempre tienen un carácter unívoco y será necesario interpretarlos en función del texto donde estos símbolos se hallen.
Poeta en Nueva York: los poemas del ciclo neoyorkino son fruto tanto de la aguda crisis personal, como de una sensibilidad social que, en consecuencia con la crisis económica general del final de la década de los veinte, da lugar en el arte del momento a aceradas críticas a la deshumanización, pobreza e insolidaridad inherentes a las grandes aglomeraciones urbanas. Implacable denuncia de la sociedad capitalista, en la que todo queda subordinado al poder del dinero. Lorca proyecta en ese ambiente , en el que predomina la insolidaridad, la explotación y el racismo, sus propias obsesiones y conflictos personales: el desarraigo afectivo, la pérdida de la identidad personal, la proclamación de la libertad del amor homosexual...El poeta ahora objetiviza su desarraigo íntimo en los débiles y en los desposeídos de la sociedad contemporánea (negros). Se comprende bien el tono del dolor y de violenta protesta alzando la voz para clamar contra las injusticias.
Supera la estilización populista de la poesía tradicional y busca nuevos cauces expresivos en el verso libre de carácter superrealista. La influencia del movimiento superrealista se advierte también en la libertad expresiva, en la desinhibición erótica, en la utilización de imágenes visionarias y metáforas audaces y alucinantes, en el hermetismo e ilogicidad de muchos versos. Pero no es una escritura automática.
Nueva York se convierte en una ciudad dura e hiriente, símbolo de sufrimiento, "geometría y angustia ".
Diván del Tamarit: los moldes de la poesía árabe clásica sirven de cauce a un lirismo intimista y atormentado.
Seis poemas galegos: escritos en gallego, buscan inspiración en la tradición literaria gallega.
Sonetos del amor oscuro: usa el soneto para expresar su personal experiencia amorosa, siempre debatiéndose entre el gozo y el dolor.
Llanto por Ignacio Sánchez Mejías: una elegía que combina la tradición popular y la culta para plasmar la desolación del poeta por la muerte del torero amigo.
La época intelectual se inicia con un libro capital en la literatura contemporánea: Diario de un poeta recién casado. Rompe definitivamente con el Modernismo y abre la poesía española a las innovaciones vanguardistas más características: verso libre, poemas en prosa, enumeraciones caóticas, palabras y frases en inglés. Además, el Diario supone una nueva concepción poética en sentido más profundo. La paulatina desaparición de la anécdota conduce a una poesía esencial, pura o desnuda, que busca la expresión de lo inefable casi a la manera de los viejos místicos. El cielo y el mar representan la Naturaleza concebida ya en forma panteísta. Ambos sugieren las ideas de unidad, armonía, orden cósmico. También se advierte la realidad alienante de la gran ciudad moderna.
Los libros siguientes: Eternidades, Piedra y cielo, Poesía, Belleza prosiguen el proceso de intelectualización y abstracción Los poemas suelen ser ahora breves y densos. A la búsqueda del ideal trascendente, de la suma perfección. En línea con el aristocratismo novecentista, el poeta se dirige "a la inmensa minoría", "a la minoría siempre".
La estación total. La índole metafísica de estos textos es progresivamente mayor: resulta clave en ellos el concepto de conciencia, una conciencia que debe permitir al yo escapar de los límites espaciales y temporales que impone la muerte. La conciencia se asocia a plenitud, desnudez, gloria, armonía, eternidad o inmensidad. El yo ansía lograr un estado de conciencia que explique las razones de la existencia no en función de un más allá, sino como conciencia universal que confiera un sentido pleno a cuanto rodea en ese tiempo y espacio que constituyen su experiencia vital. Ese anhelo de eternidad supone la abolición del devenir histórico.
Época suficiente o verdadera. Se prolonga y acentúa el carácter metafísico de La estación total.
En el otro costado: en el aparece el poema "Espacio". Es este un poema en prosa, dividido en tres fragmentos, que recrea líricamente los conceptos claves del último Juan Ramón (la unidad profunda de todo lo existente, la visión panteísta de la realidad, la conciencia del poeta como dios que da sentido al mundo) mediante una especie de acumulación caótica de recuerdos y evocaciones de su vida y obra anterior.
