viernes, 20 de marzo de 2015

Apuntes 3ª Evaluación

APUNTES 3ªEVALUACIÓN


9.2.- Teatro innovador: Federico García Lorca y otros dramaturgos.
Federico García Lorca por el libro de Editex
En la Generación del 98, junto algunos obras de Unamuno y Azorín, destaca Jacinto Grau

JACINTO GRAU  
              
Fue un perfecto dramaturgo profesional. Toda su obra es simpre el resultado de la decisión de rescatar al teatro español de su trivialidad burguesa.
En sus primeras obra, Entre llamas ; El conde Alarcos, atendió como Unamuno a la necesidad de devolver al tearo la dimensión de grandeza trágica. 
       El hijo pródigo: drama largo y lento de gran fuerza. empieza dando forma dramática a la parábola bíblica, pero sigue trabajando con otros elementos: evocación de la vida campesina en los tiempo bíblicos y un conflicto dramático entre las personalidades del hijo pródigo, brillante y atractivo, y su hermano poco simpático y mezquino.
      El señor de Pigmalión:  farsa tragicómica. Desarrolla el tema de los muñecos que parecen tener vida y de los seres humanos que parecen muñecos. Sus muñecos se rebelan y le matan para conseguir su libertad. La tragedia contiene en sí  la tragedia conceptualizada del  absurdo .
      El burlador que no se burla: tema de Don Juan. Es un interesante intento de resumir toda la historia de D. Juan y explorar la esencia de su personalidad. Es una obra abstracta. Nunca ha sido representada.

Los autores de la Generación del 27 intentaron crear un nuevo público mediante el acercamiento del teatro al pueblo. Compañías teatrales como la Barraca, de Lorca, pretendieron, con sus giras, una educación teatral del público  distinta de la dominante. Alberti, pedro Salina y Miguel Hernández fueron algunos de los poetas que se acercaron a la creación teatral.

RAFAEL ALBERTI



Había  estrenado antes de la guerra dos obras muy distintas. Una, El hombre deshabitado, de tipo surrealista; nos presenta a un hombre perdido frente a un Dios  absurdo. La otra, Fermín Galán, representa  un giro hacia una literatura comprometida: sobre un héroe republicano fusilado. Seguirá cultivando el teatro político : Noche de guerra en el Museo del Prado. También en el exilio cultiva otras líneas dramáticas en las que sobresale El adefesio, farsa agria . El trébol florido ; La gallarda destacan más por su valores poéticos que por los dramáticos.

MIGUEL HERNÁNDEZ


Tras un auto sacramental, Quien te ha visto y quien te ve, cultiva un teatro social con ecos de Lope ( El labrador de más aire). Más tarde, se entrega a un teatro de combate, de menos preocupaciones estéticas: así, Pastor de la muerte,  sobre la defensa de Madrid, y Teatro de guerra,  cuatro piezas breves destinadas a representarse en el frente.



ALEJANDRO CASONA



Es un dramaturgo puro. Se reveló con el premio " Lope de Vega" otorgado a La sirena varada, ingeniosa y poética, a la que sigue Otra vez el diablo, en el que se confirma su personal combinación de humor y lirismo. Nuestra Natacha, en ella censura con cierta ingenuidad y propensión al melodrama, la pedagogía autoritaria vigente en los reformatorios de la época y propone una educación basada en la confianza, la comprensión, el respeto a la libertad, el amor y la tolerancia, ideales característicos de la política cultural republicana. Al estallar la guerra, se marchó al exilio, donde siguió escribiendo: La barca sin pescador, Los árboles mueren de pie, La dama del alba... La última es la mejor. Destacan la habilidad constructiva y la equilibrada combinación de la realidad y fantasía.

MAX AUB



Escribe obras teatrales desde el principio de los años veinte: Crimen, El desconfiado prodigioso, Una botella, piezas breves en un acto las tres; las tragedias El celoso y su enamorada  y  Narciso,  ésta última versión vanguardista en tres actos del mito de Eco y Narciso. El propio Aub se refiere posteriormente a todas sus obras como parte de la general tendencia vanguardista que dominaba en el arte de la época. Estas piezas vanguardistas no conocieron el éxito en la escena por la existencia de cierta tendencia a la abstracción y por el uso de símbolos y de algunos recursos vanguardistas próximos a la estética expresionista. 
Temáticamente, su primer teatro de Max se centra en el conflicto entre verdad objetiva y verdad subjetiva, en la falta de comunicación entre los hombres, en la imposibilidad de comprenderse a sí mismos. 
Durante la Guerra Civil seguirá escribiendo y después en el exilio compondrá sus obras más importantes.

10.- La narrativa española posterior a 1936:
tendencias, rasgos principales, autores y obras más significativas.
1o.1.-  La narrativa del exilio (Ramón J. Sender, Franciso Ayala) y la novela en los años cuarenta: novela nacionalista, novela fantástica, tremendismo (Cela) y novela existencial (Carmen Laforet)

          La narrativa de los exiliados españoles no fue conocida en España a su debido tiempo y solamente los más famosos pudieron llegar aunque tardíamente. 
         Alguno de estos novelistas ya habían iniciado su obra antes de la Guerra Civil: Sender, Ayala, Aub, Chacel...Otros la comenzaron en el exilio: Andújar, Arana, Serrano Poncela...

RAMÓN J. SENDER


Completó una copiosa obra novelística en el exilio. Buena parte de ella está dedicada a la España del primer tercio del s. XX y a la Guerra Civil, considerada desde perspectivas diversas. Lo autobiográfico y la España anterior a la guerra se aúnan en la serie de nueve novelas titulada Crónica del alba
La parábola domina en El rey y la reina, novela de orientación simbólica sobre la guerra, con preocupaciones existenciales que reaparecen en El verdugo afable. Y también ofrece una visión de la guerra a través de un sacerdote atormentado por el recuerdo del asesinato de un feligrés en su excelente novela Réquiem por un campesino español. Sender cultivó además la novela histórica : La aventura equinoccial de Lope de Aguirre;  y entre sus obras de ambientación americana sobresale  Epitalamio del prieto Trinidad     






FRANCISCO AYALA

Más conocido por sus cuentos y narraciones cortas, que hacen de él uno de los grandes cuentistas de este siglo, es autor de dos novelas estrechamente relacionadas entre sí: Muertes de perro y El fondo del vaso. Estas dos narraciones complementarias,  situadas en el subgénero de las novelas de dictador, constituyen una indagación en el régimen dictatorial de una imaginaria república hispanoamericana, con la consiguiente corrupción política y social y la absoluta degradación del ser humano. En ambas se mantienen la intención moralizadora característica del autor y una variedad estilística que va desde la caricatura y el esperpento hasta la parodia, la ironía y el humor. 


LA NOVELA EN LOS AÑOS CUARENTA

El ambiente de desorientación cultural de comienzos de la posguerra es muy acusado en el campo de la novela. Se ha roto con la tradición inmediata: quedan prohibidas las novelas sociales de preguerra, así como las obras de los exiliados. Por otra parte, dadas las dramáticas circunstancias, no puede servir de modelo de novela "deshumanizada" , ni resultan imitables novelistas como Miró, Pérez Ayala. Retrocediendo más, sólo la obra de Baroja parece servir de ejemplo para ciertos narradores de la llamada Generación del 36.
          Pero, junto al desolado realismo barojiano, se cultivaron otras líneas: la novela psicológica, la poética y simbólica, etc...Es una etapa de búsqueda, de tanteos muy diversos.
Algunos autores que habían publicado ya antes de la guerra  hubieran servido de puente: así, García Serrano, Sánchez Mazas, etc.; pero sus aportaciones fueron escasas o no tuvieron eco. Otros como Zunzunegui o Darío Fernández Flórez, alcanzarían cierta resonancia dentro de un realismo tradicional.
Dos fechas suelen señalarse como indicios de un nuevo arranque del género: 1942, con la familia de Pascual Durate de Cela  y 1945, con Nada de Carmen Laforet.