Dios deseado y deseante: se llega a la posesión de esa conciencia que definitivamente se identifica con Dios; un dios que no tiene nada que ver con el cristiano. Es un dios creado por el poeta, fruto de su esfuerzo casi místico de depuración y perfección. Sin embargo, el tercer fragmento de "Espacio", pone en duda esa perfección alcanzada, y la armonía cósmica y la plenitud ansiada vuelven a parecer sólo ideales perseguibles.
7.- Las vanguardias: tendencias y características. Ramón Gómez de la Serna.
7.3.- RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA
Mostró una inusitada precocidad para las letras. Todavía adolescente, había publicado ya su primer libro, y con apenas veinte años fue el pionero en la introducción de las vanguardias en España.
Todo en la vida del extravagante y excéntrico Ramón se convierte en literatura.
Gómez de la Serna escribió una nutrida obra literaria: ensayos, biografías, narraciones cortas, novelas, obras de teatro... Pero quizá lo más característico de su producción son las greguerías, imágenes lírico-humorísticas que, de modo ingenioso -muchas veces algo así como un chiste-, establecen relaciones insólitas y faltas de lógica entre dos objetos o conceptos. Las greguerías son muy diversas: líricas, filosóficas, de ingenuidad infantil, humorísticas. El propio Ramón definió las greguerías como "metáfora más humor", pero los procedimientos técnicos mediante los que construyen las greguerías son muy variados: falsas etimologías, retruécanos, frases hechas, asociaciones visuales de imágenes, asociaciones fónicas, antítesis, paradojas... Indudablemente, hay una relación entre greguería y la ingeniosidad culterana y conceptista barrocas. Pero, en su momento, hay que vincular la greguería a la libertad imaginativa de la vanguardia. Las greguerías se publicaron independientemente y salpican, además, muchos otros libros del autor, con lo que se convierten en ingrediente básico de la prosa de Gómez de la Serna, quien, al contemplar la realidad desde ángulos inéditos e introducir un humnor jovial, cumple de lleno con el propósito del Novecentismo y de las vanguardias de eliminar el patetismo romántico y dar rienda suelta a la imaginación expresiva.
Como dramaturgo, Ramón intentó en su juventud participar en la renovación del teatro con casi una veintena de originales piezas que no cambiaron nada el rumbo de la escena de su tiempo. Los medios seres; Escaleras.
También escribió numerosas biografías, así como un muy interesante libro de memorias.
Sus ensayos, en los que da una personal visión del ambiente madrileño y de la vida literaria y artística de la capital, son abundantísimos:El Rastro; Pombo; El Prado.
Pero quizá lo más interesante de su producción sea sus novelas : La viuda blanca y negra; Senos; El gran hotel; La mujer de ámbar; La Nardo... Dentro de su narrativa habría que incluir también sus múltiples relatos breves. Todas sus obras suelen desarrollarse en ambientes urbanos, madrileños, pero, a veces, muy cosmopolitas: París, Ginebra, Londres, Hollywood. Siguen fielmente los cánones del género y, a veces, son difíciles de separar de sus ensayos, que también abundan elementos novelescos. La acción suele ser muy leve y es sustituida por múltiples situaciones, divagaciones, sarta de greguerías, rasgos de ingenio y humor. Cierta tendencia cubista puede advertirse en el gusto por lo fragmentario, y típica de la vanguardia es también la revalorización de los objetos aparentemente triviales. Anticipación del Superrealismo en una novela como El incongruente, cuyo protagonista es un hombre que nunca encuentra un jueves. El erotismo es el tema más insistente, y hasta obsesivo, en las novelas de Ramón. Un erotismo que , tras la máscara de la trivialidad y superficialidad, encubre la radical soledad del individuo, la amenaza de la muerte y un trasfondo morboso y fetichista.
8.- La generación del 27.
8.2.- Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Vicente Aleixandre y Dámaso Alonso: características y obras principales.
DÁMASO ALONSO
Realizó estudios de filología. Sus estudios sobre Góngora impulsaron el interés de sus compañeros de generación por el poeta cordobés. Dirigió durante muchos años la Real Academia Española de la Lengua.
Su obra poética se inició con Poemas puros, poemillas de la ciudad bajo influencias modernistas y juanramonianas. Las mismas influencias se detectan en El viento y el verso. Prácticamente no volvió a publicar poesía hasta después de la guerra, con Oscura noticia y, sobre todo, Hijos de la ira. Sus últimos títulos, Hombre y Dios y Duda y amor sobre el Ser Supremo, son expresión de su conflictiva relación con el Creador.