Pascual Duarte, con su agria visión de la realidad, inauguró una corriente que se llamó TREMENDISMO y que constituye en una selección de los aspectos más duros de la vida. Es un experimento violento y amargo, hecho a base de "sumar acción sobre la acción y sangre sobre la sangre". Hubiera parecido imposible construir una novela creíble con tal cúmulo de atrocidades. El autor da verdad a lo que es inveriosímil. La novela ilustra una concepción del hombre: criatura arrastrada por la  doble presión de la herencia y del medio social. El mismo protagonista confiesa sentirse "un hombre maldito", condenado de antemano; sobre él pesa una especie de" fatum " que convierte su vida en "un osario de esperanzas muertas". Todo ello tiene raíces sociales concretas, pero es más visible el pesimismo existencial del autor.

NOVELA EXISTENCIAL
Nada,de Carmen Laforet, causó un fuerte impacto. Su autora presentaba, sin el menor tremendismo, a una muchacha como ella que había ido a estudiar a Barcelona, donde vive con unos familiares en un ambiente sórdido de mezquindad, de histeria, de ilusiones fracasadas, de vacío... Era una parcela irrespirable de la realidad cotidiana del momento, recogida con un estilo desnudo y un tono desesperadamente triste.
De tristezas y de frustración hablaba también DELIBES en su primera novela, La sombra del ciprés es alargada, aunque con el contrapeso de una honda religiosidad.
El reflejo amargo de la vida cotidiana es una nota frecuente en la novela de posguerra. Su enfoque desde lo existencial. De aquí que los grandes temas sean la soledad, la inadaptación, la frustración, la muerte... Es sintomática la abundancia de personajes marginales y desarraigados, o desorientados y angustiados. Todo revela el malestar del momento. Malestar que es social , y que se trasluce en pinturas grises, cuando no sombrías. Pero la censura hace imposible cualquier intento de denuncia y limita los alcances de testimonio. Por este motivo, no puede hablarse de novela social.

NOVELA NACIONALISTA
A los que escapan de las desazones desarraigadas podríamos llamarles "triunfalistas". Así, un García Serrano, que canta la victoria militar en novelas de estimables cualidades, La fiel infantería. Pero cierto malestar puede apreciarse incluso en estos autores conformistas, como Ignacio Agustí, quien no puede omitir notas disonantes al trazar el amplio cuadro de la burguesía catalana en Mariona Rebull y su continuación. Mas complejo será el caso de Torrente Ballester, en cuya primera novela, Javier Mariño, no ocultaba inquietudes, pero tuvo que adoptar un final "triunfalista" por temor a la censura.


10.2.- Novela de los cincuenta (Cela): novela social y novela neorrealista (Rafel Sánchez Ferlosio)

De la angustia existencial pasamos a las inquietudes sociales. Cuando se habla de novela social, este calificativo puede usarse en un sentido amplio (la sociedad como tema) o restringido (novela que denuncia la injusticia social desde una concepción dialéctica) Lo primero entra ya en algunas novelas de los años cuarenta. La novela social , en uno otro sentido, será la corriente dominante entre 1951(La Colmena)  y 1962 (Tiempo de silencio ).
La Colmena  de Cela es la precursora de la corriente con su despiadada visión de la sociedad madrileña. Otra obra  representante sería La noria de Luis Romero. Delibes: El camino; Mi idolatrado hijo Sis, ambas muestran con ojos críticos parcelas concretas de la realidad española: un pueblo castellano o una familia burguesa.
Autores de novela social: Aldecoa, Fernández Santos, Sánchez Ferlosio, Ana Mª Matute, Juan Goytisolo, García Hortelano, Carmen Martín Gaite...
Entre los rasgos  hay que destacar: la solidaridad con los humildes y los oprimidos, la disconformidad ante la sociedad española, el anhelo de cambios sociales. Muy pronto aparecerán ensayos que tiene valor de manifiestos. Se piensa ahora que el escritor debe ponerse al servicio de una voluntad de transformar la sociedad: debe comprometerse ante la injusticia social. De ahí que asuma un deber de denuncia.
Dentro del realismo dominante ( que algunos críticos llaman neorrealismo) pueden señalarse varias actitudes o enfoques, con neto predominio de dos: el objetivismo y el realismo crítico.
El objetivismo se propone un testimonio escueto, sin aparente intervención del autor. Su manifestación extrema fue el conductivismo, procedente del behaviorism americano (conducta) y que consiste en limitarse a registar la conducta extrema de individuos o grupos, y a recoger sus palabras, sin comentarios ni interpretaciones.
El realismo crítico, en cambio, no se limita a reflejar la realidad, sino que pone de relieve las miserias e injusticias con ánimo de denuncia. Pero, en la práctica es difícil establecer la frontera entre objetivismo y realismo crítico. 
En la temática, se desplaza el interés de lo individual a lo colectivo, de los problemas personales a los sociales. La sociedad deja de ser un marco para convertirse en el tema mismo del relato. Principales campos temáticos :
a.- La dura vida del campo: tema más abundante, desde Los bravos  de Fernández Santos , o ciertas novelas de Aldecoa, hasta La zanja  de Alfonso Grosso
b.- El mundo del trabajo, las relaciones laborales.
c.- Novelas de tema urbano, algunas abordan un amplio panorama, pero predominan las que presentan ese mundo fronterizo a la ciudad que es el suburbio
En el extremo opuesto se hallan las novelas de la burguesía. Es la juventud desocupada, abúlica, la que interesa a novelistas como Juan Goytisolo, Carmen Martín Gaite, en Entre visillos, hacía una pintura crítica de la condición de la mujer en un ambiente burgués provinciano.
Se ha reprochado a la novela social pobreza técnica. Ello es exagerado. En muchas novelas sociales, el contenido tiene prioridad, y a él se subordinan las técnicas. Se antepone la eficacia de las formas a su belleza.
La estructura del relato suele ser aparentemente sencilla. Se prefiere la narración lineal. Sencillez y concisión se perciben en las descripciones, cuyo papel es funcional(presentación de ambientes). Sin embargo, tras la sencillez se puede ocultar un esfuerzo considerable de construcción. La acción se concentra en un espacio y un tiempo reducidos. No menor esfuerzo constructivo descubre la preferencia por las novelas de personaje colectivo (La colmena).
Es característico de la  novela social la presencia del personaje representativo, tomado como síntesis de una clase o de un grupo. Esto enlaza con un rasgo fundamental de esta corriente: el rechazo de la novela psicológica. Este rechazo nos conduce a las técnicas derivadas del objetivismo y de su modalidad "conductista" : se limitan a registrar lo externo, sin bucear en el interior de los personajes. La mirada del novelista suele asemejarse a la de una cámara cinematográfica, y los diálogos parecen recogidos con un magnetófono. El novelista no comenta: tal es lo que se ha llamado la "desaparición del autor". Sin embargo, la labor de documentación puede ser muy exigente. 
El diálogo ocupa un lugar preeminente en las novelas sociales.
El lenguaje adopta normalmente el estilo de la crónica, desnudo , directo. 
 La colmena de Cela
Sobresale su carácter testimonial del Madrid de posguerra, y la renovación  narrativa en su estructura y estilo. En esta novela se describe la vida de unos personajes marcada por las privaciones, la miseria material, moral y social, la falta de ideales, el miedo, la impostura.
En lo que respecta a su estructura y estilo, la novela se incluye dentro del objetivismo, aunque el narrador en tercera persona interviene de forma constante, opina y enjuicia con ironía y sarcasmo, a veces en primera persona, y hasta se dirige a los lectores. También se incluyen algunos pasajes de tono lírico.
La obra destaca por su protagonista colectivo (más de doscientos personajes de distintos sectores sociales, sobre todo de la pequeña burguesía); por su estructura en secuencias de acciones, en las que predomina el diálogo, y por el tiempo reducido de la historia (tres días) .
Los diálogos, que reproducen el habla coloquial madrileña, caracterizan a los personajes, vulgares, conformistas y derrotados, brindan información sobre la vida cotidiana en la época y hacen referencia a acontecimientos históricos. 
Las secuencias se distribuyen en seis capítulos y un "Final" (que continúa la acción tres o cuatro días después, pero no cierra la historia), y no siguen un orden cronológico. En las secuencias se relatan retazos  de la vida de distintas personas, relacionadas por el espacio (como café de doña Rosa), por lazos familiares, por asociaciones temáticas o por el joven escritor Martín Marco.
Los temas más importantes de la obra son la pobreza y el sexo, continuamente presente porque es una salida de la miseria y además permite evadirse del aburrimiento en la gris, hambrienta y sórdida realidad del Madrid de la posguerra. 
El jarama de Rafael Sánchez Ferlosio