Hijos de la ira: el título se refiere a los poemas que componen la obra, sentidos como fruto de la angustia y de la rabia ante la injusticia, el dolor y el horror de la vida. La ruptura temática y formal con los representantes de la poesía arraigada es total. Opta por una poesía sin moldes métricos, con poemas de longitud variable, escritos en versículos. En ellos, el autor da rienda suelta a su desarraigo profundo, a la protesta contra un mundo arrasado, del que se han adueñado lo inhumano, lo sórdido, la parte más siniestra del hombre. Muestra la conmoción del poeta ante un mundo sacudido por el terror. Dios permanece en un silencio cómplice y el poeta pide cuentas, le interroga sobre la finalidad de tanta destrucción. el léxico empleado, lleno de palabras antipoéticas: pus, excremento, hipopótamo...; traduce sin eufemismos el malestar del que nacen los versos.
PEDRO SALINAS
Suelen distinguirse tres etapas en su producción lírica:
Etapa inicial: comprende tres libros, Presagios, Seguro azar, Fábula y signo. Cultiva una poesía en la línea de la pureza estética juanramoniana, sin que falten en ella abundantes elementos futuristas ( bombillas, automóviles, máquinas...)
La etapa de madurez artística consta también de tres poemarios: La voz a ti debida, Razón de amor, Largo lamento. Forman un ciclo amoroso: si La voz a ti debida es el mutuo descubrimiento gozoso de los amantes, Razón de amor expresa ya la tristeza y nostalgia por el amor acabado y Largo lamento, el dolor y la resignación ante el imposible reencuentro.
La tercera etapa sería la de la época del exilio y a ella pertenecen otros tres libros: El contemplado, Todo más claro y Confianza. Si el primero revela una visión panteísta del mundo en la contemplación del mar de Puerto Rico (con ecos del Diario de un poeta recién casado de Ramón Jiménez ) no exenta de cierto misticismo (resuenan versos de Juan de la Cruz). Todo más claro expresa, tras experiencia de las dos guerras, la inquietud por el futuro de la humanidad y la trivialidad y alienación de la sociedad de consumo, cuya muestra ve el autor en las ciudades de los Estados Unidos.
La poesía de Salinas funde de forma peculiar lo intelectual y lo sentimental. Busca ahondar en las emociones profundas más como una experiencia intelectual que pasional. Salinas parece atisbar siempre en los objetos futuristas o en los utensilios cotidianos un sentido oculto y trascendente. La ironía aparece a menudo para poner distancia frente a los temas que aborda. Otro rasgo intelectual característico es el conceptismo ingenioso que se resuelve en paradojas. Sabe utilizar con maestría los recursos literarios decantados durante siglos desde Garcilaso a Bécquer, pero siempre desde la perspectiva poética de su tiempo, marcada tanto por el rigor de la poesía desnuda como por el espíritu atrevido e iconoclasta de la vanguardia.
JORGE GUILLÉN
Su obra poética es abundante. Su primer libro, Cántico: se amplía y reorganiza en tres ediciones sucesivas desde 1936,1945 y la definitiva 1950. Desde la edición de 1945 lleva el significativo subtítulo de "Fe de vida". su segundo libro, Clamor. Su tercer libro, Homenaje. Los tres libros se reúnen en un único libro, Aire nuestro. Con ello Guillén culmina su idea de que toda su poesía constituye una obra única perfectamente concebida y estructurada. Su larga vida aún le permite componer dos libros más dentro de lo que se ha llamado su ciclo de senectud: Y otros poemas y Final. Ha publicado también importantes estudios de crítica literaria como Lenguaje y poesía.
Tiene un alto nivel de exigencia estética, rigor en la composición, elaborado lenguaje e incluso perfección tipográfica .
En la poesía de Guillén puede percibirse un a lenta pero significativa evolución. En Cántico da cuenta de un mundo perfecto, de una armonía esencial, y exalta el mundo natural donde se alcanza la plenitud del ser, todo ello con cuidadísima construcción y lenguaje preciso. la exaltación vital se manifiesta en su preferencia por la primavera o por los momentos luminosos del día. Aunque en las progresivas ediciones de Cántico perdura la fe en la vida, la visión de la realidad es ahora menos simple, pues la maduración de su estética y la vivencia humana de una serie de experiencias dolorosas y terribles obligaron al autor a replantear su libro.
La vitalidad de Cántico tiene su continuación en Clamor. Pero el mundo ya no está ahora tan bien hecho, y tiene sus propios defectos. Pero en ningún momento cae el poeta ni en la angustia, ni en la desesperación, ni en el sentido religioso. Siempre laico y agnóstico mantiene incólume su fe en la vida. Lo que ha cambiado es que el poeta ha descubierto que la historia está sujeta a los designios del hombre, quien ejerce su poder con error constante.
Con Homenaje, Guillén recoge poemas de todas las épocas , y todos los textos revelan la presencia del poeta en el mundo en convivencia con sus semejantes.
Y otros poemas da entrada a la meditación sobre el instante y la vejez; se intensifica el componente epigramático y satírico ya presente en Homenaje. Observa el mundo moderno con escepticismo irónico y se enfrenta decididamente a las agresiones de la sociedad. Uno de los temas es precisamente la reflexión metapoética: se trata de consideraciones sobre la poesía, el fenómeno de la comunicación poética, la lectura, la escritura, los autores y el oficio de escritor.
En Final insiste en la idea del paso del tiempo y del triunfo de la poesía sobre el mismo , mientras plantea con lucidez y serenidad los temas de la vida, la muerte, el destino, la existencia.
GERARDO DIEGO
su extensa obra poética se caracteriza por su variedad formal y temática. En ella alternan desde el vanguardismo más radical el neopopularismo, el neogongorismo y los moldes clasicistas. En tal diversidad, él mismo distingue dos grandes vertientes, lo tradicional y lo vanguardista.
Estas dos líneas no constituyen dos etapas cronológicas diferenciadas dentro de su quehacer poético, sino que conviven ambas en el tiempo.
Imagen; Limbo; Manual de espumas: los dos primeros muestran su deuda con el espíritu ultraísta. Manual de espumas deja ver su voluntad creacionista. En los tres son constantes los rasgos vanguardistas. La fábula de Equis y Zeda, parodia humorística de las fábulas mitológicas, se inscribe en la tendencia de imitar a Góngora al calor de la revalorización de su lírica.
Su poesía tradicional : El romancero de la novia, Soria, Versos humanos. La métrica es ahora completamente clásica: romances, glosas, sonetos... Temáticamente, hay desde poemas de circunstancias hasta otros de sabor becqueriano o modernista, dejándose notar también la influencia de Juan Ramón Jiménez, así como la de Antonio Machado en su visión del paisaje castellano.
Los temas de alondra de verdad son el amor, la naturaleza, Dios,...
Durante la guerra y la postguerra, son frecuentes los poemas políticos en defensa de los sublevados, los voluntarios falangistas de la División Azul.
VICENTE ALEIXANDRE
Aunque la poesía de Vicente Aleixandre mantuvo una parecida visión del mundo durante el casi medio siglo en el que se fue gestando, se distingue tres etapas: la poesía anterior a la Guerra Civil, la de las primeras décadas de posguerra y la que podría llamarse poesía de senectud.
Hasta 1936 publicó cuatro libros: Ámbito, Pasión de la tierra, Espadas como labios, La destrucción o el amor. Mundo a solas, libro inicial muy en la línea todavía con la poesía pura de Juan Ramón Jiménez; el resto de los poemarios se encuentran influidos por el Superrealismo.
Con un tono frecuentemente pesimista, expresa el ansia de fusión con la naturaleza, a veces bordeando la sensación gozosa, a veces la conciencia de la pura aniquilación. Esa pasión hacia la tierra se concreta en la abundancia de vocablos del mundo mineral, vegetal o animal, así como las imágenes cósmicas y telúricas y en las hipérboles grandiosas. Canta a la materia (mar, tierra, sol, viento, fuego...), única realidad existente en la que el ser humano se encuentra inserto. Panteísmo materialista o materialismo espiritual.
La presencia de lo ónirico e irracional es manifiesta. En los libros posteriores el Superrealismo se atenúa y con él el hermetismo y la dificultad de los poemas.