Relata la excursión, un domingo, al río Jarama de un grupo de jóvenes madrileños de clase baja y sus actividades intrascendentes durante el tiempo que pasan allí. Al anochecer, ocurre el único hecho destacable de toda la jornada: una de las chicas muere ahogada.
El tema de la obra sería la trivialidad, la pobreza mental de ciertos sectores de la sociedad de la época. Otro tema recurrente es el tiempo; la acción dura dieciséis horas y se hacen referencias continuas a su transcurso: tanto con la mención directa como con los elementos naturales que señalan su transcurrir.
El espacio es reducido: el río y, cerca, una taberna a la que van clientes habituales, el otro grupo retratado, que pertenece a una generación mayor.
La obra presenta un narrador objetivo, que no interviene en la historia: la mayor parte del relato está constituida por diálogos banales, anodinos, de los distintos personajes  (protagonista múltiple), que tratan en general sobre lo cotidiano y reflejan vidas muy poco interesantes, conformadas por los valores y aficiones de ese sector social en la etapa de posguerra: la novela rosa, la música difundida por la radio...
La narración incorpora también pasajes descriptivos, en los cuales está presente la subjetividad, manifestada por la presencia de recursos retóricos (metáforas, comparaciones) que le otorgan cierto carácter lírico.
Se ha destacado especialmente la reproducción del lenguaje coloquial de los jóvenes de la época, en el que abundan las expresiones hechas, aunque se reconoce la elaboración que realiza el autor.


11.- El teatro español posterior a 1936: tendencias, rasgos principales, autores y obras más significativas.

11.-1 El teatro del exilio ( Rafael Alberti, Max Aub...) El teatro de los años cuarenta: la comedia burguesa, el teatro de humor (Enrique Jardiel Poncela y Miguel Mihura).

El teatro del exilio, desarrollado especialmente en México y Argentina desde los años de posguerra, presenta diferentes estéticas con el cultivado en España. En este teatro fue relevante la tarea escénica y didáctica de directores y de intérpretes. 
El interés artístico llevó a los autores exiliados a incluir novedades vanguardistas en sus obras.
Rafael Alberti.-  Antes y durante la Guerra Civil, cultivó un teatro político que continuó en el exilio; pero gran parte de su obra se caracteriza por la presencia de elementos poéticos, desde el lenguaje y los símbolos empelados, hasta la incorporación de pequeñas estrofas:  El trébol florido, La gallarda (en verso) , El adefesio.
En El adefesio, una obra grotesca y a la vez poética, Alberti plantea el tema de la intolerancia del poder por medio de la vieja Gorgo, encarnación de la autoridad absoluta, quien mantiene encerrada a su sobrina Altea, impidiendo la realización de su amor por Cástor. Gorgo falsea el suicidio del joven, provocando así el de Altea. Al final, revela su intención de evitar el incesto, ya que ambos jóvenes eran hijos de su hermano muerto, y expresa su condición: "yo no soy más que un monstruo, una pobre furia caída, un adefesio".
Max Aub.- Comenzó su tarea dramática en el ámbito de la farsa, dominado por la estética vanguardista. Durante la Guerra Civil practicó el teatro de urgencia y, ya en el exilio, su producción se distingue por poseer un fuerte componente narrativo, por la presencia del teatro en el teatro y por un cuidado lenguaje realista. Los temas fundamentales son los desastres de la guerra, la soledad y la éticas del exiliado.
En el drama San Juan se plantean las vicisitudes de un contingente de emigrados judíos que huyen de los nazis en un barco, el San Juan, y que no logran ser recibidos en ningún puerto. Es una clara acusación a las naciones libres que han usado su libertad para negar a las víctimas del nazismo. El único decorado es un gigantesco barco diseñado en varios planos.
Alejando Casona.-  Las obras en el exilio se diferencian poco de las estrenadas hasta 1939. Emparentan con la comedia burguesa de posguerra por la perfecta disposición de los elementos dramáticos y han sido calificadas de teatro de evasión, alejado de las circunstancias sociohistóricas.
La dama del alba es un drama poético que desarrolla una historia fantástica: la leyenda de la Muerte que no puede llevarse a su víctima por quedarse dormida. Martín persigue a Angélica, su mujer, que ha huido con otro hombre, pero no la alcanza. En su lugar, salva de morir ahogada a una joven, Adela, que se va a vivir con su familia. Con el tiempo, regresa Angélica y entonces la Muerte se la lleva en lugar de Adela, que debía haber sido su víctima.

En la producción más atendible de los autores de los años cuarenta y principios de los 50, cabe señalar las siguientes líneas:
.- Un tipo de alta comedia en la línea del teatro benaventino, "teatro de la continuidad sin ruptura". Pemán, Luca de Tena, Joaquín Calvo Sotelo. Teatro caracterizado por: 
             -predominio de las comedias de salón o de dramas de tesis: amable crítica de costumbres unida a una defensa de los valores tradicionales.
                     - preocupación por la obra "bien hecha", con un diálogo cuidado y estructuras escénicas consagradas, aunque a veces con discreta incorporación de técnicas nuevas.
.- En el teatro cómico, una de las facetas más interesantes de aquellos años: la línea que va de Jardiel Poncela a Mihura.
Enrique Jardiel Poncela.-  En las obras teatrales de Jardiel Poncela predomina la despreocupación. A diferencia de su producción novelística, en la cual el humor oculta una visión trágica de la existencia, el teatro de Jardiel no expresó ningún tipo de angustia, sino que pretendía el alejamiento de dudas y problemas. Ante una realidad que no era de su agrado, eligió el camino de la evasión.
La producción teatral de Poncela se caracteriza por la incorporación de lo inverosímil , con ingredientes de locura y misterio.
Los personajes de sus obras, siempre numerosos, pertenecen a la burguesía y en ellas aparece con frecuencia el esquema amo/criado. Entran, salen, se mueven constantemente, creando un dinamismo que provoca la risa. Representan una sociedad feliz cuyos objetivos son el amor y el dinero. En los diálogos se entremezclan el humor verbal ( a base de chistes, retruécanos, paradojas) y el de situación (caracterizado por lo ilógico y lo disparatado).
Eloisa está debajo de un almendro: comedia clásica del humor negro. A través de múltiples personajes, que hablan y se comportan de modo disparatado, la obra plantea el tema de la locura. 
Otras obras: Angelina o el honor de un brigadier, Cuatro corazones con freno y marcha atrás, Un marido de ida y vuelta, Los ladrones somos gente honrada, Los habitantes de la casa deshabitada, Tú y yo somos tres.
Miguel Mihura.-  La producción de Mihura pretende idealizar la vida por medio de la humanización de sus personajes y el triunfo de la bondad y la ternura.
Al igual que Jardiel. En ellos distorsiona la realidad por medio de la imaginación y la fantasía poética. su humor es producto de la asociación de la causalidad lógica, que muestra que los hechos no son explicables de una única manera, y que, por lo tanto, todas las explicaciones están de más .
Tres sombreros de copa, su obra más representativa. Joven que renuncia a la libertad para integrarse en el orden establecido. Con este retorno a lo conocido, Mihura pone en evidencia su pesimismo y desencanto.
El caso de la señora estupenda, ¡Sublime decisión!, Melocotón en almíbar, Maribel y la extraña familia, Ninette y un señor de Murcia.