Otros rasgos del estilo ya presentes desde estos primeros libros son las frecuentes y largas enumeraciones, la acumulación de imágenes y metáforas, las constantes anáforas y reiteraciones, la abundancia de nexos comparativos y de la conjunción"o" con el valor no disyuntivo sino identificativo, el empleo habitual de la negación, así como el uso de imperativos, interrogaciones y exclamaciones.
Tras la Guerra Civil publica: sombra del paraíso; Nacimiento último; Historia del corazón; Picasso; En un vasto dominio; Retratos con nombre y un libro en prosa Los encuentros.
Sombra del paraíso evoca desde la angustia presente (posguerra) el paraíso anterior a la aparición del hombre en la Tierra, el edén, el alba del universo, la pureza primigenia, y también el mundo incontaminado de la infancia y la adolescencia. Pero esa visión luminosa y deslumbrante de un cosmos glorioso no oculta que "Sombra del paraíso es, en el fondo(...) un libro triste. Es la elegía de una frustración: lo que el hombre no llega a ser,...)"
Historia del corazón supone en el conjunto de la obra de su autor la rehumanización de su poesía que ya apuntaba en Sombra del paraíso: el poeta se reconoce en los demás y el ser humano pasa al primer plano del texto desplazando a la naturaleza. Son ahora claves conceptos como solidaridad, esfuerzo, lucha, colectividad. La poesía recobra una dimensión temporal e histórica y se aleja de la atemporalidad cósmica.
Poemas de la consumación; Diálogos del conocimiento: predominan la reflexión y la meditación. El poeta aborda el tema del fin de la vida. Concibe la muerte como integración en el cosmos. Ante el hecho de la muerte, no hay angustia, ni sentido metafísico, ni trascendencia religiosa, sino simple y sobria aceptación de la misma. Y la plena sabiduría se alcanza precisamente cuando, entendida la vida como sed de conocimiento, se llega a las puertas de la muerte. Abundan los poemas sentenciosos, concisos y de tono filosóficos.
8.3.- Rafael Alberti, Luis Cernuda y Federico García Lorca.
RAFAEL ALBERTI
Alberti fue pintor antes que poeta y no ha abandonado nunca esa afición pictórica. La visión de los cuadros de Tiziano, su artista preferido, despierta en él, como recuerda en La arboleda perdida, la nostalgia, emotividad, temperamento y color que también serán luego característicos de su obra literaria.
Durante sus obligados períodos de reposo en la Sierra de Guadarrama con motivo de una enfermedad pulmonar, se intensifica su dedicación literaria y muy rápidamente destaca como poeta.
Ingresa en el Partido Comunista y anuda su relación sentimental con la también poetisa Mª Teresa León. Ambos tuvieron una muy activa participación política durante la República y la Guerra Civil. Al final de ésta emprendió el camino de un largo exilio, primero en Francia y desde 1940 en Argentina. En los años sesenta, regresó a Europa y se estableció en Roma. Muerto Franco, volvió a España en 1977.
Escribió diversas obras teatrales y algún libro en prosa y las memorias de La arboleda perdida. Su extensa obra lírica es extraordinariamente diversa en formas y temas.
Los primeros poemas , Poemas anteriores a "Marinero en tierra", revelan la variada inspiración poética de su autor: textos creacionistas, poemas de tono romántico becqueriano, otros de aire popular o inspirados en la poesía de los cancioneros tradicionales.
Marinero en tierra: recuerda con nostalgia el mar de su infancia y la bahía de Cádiz. Se aúna la tradición popular con cierta estilización vanguardista. No es un mero pastiche pintoresco de coplas andaluzas, sino que el aire popular pasa a formar parte de una poesía original en la que no falta ni el rigor técnico ni otras influencias como la de antigua lírica tradicional. Los moldes métricos clásicos son visible en Marinero en tierra, sonetos e incluso referencias directas a su admirado Garcilaso.
Los siguientes libros, La amante, El alba del alhelí, insisten en la reinterpretación vanguardista de la tradición, tono entre alegre y festivo, juguetón y nostálgico, a veces burlón, pero sin que falte un cierto trasfondo de tristeza y melancolía.
Época vanguardista: Cal y canto, primoroso ejercicio poético, donde alternan composiciones en estrofas clásicas de deliberado hermetismo, donde rinde tributo a la moda gongorina, y poemas de más puro espíritu futurista que igual cantan al moderno cinematógrafo, al deporte del fútbol, los grandes cómicos del cine mudo. Ya no es humor e intrascendencia vanguardista, pues tras la figura cómica de estos actores se adivina una cara patética que en los versos de Alberti cuaja en un tono triste y nostálgico de paraísos perdidos.
Sobre los ángeles es la expresión poética del desconcierto vital del autor. Ha desaparecido la jovialidad futurista, sustituida por una desolación existencia que se manifiesta tanto en formas estróficas de arte menor y aire tradicional como en largos versículos que reflejan la influencia de la vanguardia superrealista.
Poesía durante la república: la poesía políticamente comprometida. Con los zapatos puestos tengo que morir, en la que el superrealismo estético sirve de molde formal a los ideales revolucionarios. Adopta un tono combativo denunciando la opresión y la injusticia, a veces de forma virulenta.
Durante la guerra, escribirá una poesía de urgencia, que alienta a los combatientes o satiriza a los enemigos, pero también compone poemas más personales, e incluso íntimos, que expresan la reacción personal del poeta ante los cruciales momentos históricos en los que vive. Madrid, capital de la gloria.
Época del exilio. En el destierro prosigue con su obra poética. Muy diversa en asuntos y ritmos, el hecho mismo del trágico exilio y la añoranza del país perdido y lejano se convierten en los temas centrales. La nostalgia es intensa, grave y honda. Algunos símbolos, como el del árbol arrancado o la imagen de la otra orilla, se refieren al mundo del exilio; otros, como el del toro, aluden al pueblo español. La añoranza de su tierra natal se plasma en Ora marítima. La rememoración de su infancia y juventud alcanza sus más logrados frutos poéticos en los largos y adoloridos versos de Retornos de lo vivo lejano, donde rescata para su presente vital un tiempo pasado y querido. Con Baladas y canciones de Paraná vuelve al ritmo de la canción y el romancillo popular, al modo de su juvenil Marinero en tierra, pero ahora para cantar la naturaleza y vida argentinas. Pretende reafirmar al poeta en su presente, sigue latiendo soterrada la nostalgia.
No abandona durante el exilio la poesía de intención social. Recién acabada la guerra de España, compone Entre el clavel y la espada. El amargo sabor de la derrota y la tragedia impregna este libro, cuyo título descubre la doble motivación de la lírica albertiana: el combate político y social al lado de lo íntimo y bello.
LUIS CERNUDA
Reúne su obra en un solo volumen bajo el título común y significativo de La realidad y el deseo. Irá presentando sus obras poéticas como secciones sucesivas de su gran libro. La primera de ellas es Las nubes, marcado por las circunstancias históricas del momento: la guerra, el destierro...Incorpora también el motivo religioso por primera vez, pues, en sus poemas anteriores la presencia de la religión tenía otro sentido: el de fustigar el cristianismo, uno de los pilares de la opresora moral tradicional. Ahora, el tema religioso subraya el aire de elegía que caracteriza al libro.
El exilio le sirve a Cernuda para profundizar en su obras: tras haber indagado en el Romanticismo con la lectura de Leopardi , se sumerge en la cultura inglesa y, a partir de entonces, se poesía se enriquece y adquiere nuevos tonos. Huye de los recursos brillantes, del conceptismo, de los juegos verbales y de la riqueza de imágenes, prefiriendo "el lenguaje hablado y el tono coloquial". su poesía se hace más sobria, con una tendencia a la contención, a la objetivación y al tono reflexivo , que pide un desarrollo libre en poemas amplios por donde discurra la meditación.
El descubrimiento de la tradición poética inglesa le permite el redescubrimiento de la tradición lírica española (Jorge Manrique, Juan de la Cruz...)
Todavía en situación de guerra, Cernuda escribe Como quien espera el alba, medita sobre sí mismo y la existencia humana, utilizando con frecuencia del monólogo dramático en segunda persona. Este recurso imprime a sus versos un tono conversacional característico.
Entre Inglaterra y Estados Unidos compone Vivir sin estar viviendo cuyos poemas ofrecen el cansancio y el desánimo del poeta.