11.2.- El realismo social de los años cincuenta: Antonio Buero Vallejo y Alfonso Sastre.

Las obras del teatro realista se caracterizan por la complejidad de los espacios escénicos y la profundización en los caracteres de los personajes.
La temática de estas obras abordan problemas muy concretos: la burocracia deshumanizada y la esclavitud del trabajador. Lo común sería el tema de la injusticia social y de la alienación. Y, ante ellos, la actitud del autor será de testimonio o de protesta. 
La técnica y la estética se inscriben en el realismo. Junto a un realismo directo y elemental, el autor se apoya a veces en recursos y lenguaje de sainete. 
Tanto por la temática como por su actitud, estos autores representan el intento de crear un teatro comprometido con los problemas de la España en que vivían.

ALFONSO SASTRE.

Su trayectoria teatral comenzó en grupos universitarios y de cámara y ensayo. Se trata de obras en un acto, con abundantes distorsiones espacio-temporales y uso de flashback, en las que el dramaturgo recrea un mundo onírico.
Escuadra hacia la muerte: unos soldados cumplen una misión suicida en una supuesta Tercer Guerra Mundial. El conflicto central es la decisión de unos soldados de matar al sargento que los tiraniza, hecho que los conduce a una situación son salida. La obra refleja la oposición a un sistema totalitario que sometía a decisiones arbitrarias.

Tragedias  Completas: incorporan un humor de situación, negro y profundo, que permite el distanciamiento de las historias contadas. Estas piezas constituyen una forma de evolución del esperpento de Valle-Inclán . En ellas se presentan unos héroes irrisorios, personajes humanos y contradictorios que se muestran de forma contrastada: son magnificados por la historia, pero ironizados por sus debilidades, destacándose su pequeñez por medio del humor. Con este tipo de tragedia, se consigue una catarsis ( identificación del espectador con el héroe de la tragedia) que implique una toma de conciencia por parte del público.
La sangre y la ceniza: se escenifican los últimos acontecimientos vividos por Miguel Servet. Se observa en la obra la influencidel teatro épico brechtiano.
La taberna fantástica: presenta la historia de Rogelio, quien bebe para animarse a ir a velar a su madre, hecho que retrasa sin cesar. Terminará por acompañarla, ya que morirá por un navajazo en una reyerta.

ANTONIO BUERO VALLEJO




Es , ante todo, un trágico. La tragedia , para él, supone una mirada lúcida sobre el hombre y el mundo, pero una visión pesimista. Su función es doble:
.- Inquietar: planteando problemas pero sin imponer soluciones. En esto radica una característica esencial de su teatro: el final de sus obras suele ser un interrogante lanzado al espectador.
.- Curar: señala la necesidad de una superación personal y colectiva, impulsándonos a luchar contra todas aquellas fuerzas que se oponen al desarrollo de la dignidad humana. Sus tragedias proponen lecciones de humanidad y encierran incluso una llamada a la esperanza en un mundo más humano y justo. 
Las obras de Buero giran en torno al anhelo de realización humana y sus dolorosas limitaciones: la búsqueda de la felicidad, de la verdad, de la libertad. Su temática ha sido enfocada por Buero en un doble plano:

  1. Un plano existencial: meditación sobre el sentido de la vida, sobre la condición humana. Meditación que puede alcanzar dimensiones metafísicas.
  2. Un plano social y, en cierto sentido, político: denuncia de iniquidades e injusticias concretas que atañen a las estructuras de la sociedad. 
Con ambos enfoques se entreteje siempre un enfoque ético. La búsqueda de la verdad, la defensa de la honradez consigo mismo y con los demás, el amor a la justicia..., son elementos constantes en su obra. Esencial es la idea de responsabilidad, unida a la libertad: la tragedia se desencadena por una transgresión moral que un personaje ha cometido libremente y de la que es responsable. 
Estos planos se entrecruzan en su teatro, aunque el enfoque social se hace más patente con el tiempo.
En la trayectoria de Buero puede señalarse:
Primera etapa: predomina el enfoque existencial. Desde el punto de vista técnico, las obras se ajustan a una estética realista y a lo que él mismo llamó " construcción cerrada" (espacio escénico tradicional, progresión "clásica" de la acción...)
Historia de una escalera: es el drama de la frustración, tanto por el peso del medio social como, sobre todo, por la debilidad de los personajes para ser fieles a sus ilusiones y a sus impulsos mejores. 


En la ardiente oscuridad: es una tragedia de compleja significación. La ceguera es símbolo de las limitaciones impuestas al hombre sea por su condición humana, sea por la sociedad.
La tejedora de sueños , Madrugada, Irene o el tesoro.  
Los planteamientos realistas son compatibles con elementos simbólicos. Plantean problemas graves: la pureza moral, la verdad, la presencia de lo misterioso, la esperanza...
La transición hacia un predominio de la intención social estará representada por dos obras: Hoy es fiesta y Las cartas boca abajo: todos los problemas (lealtad, frustración, la esperanza...) aparecen situados en unos condicionamientos sociales muy precisos.
Segunda etapa: predomina el enfoque social. Ahora se insiste más en las relaciones entre el individuo y su entorno. Los actos individuales quedan enmarcados en un tiempo y unas estructuras sociales concretas. Se hace hincapié en las raíces y las consecuencias sociales de los actos. 
Cultiva reiteradamente en esta época cierto tipo de drama histórico: Un soñador para un pueblo, sobre Esquilache; Las Meninas, sobre Velázquez; El concierto de San Ovidio, situada en Francia en vísperas de la Revolución; El sueño de la razón, sobre Goya. La anécdota histórica es un pretexto para plantear problemas actuales, sorteando la censura. Esquilache es el ilustrado progresista que sueña con un futuro mejor para España, y se estrella contra la rutina y los intereses reaccionarios; Velázquez representa al artista amante de la verdad y la justicia, que quiere ser conciencia de su pueblo y es combatido por la hipocresíarica es un pretexto para plantear problemas actuales, sorteando la censura. Esquilache es el ilustrado progresista que sueña con un futuro mejor para España, y se estrella contra la rutina y los intereses reaccionarios; Velázquez representa al artista amante de la verdad y la justicia, que quiere ser conciencia de su pueblo y es combatido por la hipocresía y la corrupción que rodean al poder. El concierto de San Ovidio es otro drama de ciegos, pero los ciegos son ahora símbolo de los oprimidos, víctimas de explotadores sin escrúpulos. La figura de Goya es la diatriba contra el poder tiránico e inicuo.
El tragaluz: tiene algo de obra histórica, aunque se sitúe en el presente y aluda a nuestra historia reciente (la Guerra Civil y sus secuelas).
La doble historia del doctor Valmy: sin ningún marco o ropaje histórico, trata problemas tan candentes como la represión policial y la tortura
En cuanto a su técnica: supone un giro hacia una "construcción abierta": supone una superación de la escenificación "realista":
  • Sustitución del espacio escénico realista por un escenario múltiple
  • Construcción más compleja de la acción, que se fragmenta en cuadros o secuencias con creciente soltura, incluso con rupturas en el desarrollo temporal (elipsis, saltos atrás...)
  • Inmersión: uso de recursos de participación que intentan acercar e introducir al espectador en el drama
Tercera etapa: es una continuación o intensificación de los rasgos de la segunda etapa; es un constante ejercicio de experimentación.
LLegada de los dioses, La fundación, La detonación...La fundación es reconocida como la obra cima del autor.
Los temas que trata en esta época son de contenido social y político.
En Llegada de los dioses aparece de nuevo la ceguera de un protagonista, simboliza la negativa de un joven a ver las iniquidades del mundo que le rodea.
( Al lado de los ciegos, es importante el papel que desempeñan en el teatro de Buero otras deficiencias físicas o psíquicas: la mudez, la sordera, la locura... Su alcance simbólico será la condición de vencido o marginado, la incomunicación, la soledad...; una manifestación de lo que lesiona o limita al hombre; pero, a veces, también puede ser una forma de mantenerse al margen de una realidad que se rechaza.)
La fundación : las actitudes de los personajes y los diálogos tejen hondas reflexiones sobre el compromiso con la realidad, la lucha por transformarla, el ideal de libertad...


En cuanto a la técnica: mayor audacia por la vía de las novedades escénicas ya iniciadas en la etapa anterior. Desarrollo de los llamados elementos de inmersión. Recursos de sonido, luz o de tramoya que nos hacen oír y ver las cosas tal como las percibe o las imagina algún personaje. 




11.3.- El teatro desde los años sesenta hasta 1975: teatro comercial, teatro social, teatro experimental (Fernando Arrabal y Francisco Nieva), teatro simbolista y teatro independiente.

TEATRO COMERCIAL
Dentro del teatro comercial, los escenarios siguen dominados por las comedias melodramáticas, de intriga o de humor de autores como Paso o Mihura y de otros como Jaime Salom, Jaime de Armiñán, Juan José  Alonso Millán, Ana Diosdado




Antonio Gala:  durante los años setenta, goza reiteradamente del favor del público con obras como Los buenos días perdidos, Anillos para una dama, ¿Por qué corres, Ulises?. Posteriormente, representa nuevas obras con éxito comercial, pero no siempre de crítica: Petra regalada, Samarkanda, El hotelito... Las obras de Gala se caracterizan por un tono poético, fácil simbología, presentación escénica convencional y una cierta propensión por lo didáctico o moralizante. El lenguaje cuidado y un tanto preciosista es característico.

TEATRO SOCIAL
El teatro realista de intención social se encuentra todavía con muchas dificultades de representación debido a la censura, a las conservadores estructuras del teatro comercial. No obstante, dramaturgos como Sastre, Martín Recuerda, rodríguez Méndez  o Lauro Olmo escriben nuevos textos en los que aúnan el propósito social y la renovación escénica.

TEATRO EXPERIMENTAL: FERNANDO ARRABAL Y FRANCISCO NIEVA)
Desean una experimentación formal y un nuevo teatro. Estos novísimos dramaturgos han sido generalmente agrupados bajo numerosas denominaciones: teatro "underground", subterráneo o soterrado, generación simbolista, teatro maldito, teatro del silencio, teatro vanguardista o teatro experimental
Este teatro experimental se definirá por su oposición  estética a los realistas , aunque en bastantes ocasiones las obras tampoco están exentas de crítica social ni encontraron facilidades para ser representadas, porque a menudo chocaron con la censura, como porque sus audacias formales no encontraron fácil eco en un público amplio.
Este teatro conecta con la tradición vanguardista teatral que ya desde Antonin Artaud consideraba el teatro como un espectáculo en donde el texto literario es sólo un ingrediente más y no necesariamente el elemento central de la representación. De aquí la importancia que adquieren los efectos especiales, la expresión corporal, la luz, el vestuario, el sonido, la mímica, la escenografía, maquillaje... Se pretende romper con la tradicional división entre el escenario y los espectadores, convirtiendo la escena en un espacio dinámico que puede invadir el lugar correspondiente a la sala e invitar al público a participar en la función. El texto literario es sólo el punto de partida para el director, actor, escenógrafos. 
Temáticamente, sigue siendo habitual la denuncia social y política del régimen franquista y también de la falta de libertad, la opresión, la injusticia, la alienación, la nueva sociedad de consumo. Para salvar las dificultades que pudieran tener con la censura y por propia preferencia estética, se tiende a utilizar un lenguaje parabólico y multitud de símbolos que los espectadores han de interpretar. Los mismos personajes tienen un carácter simbólico y las obras son puras alegorías no siempre fáciles de descifrar, por la que se ha empleado también la denominación de teatro hermético . Dicho alegorismo se encuentra en ocasiones emparentado con el teatro del absurdo, y la huella de Beckett o Ionesco. Otras veces se prefiere la farsa y el tono grotesco, con una creciente influencia de Valle-Inclán.
La nómina de autores es muy extensa( José María Bellido, Luis Riaza...), quizá los más importantes sean: Arrabal , Nieva.

FERNANDO ARRABAL



Desde sus primeras obras, manifestó su talante innovador, apartado de realismo. Caracterizadas por la elementalidad escénica, con decorados sucintos, personajes primitivos y un lenguaje ingenuo con rasgos de un humor procedente del absurdo, se trata de un teatro de seres indefensos, víctimas de opresores ocultos, en el que priman la desazón y la inquietud.
Para expresar la imposibilidad de comunicación, recurre a al forma de la ceremonia ( una especie de rito vinculado a los orígenes de drama) acabada la cual se impone la tragedia: los personajes mueren o quedan sumidos en su incapacidad de comprender y comunicar, carentes de futuro.
El teatro pánico de Arrabal se caracteriza por la confusión, el humor, el terror, el azar y la euforia, y por la incorporación de elementos surrealistas en el lenguaje.
En su dramaturgia hay una búsqueda formal tanto espacial como gestual. Los temas más frecuentes en sus obras son la religión y la sexualidad, junto con la política, el amor y la muerte.
En los dramas de Arrabal confluyen el postismo, a través del cual  llega al surrealismo (en la expresión del subconsciente), el teatro del absurdo (en el abandono de lo racional y en el discurso ilógico) y el teatro de la crueldad ( en la provocación de efectos purgativos por medio de lo atroz y el sobresalto).
Obras: El cementerio de automóviles; El arquitecto y el Emperador de Asiria; Pic-Nic; Los hombres del triciclo; El laberinto...

FRANCISCO NIEVA 

Su producción dramática conecta con el teatro del absurdo, pero, a diferencia del pesimismo y la resignación de este, en Nieva siempre hay una posibilidad que conduce a la salvación. Comparte con  Artaud la idea de un teatro catártico y liberador, cuya finalidad es mostrar la esencia del hombre.
El tema básico de las obras de Nieva es la represión de sociedad, que degrada al ser humano al impedir el desarrollo de sus necesidades profundas. Ante ello se erige la transgresión, a menudo debida a la necesidad de una liberación sexual.
Además del erotismo, en las obras de Nieva abundan las referencias a una España negra, y también a la religión, a las que Nieva critica.
Divide sus obras en cuadros más o menos cortos, con muchos cambios de escenario, al igual que Valle-Inclán. Como este, se siente atraído por escribir piezas cortas, y en ambos se evidencia la técnica cinematográfica de división en secuencias. Además de dramaturgo, es pintor y escenógrafo, por lo que se teatro tiene un marcado carácter pictórico.
Tomando como base el lenguaje popular, realiza una elaboración cuidadosa, con técnicas del surrealismo y del absurdo, y consigue un estilo particular tanto en el léxico como en sus originales construcciones sintácticas. 
El propio autor distingue tres géneros en su producción dramática:
.- Teatro furioso. Es un teatro que puede "ir contra todo, contra nada y a favor de todo y nada"Pelo  de tormenta.
.- Teatro de farsa y calamidad. "La acción es menos coral, menos esquemática; la anécdota, más novelesca y explícita; los personajes, algo más complejos" Malditas sean Coronada y sus hijas.
.- Teatro de crónica y estampa. "No es un teatro aleccionador, pero sí informativo". La única obra de este género es Sombra y quimera de Larra.