Con las horas contadas, las vivencias de México llevan al poeta a disfrutar de nuevo del mundo meridional hispánico
Reencuentra el amor que inspira las dieciséis composiciones que integran la sección titulada Poemas para un cuerpo.
El último libro de Luis Cernuda es Desolación de la quimera, libro de recapitulación y de despedida, que nos lleva a temas (el amor, la niñez, España, el destino del artista y la soledad) que acompañan desde siempre al poeta.
El conflicto entre realidad y deseo, al que remite el título elegido por Cernuda para toda su obra, es el sustrato de su mundo poético desde sus primeras poesías. Es una confrontación que progresivamente ofrece diferentes matices y sentidos, y se llena de hondas reflexiones existenciales.
Aunque la homosexualidad está en la raíz del desarraigo y de la enajenación del poeta, la imposibilidad de conciliar realidad y deseo revela también otro dramático conflicto interior: el deseo está condenado a la insatisfacción; en consecuencia, la posesión amorosa que se anhela, conduce a la frustración.
Con el tema del amor surgen otros, como la soledad, el hastío, la añoranza de un mundo más habitable, la exaltación de la belleza...Y, en su madurez, se abre a lo colectivo y comenta la realidad española y la vida en la sociedad de consumo, reflexiona sobre el paso del tiempo, la vejez y la muerte. Su poesía se nutre directamente de su experiencia vivida y del intento de comprenderla.
De esta lucha del individuo contra la realidad brotan dos tendencias en la poesía de Cernuda: una lo lleva a alejarse de esa realidad, otra lo conduce a intentar sostenerse en ella. Por la primera busca una realidad plena, ideal, un mundo armónico presentido en la naturaleza con el que el poeta trata de unirse místicamente: su poesía en la etapa de madurez presenta una vertiente metafísica, expresa la búsqueda del éxtasis místico en comunión con la Naturaleza. La segunda fuerza lo arrastra al esfuerzo por afirmarse en este mundo.
Estilo muy personal: si hasta los años treinta se mueve en la órbita de los movimientos de su tiempo (poesía pura, vanguardia, Superrealismo) a partir de Innovaciones se abre a la cultura del Norte de Europa, el Romanticismo alemán y luego la poesía inglesa. Sus versos tienden entonces cada vez más a la meditación, a la sobriedad y a la objetivación; huyendo de la desmesura emotiva, de la brillantez lingüística y de la musicalidad muy marcada.
FEDERICO GARCÍA LORCA.
E. de Zuleta: "parece claro que se dan en él, simultáneamente, diferentes modos de concebir la creación poética, influencias de muy distinto signo, criterios opuestos en la selección de temas y motivos, en la estructura del poema y del verso, en la creación de imágenes y de lenguaje"
La poética de Lorca conjuga desde el principio hasta el final una doble vertiente:captación espontánea, intuitiva, inmediata, más un proceso de consciente artesanía.
Lo popular y lo culto van hermanados en su obra. Integran esta herencia popular formas de diversa procedencia: poesía tradicional propiamente dicha, recogida como materia viva en sus versiones actuales -coplas, romances, y canciones infantiles-, o bien poesía del mismo tipo y en sus versiones del romancero o cantos de los gitanos.Otra fuente es la de la poesía culta, de Cancionero de los siglos XV ySVI, y la poesía arábiga. La otra fuente es la de los clásicos: Gónfora. Influencia de Bécquer, Rosalía de Castro, Antonio Machado, JuanRamón Jiménez, Darío, Neruda y César Vallejo.
Desde el punto de vista temático, el sentido del destino trágico, la imposibilidad de realización, sería el elemento que da unidad profunda a su obra tanto poética como teatral.
Trayectoria: el primer libro, Impresiones y paisajes, breves fragmentos en prosa de carácter descriptivo, es compuesto casi simultáneamente con las primeras composiciones que integrarán luego el Libro de poemas. A partir de este momento se acentúa el problema de la periodización de su obra total. Sus libros sucesivos Canciones, Romancero gitano, Poema del Cante Jondo, son compuestos a partir de 1921, y sometidos a continuas revisiones. Por ello será prudente aceptar que, tras una etapa juvenil, que extiende hasta 1921 se inicia una etapa de plenitud que abarca el resto de su obra, hasta 1936. En este segundo periodo no hay un verdadero proceso de evolución, sino una serie de exploraciones simultáneas, en diferentes direcciones, más bien, diferentes modos de organizar la materia conceptual, sentimental y expresiva.