TEATRO SIMBOLISTA
Conocidos como "nuevos autores" , dramaturgos que se contraponen a la estética realista con un simbolismo que les sirve para referirse a un ámbito universal. 
El "nuevo teatro" se caracteriza por un acentuado carácter vanguardista, un marcado pesimismo y el uso frecuente de la simbología animal.
Aparece recurrentemente el tema del poder opresor, así como elementos provocadores relacionados con la sexualidad, un lenguaje escatológico y agresivo , y la violencia física y verbal.
Autores: José Ruibal, Miguel Romero Esteo, Luis Riaza, Manuel Martínez Mediero, José Mª Bellido...

TEATRO INDEPENDIENTE



En un panorama general del teatro en los últimos años del franquismo no puede faltar la referencia al teatro independiente. Más de cien grupos teatrales que, al margen del teatro comercial establecido, procuraban romper con las rigideces de éste y llevar al teatro a los más diversos rincones del país. Bajo el rótulo de teatro independiente , se engloban grupos por completo de aficionados junto a otros que poseen ya diversos grados de profesionalización.
Grupos como Los Goliardos, Tábano, Teatro Estudio de Madrid, Els Joglars, Els Comediants, Teatro Universitario de Murcia, Akelarre, Quart 23... Estos grupos son precisamente quienes representan algunas de las obras de los dramaturgos del realismo social y de los autores del teatro experimental que no encontraron lugar en los cauces convencionales del teatro comercial. Por otra parte, fueron muy frecuentes las creaciones colectivas en las que el texto literario de autor, cuando existía, era sólo la base sobre la que se realizaban todo tipo de modificaciones.

La independencia del teatro suponía el rechazo del espectáculo conservador mediante la creación de una estética peculiar y un intento de autofinanciación.
A finales de los setenta se impuso el teatro de calle, en el que disminuyen los elementos verbales en beneficio de los paraverbales (gestos, música...)
Superada la transición política, se produjo la progresiva desaparición del teatro independiente. El poder público concedió subvenciones a grupos de trabajo estables con programas de actuación a largo plazo, y los grupos independientes buscaron mayor formación, comenzaron a cuidar su producción hasta el detalle y se integraron paulatinamente en los sistemas habituales de promoción.

12.- La poesía española posterior a 1936: tendencias, rasgos principales, autores y obras más significativas.

12.-1.- La poesía durante la Guerra Civil (Miguel Hernández). La poesía en los años cuarenta: poesía arraigada (Luis Rosales) y desarraigada (Dámaso Alonso).
Durante los tres años de la guerra la poesía no quedará acallada en España. Resultó difícil para los poetas permanecer al margen de la contienda.
En la zona republicana proliferan las publicaciones que acogían en sus páginas composiciones poéticas. Estas numerosas revistas literarias y culturales fueron de muy diverso carácter: de tipo popular y elemental ( vinculadas a las diversas unidades militares, a organismos políticos o administrativos...), otras contaban entre sus colaboradores con los intelectuales más destacados: Hora de España, El Mono Azul. Pero quizá el fenómeno más notable de la poesía republicana durante la Guerra Civil es la abundante poesía de carácter popular ( romances, coplas, canciones ), compuesta tanto por múltiples individuos anónimos como por los poetas cultos. Igual que la poesía tradicional, su forma preferente de difusión fue la oral. También fue recogida por escrito en octavillas, folletos y libros. Quizá los dos libros de versos más significativos sobre la Guerra Civil Española son los de dos poetas hispanoamericanos: España en el corazón de Pablo Neruda y  España, aparta de mí este cáliz  de César Vallejo
Aunque menor cantidad y calidad, también se compuso poesía en la zona nacionalista, publicada en algunas revistas, como la falangista Jerarquía (Luis Rosales, Gonzalo Torrente Ballester...) , en libros colectivos, libros de autores concretos que defendían la ideología de los sublevados. 

MIGUEL HERNÁNDEZ



Es un poeta que sabe conjugar la fuerza de la inspiración con el arte más riguroso, el arranque popular y las técnicas más sabias. Con su tono arrebatado y humanísimo, su palabra parece salir directamente del corazón . Mantiene un equilibrio entre emoción y contención.
Incios y plenitud.
Después de los tanteos de sus poemas adolescentes, siente la necesidad de una rigurosa disciplina poética. Tal propósito coincide con la moda gongorina. Surge así Perito en luna : 42 octavas reales en las que objetos humildes y usuales son sometidos a una elaboración metafórica hermética y deslumbrante. 
Esta misma época son otros poemas en que se observa a veces un lenguaje más suelto, más cordial, preludio de su madurez poética.
La plenitud poética se alcanza con un libro El rayo que no cesa.  En él se ha consolidado su gran tríptico temático: la vida, el amor y la muerte. Pero el tema central es el amor: un anhelo vitalista que se estrella contra las barreras que se alzan a su paso. "Rayo" que se clava en su corazón con oscuros presagios de muerte. Amor amenazado, vida amenazada: en todo el libro alienta un poderoso vitalismo trágico.

El libro se compones, sobre todo, de sonetos. Este molde clásico favorece la síntesis entre el desbordamiento emocional y la concentración expresiva. 
En él encontramos la inolvidable "Elegía a Ramón Sijé": tercetos encadenados , el más alto poema de la amistad que se ha escrito.
En este momento también encontramos otros poemas que siguen presentando un sentido trágico y presagios de muerte.
Guerra y cárcel
Llegada la guerra, Miguel se somete a los acontecimientos. Así aparece Viento del pueblo, con el que se inicia su etapa de poesía comprometida. Entre cantos épicos, arengas, poesía de combate destacan poemas de nítida preocupación social como " Aceituneros", "El niño yuntero"
En la misma linea se inscribe El hombre acecha, obra en la que irrumpe un acento de dolor por la tragedia de la guerra. En ambos libros, el lenguaje poético es más claro más directo. La preocupación estética es menor.
En la cárcel compone la mayor parte del Cancionero y romancero de ausencias. Depura de nuevo su expresión, inspirándose ahora en las formas más escuetas de la lírica popular. Así alcanza una nueva cima poética. Otra vez nos habla del amor: ahora el amor a la esposa y al hijo ( y es de nuevo un amor frustrado por la separación). Otros temas son su situación de prisionero y las consecuencias de la guerra. La desnudez y la concentración formal, unida a la índole del contenido, dan como resultado un libro conmovedor como pocos.
De esta misma época son otros poemas entre los que destacan las estremecedoras "Nanas de la cebolla", poema al hijo en que el autor aún encuentra fuerzas para pedir la sonrisa.

POESÍA DEL EXILIO
La lista de poetas que salieron al destierro es muy larga. En ella habría que distinguir dos grupos:
.- poetas de la Generación del 14: Domenchina, León Felipe y Juan Ramón Jiménez.
.- poetas de la Generación del 27: Todos, menos tres y Lorca que había muerto
Junto a ellos figuran poetas que apenas habían iniciado su obra antes de la guerra. 
En su temática ocupa un lugar preeminente el tema de la patria perdida. Al principio, evocan la lucha, las ilusiones, la derrota; domina entonces un tono amargo, junto a imprecaciones contra los vencedores.Luego, tales rasgos, ceden paso a la nostalgia, a los recuerdos, a la evocación de las lejanas tierras españolas, al ansia de volver. Y junto a ello, se incrementará el cultivo de otros temas, ya sean eternas preocupaciones humanas, ya las realidades de las tierras que los acogieron
En cuanto al estilo, no parece posible señalar afinidades suficientes. La dispersión de sus vidas por Europa y América hace que reciban influjos muy diversos y que sigan caminos muy variados.

POESÍA DE LOS AÑOS CUARENTA: POESÍA ARRAIGADA Y DESARRAIGADA
Los poetas que siguen en España se orientan por diversos caminos que Dámaso Alonso redujo a dos: poesía arraigada y poesía desarraigada.
Dámaso Alonso llamó poesía arraigada a la de aquellos autores que se expresan "con la creencia en la organización de la realidad". En su centro hallaríamos a un grupo de poetas que se autodenomina "juventud creadora" y que se agrupan en torno a la revista Garcilaso; de ahí que se les llamara también garcilasistas. Vuelven sus ojos hacia Garcilaso y hacia otros "poetas del Imperio". Muestran afán optimista de claridad, de perfección, de orden. En puras formas clásicas , encierran una visión del mundo coherente, ordenada y serena. Uno de los temas dominantes es un firme sentimiento religioso, junto con temas tradicionales (el amor, el paisaje, las cosas bellas...)
Autores: Luis Rosales, Leopoldo Panero, Luis Felipe Vivanco, Rafael Morales...

LUIS ROSALES.



 Inicia su carrera poética antes de la Guerra Civil con Abril, libro en el que alternan poesía amorosa y la religiosa, expresadas en formas métricas como el soneto y la décima. en su libro más importante, La casa encendida, prefiere, no obstante, el uso del versículo y de la imaginería superrealista y cierta andadura narrativa para dar cuenta de sus vivencias personales, en una línea que se ha denominado "la poesía de lo cotidiano". Abandona las técnicas superrealistas en sus siguientes libros:  Rimas ; El contenido del corazón ; Segundo abril...



Poesía desarraigada

Desazón dramática que con el libro de Dámaso Alonso, Hijos de la ira, abre camino a la creación poética de aquel momento.
También en este caso hay una revista que acoge a los poetas de esta tendencia: Espadaña, fundada por Victoriano Crémer y Eugenio de Nora.
Poesía de agrio tono trágico; poesía desazonada que se enfrenta con un mundo deshecho y caótico, invadido por el sufrimiento y por la angustia. La religiosidad también está presente en estos poetas, pero adopta en ellos el tono de la desesperanza, de la duda, a veces; o se manifiesta en desamparadas invocaciones e imprecaciones a Dios sobre el misterio del dolor humano. Este humanismo dramático, desgarrado, tiene un evidente entronque con la línea existencialista.
A esta poesía corresponde un estilo bronco, directo, más sencillo y menos preocupacado por los primores estéticos.
En esta línea se incluyen a: los primeros libros de  Blas de Otero y Gabriel Celaya. Carlos Bousoño, Vicente Gaos...

DÁMASO ALONSO:  HIJOS DE LA IRA



Poemario que rompe con el formalismo clasicista, escrito en versículos de ritmo obsesivo, en los que, con lenguaje imprecatorio e imágenes que, en muchos casos, recuerdan el mundo onírico del Superrealismo, se manifiesta una visión angustiada de una realidad en donde no faltan ni los ecos de la Guerra Civil española ni los de la Segunda Guerra Mundial. Mundo dominado por el odio y la injusticia, es un horror ante el que dios, si es que existe, se mantiene impasible. De léxico coloquial y, a veces, deliberadamente violento, los paralelismos y estructuras reiterativas que evocan los salmos bíblicos, las anáforas, las interrogaciones retóricas...
Hombre y Dios: siguen presentes la inquietud existencial, la desazón religiosa y temas como la soledad o la muerte. 
Gozos de la vida; Duda y amor sobre el Ser Supremo; Canciones a pito solo

Algunas revistas marginales, como Cántico, sirvieron de expresión a poetas, como Pablo García Baena, que se inspiraban en la poesía exquisita y cuidada del periodo anterior a la guerra. Por su parte, el Postismo, con poetas como Carlos Edmundo de Ory, intentó enlazar con las vanguardias.

12.2.- Poesía social de los años cincuenta: Gabriel Celaya, José Hierro y Blas de Otero.

Hacia 1955 se consolida el llamado "realismo social". De esta fecha eran dos libros de poemas que marcan un hito: Pido la paz y la palabra de Blas de Otero y Cantos iberos  de Gabriel Celaya. Superan su anterior etapa de angustia existencial, para situar los problemas humanos en un marco social. Muestran un nuevo concepto de la función de la poesía en el mundo. Partiendo de la "poesía desarraigada", se ha pasado a la "poesía social". La poesía debe tomar partido ante los problemas del mundo que le rodea. El poeta se hace "solidario" de los demás hombres; antepone a las metas estéticas los objetivos más inmediatos. La poesía es el ejercicio de solidaridad con los que sufren, abandonando la expresión de los problemas íntimos o "existenciales!, rechazo de lo "lujos" esteticistas, repulsa de la "neutralidad" ante las injusticias o conflictos sociales.
En cuanto a la temática: España. Dentro de la preocupación general por Esapña y del propósito de un realismo crítico, se sitúan temas concretos como : la injusticia social, la alienación, el mundo del trabajo, el anhelo de libertad y de un mundo mejor...
Su estilo: se dirigen a la mayoría, expresan su deseo de llegar al pueblo. Esto conduce a emplear un lenguaje claro y el empleo sistemático del tono coloquial. Es evidente su preocupación por el contenido es mayor que por los valores formales o estéticos.

BLAS DE OTERO



En su trayectoria poética se distinguen varias etapas
A.- Poesía existencial , desarraigada.- Ángel fieramente humano y Redoble de conciencia, obras en las que cultiva el soneto, se caracterizan por el tono trágico y la actitud atormentada y angustiada del yo poético ante la muerte, la desolación del mundo y el silencio de Dios, a quien clama desesperado porque se siente abandonado por él
B.- Con Pido la paz y la palabra  se incorpora a la poesía social: su mirada se centra en la colectividad y en los problemas del ser humano histórico, en la denuncia de las injusticias y en la intención de conseguir superarlas. La identidad de España y su porvenir se convierten en uno de los temas principales, junto a la capacidad de las palabras para lograr la paz.
En castellano y Que trata de España continúan esta tendencia. Utiliza un lenguaje más sencillo, un tono menos arrebatado e incorpora otras formas métricas como el verso libre.
C.- En esta última etapa cultiva una poesía experimental, de influencia surrealista con imágenes irracionales y presencia del absurdo: Historias fingidas y verdaderas. Hay un retorno a la intimidad de la voz poética y una mayor serenidad. Destacan los poemas en prosa.

GABRIEL CELAYA



 Se suelen distinguir cuatro etapas:
Primera etapa: Sus primeros libros están próximos a las vanguardias, sobre todo, al surrealismo:  Marea del silencio; La soledad cerrada.
Segunda etapa: Durante la posguerra, con el seudónimo de Juan de Leceta, cultiva una poesía existencial. En estos textos se acerca a la vida cotidiana y analiza sus sentimientos utilizando un lenguaje coloquial: Avisos de Juan de Leceta; Tranquilamente hablando
Tercera etapa: Poesía social: Las cartas boca arriba; LO demás es silencio; Paz y concierto; Cantos iberos , su obra más militante y combativa. El poeta se integra en la colectividad, cuya voz asume; critica la situación política y social, y anima a la lucha para transformar el mundo. 
Aborda la problemática vasca en Rapsodia euskara; Baladas y decires vascos.
Cuarta etapa: Reflejan intereses y temas diversos, destacan una tendencia de experimentación formal (Los espejos transparentes; Campos semánticos), poemas que tratan del enigma de nuestra existencia y su integración con la naturaleza y los otros seres.