Libro de poemas : en sus versos son característicos el desencanto y la desilusión, y los temas centrales de Lorca posterior. Estilísticamente, se advierten en él tanto la impronta modernista como la neopopularista. No falta tampoco algún rasgo de las en ese momento nacientes vanguardias, muy en línea con el posmodernismo.
Poema del cante jondo, Suites, Primeras canciones, Canciones: sus títulos revelan claramente su relación con la música; su influencia artística y personal de Manuel de Falla
El poema del cante jondo: los temas que presenta son el amor y la muerte, en el ambiente de una Andalucía trágica y legendaria, se expresan con versos cortos, asonantados o sin rima.
Suites: versos breves, insisten en la idea de la frustración amorosa, pero el tema trasciende ahora la individualidad del poeta y se objetiva en diversos personajes que proporcionan a dicha frustración un sentido de desolación existencial más general.
Canciones: bajo la apariencia a veces del puro juego o de la ingenuidad infantil, esconden un sabio manejo técnico del ritmo popular, la introducción de ciertas innovaciones vanguardistas.
Romancero gitano: se dan cita la tradición más culta, la audacia vanguardista y los ritmos y técnicas más populares. El gitanismo, el andalucismo y un supuesto folclorismo fácil esconden una visión del mundo y de la vida de los hombres en clave mítica, toda ella marcada por un destino trágico. Reflejo de las obsesiones personales del autor, que alcanzan trascendencia universal a través de unos personajes como los gitanos, que históricamente han quedado marcados como grupo marginado y culpabilizado. Historia y mito se unen así en una poesía en la que la culpa, como si de un viejo pecado original se tratara. Este mundo mítico lorquiano logra especial fuerza expresiva gracias al uso de diversos símbolos. Símbolos que proporcionan un poder de sugerencia y un halo de misterio que dan a la poesía una dimensión de trascendencia . Símbolos centrales en los textos del poeta son la luna, sangre, agua, caballo, flores, hierbas, metales...El sentido de estos símbolos , aunque suele relacionarse con la muerte, la tragedia, destino, el amor, la vida, la pasión...- no siempre tienen un carácter unívoco y será necesario interpretarlos en función del texto donde estos símbolos se hallen.
Poeta en Nueva York: los poemas del ciclo neoyorkino son fruto tanto de la aguda crisis personal, como de una sensibilidad social que, en consecuencia con la crisis económica general del final de la década de los veinte, da lugar en el arte del momento a aceradas críticas a la deshumanización, pobreza e insolidaridad inherentes a las grandes aglomeraciones urbanas. Implacable denuncia de la sociedad capitalista, en la que todo queda subordinado al poder del dinero. Lorca proyecta en ese ambiente , en el que predomina la insolidaridad, la explotación y el racismo, sus propias obsesiones y conflictos personales: el desarraigo afectivo, la pérdida de la identidad personal, la proclamación de la libertad del amor homosexual...El poeta ahora objetiviza su desarraigo íntimo en los débiles y en los desposeídos de la sociedad contemporánea (negros). Se comprende bien el tono del dolor y de violenta protesta alzando la voz para clamar contra las injusticias.
Supera la estilización populista de la poesía tradicional y busca nuevos cauces expresivos en el verso libre de carácter superrealista. La influencia del movimiento superrealista se advierte también en la libertad expresiva, en la desinhibición erótica, en la utilización de imágenes visionarias y metáforas audaces y alucinantes, en el hermetismo e ilogicidad de muchos versos. Pero no es una escritura automática.
Nueva York se convierte en una ciudad dura e hiriente, símbolo de sufrimiento, "geometría y angustia ".
Diván del Tamarit: los moldes de la poesía árabe clásica sirven de cauce a un lirismo intimista y atormentado.
Seis poemas galegos: escritos en gallego, buscan inspiración en la tradición literaria gallega.
Sonetos del amor oscuro: usa el soneto para expresar su personal experiencia amorosa, siempre debatiéndose entre el gozo y el dolor.
Llanto por Ignacio Sánchez Mejías: una elegía que combina la tradición popular y la culta para plasmar la desolación del poeta por la muerte del torero amigo.
5