JOSÉ HIERRO
  

La producción de José Hierro presenta rasgos diferentes a los del realismo social de otros autores. en su obra se han destacado ciertas constantes temáticas ( la experiencia personal -suya y de otros- , situada en unas circunstancias temporales, y la memoria), y estilísticas ( la sobriedad expresiva, y la preferencia por determinadas formas métricas)
El propio Hierro declaró que su poesía quizá parecía "demasiado intimista para ser llamada social", se refería a su práctica de dos variedades: los reprotajes (poemas de carácter narrativo, que parten del hecho real y emplean una lengua coloquial, aunque incluyen elementos ilógicos) y las alucinaciones (donde predominan la subjetividad y los componentes irracionales)

Etapas: 
1.- En sus primeros libros( Tierra sin nosotros; Alegría; Con las piedras, con el viento) están presentes el paraíso perdido de la infancia y la juventud, el dolor y la muerte; la difícil conquista de la alegría y el sufrimiento amoroso.
2.- Quinta del 42 se sitúa dentro de la poesía social: el poeta reivindica la presencia de la realidad histórica, marcada por el dolor, y la solidaridad entre los hombres. Cuanto sé de mí, en la misma línea, incluye poemas realistas y sociales, aunque se caracteriza por el enfoque subjetivo de una realidad decepcionante y trágica.
3.- Sus siguientes obras -Libro de las alucinaciones; Agenda; Cuaderno de Nueva York-  responden a intereses variados: la recreación de las experiencias personales y de las vidas de otros, imaginarias o reales, la conciencia de la muerte y el olvido.

12.3.- La poesía en los sesenta y principios de los stenta: Generación del 50 (Ángel González, José Ángel Valente y Jaime Gil de Biedma) y los Novísimos (Pere Gimferrer y Antonio Martínez Sarrión)
Aunque la poesía social se prolonga en los años 60 ya en la década de los 50 comienzan a aparecer poetas nuevos que representarán pronto su superación . Los nombres que se harán más notorios son: Ángel González, Jaime Gil de Bidma, José Ángel Valente, Francisco Brines, Claudio Rodríguez.
Aunque no puede decirse que estos poetas formen "grupo", es indudable que presentan no pocos rasgos comunes, indicio de que la poesía se orienta por nuevos derroteros. Hay en ellos una preocupación fundamental por el hombre que, en parte, enlaza con el "humanismo existencial"; pero huyen de todo tratamiento patético. Dan frecuentes muestras de inconformismo frente al mundo en que viven, pero cierto escepticismo los aleja de la poesía social, si bien se ha señalado en algunos de ellos un "realismo crítico". Fundamentalmente es la expresión de la poesía de la experiencia
Su temática se caracteriza por un retorno a lo íntimo: el fluir del tiempo, la evocación nostálgica de la infancia, lo familiar, el amor y el erotismo, la amistad, el marco cotidiano... En la atención por lo cotidiano pueden surgir quejas, protestas o ironías, que revelan el citado inconformismo de estos poetas. Pero, otras veces, se desemboca en cierto escepticismo dolorido, en una conciencia de aislamiento, de soledad.
En el estilo es muy visible un voluntario alejamiento de los modos expresivos de las tendencias precedentes. Se rechazan por igual el patetismo de la poesía desarraigada y el habitual prosaísmo de tantos poetas sociales. Si muchos siguen fieles a un estilo conversacional, antirretórico, ello no debe ocultar una exigente labor de depuración y de concentración de la palabra. Es evidente que ha aparecido un mayor rigor en el trabajo poético. Junto a esto, cada poeta se propone la búsqueda de un lenguaje personal. No les tientan las experiencias vanguardistas: se quedan en un tono cálido, cordial, contrapesado por un frecuente empleo de la ironía, una ironía triste, reveladora de ese escepticismo ya nombrado. Renace, en ellos, el interés por los valores estéticos y por las posibilidades del lenguaje.

JOSÉ ÁNGEL VALENTE



En su trayectoria poética se observa una indagación constante en el lenguaje, con la finalidad de llegar al conocimiento poético y a su propia salvación.
En sus primeras obras, A modo de esperanza y Poemas a Lázaro, intenta hallar la verdad a partir de la experiencia, por medio de un verso preciso y sobrio que ahonda en las preocupaciones metafísicas, las inquietudes religiosas y la infancia perdida.
Desde La memoria y los signos hasta El inocente, se produce una nueva etapa, una etapa destructiva que pretende desenmascarar las mentiras mundanas por medio de una crítica despiadada, marcada por el desencanto. Le sigue una etapa "fragmentaria", en la que predominan los poemas breves que dan cuenta del mundo diseccionado, hecho pedazos: Treinta y siete fragmentos  e Interior con figuras.
Con Material de memoria se abre un nuevo ciclo en su poesía, en el que predomina un estado de espera receptiva y la palabra se torna esencial. Con esta obra incorpora el lenguaje de la mística con su retórica de lo indecible, y la idea de poesía como conocimiento se desplaza hacia una concepción del hecho poético como "inconocimiento",  en la línea del "no saber" de san Juan de la Cruz. De este período son: Mandorla; El fulgor ; No amanece el cantor.

ÁNGEL GONZÁLEZ



Se aprecian tres etapas:

  • Primera etapa:  desde Áspero mundo hasta Tratado de urbanismo, decepción y pesimismo se asocian con una dura crítica al mundo circundante. La poesía se convierte así en un instrumento clarificador tanto de la experiencia del poeta como de la sociedad que lo condiciona. El tema vertebrador es el paso del tiempo, al que se supeditan subtemas como el amor, el desengaño, el absurdo de la vida, la infancia como paraíso perdido y el transcurrir histórico. En Grado elemental, la ironía es central y sirve para parodiar el entorno político y social de la época.
  • Segunda etapa: abarca desde Breves canciones para una biografía hasta Prosemas o menos. Se incorpora en los textos lo lúdico: la ironía deriva hacia el humor y abundan las inversiones y distorsiones semánticas, la ruptura de frases hechas, los neologismos y los juegos de palabras.
  • Tercera etapa: se abre con Deixis en fantasma y continúa con Otoños y otras luces. Comienza ahora una meditación de carácter elegíaco. Continúan en su obras la obsesión por el paso del tiempo y el testimonio del tiempo histórico.
JAIME GIL DE BIEDMA




La creación literaria de Biedma, reunida en Las personas del verbo, es breve. Según él, su poesía "consistió en inventarme una identidad; inventada ya, y asumida", se produjo su abandono temprano de la escritura.
En relación con ese afán de hallar una identidad propia está el tema principal de su obras: el paso del tiempo, vinculado con el recuerdo y el análisis de las experiencias personales, desde la infancia a la madurez, evocadas por el yo poético; el discurrir contrasta los puntos de vista del presente y el pasado. Al paso del tiempo se liga  el amor, otro de los temas importantes en la obra de Biedma. Además, los espacios urbanos están presentes en sus textos. 
Libros reagrupados en Las personas del verbo: Compañeros de viaje; Moralidades; Poemas póstumos.
En cuanto a los rasgos estilísticos, la voz poética de los textos de Gil de Biedma se dirige a menudo a un tú o a un vosotros; el desdoblamiento del yo construye un diálogo que posibilita una visión irónica y distanciada. En sus poemas, de carácter meditativo y muchos de ellos con inclusión de elementos narrativos y descriptivos, destacan el prosaísmo del registro coloquial, el tono conversacional y la intertextualidad.

LOS NOVÍSIMOS
En 1970 se publica una antología de amplia repercusión, titulada Nueve novísimos poetas españoles. En ellas el crítico J.Mª Castellet reúne a los siguientes autores: M. Vázquez Montalbán, Martínez Sarrión, J.M. Álvarez, Féliz de Azúa, Pedro Gimferrer, V. Molina-Foix, Guillermo Carnero, Ana Mª Moix y Leopoldo Panero.

Son poetas nacidos después de la guerra y han recibido "una nueva educación sentimental" junto a una formación tradicional y estrecha , tuvieron un papel importante ciertos "tebeos", el cine, los discos, la televisión... Tuvieron acceso a libros antes difíciles de encontrar, y sus frecuentes viajes al extranjero los ponen en contacto con nuevas tendencias culturales.
Su bagaje cultural y literario es amplio, y sus referencias resultan significativas. Pero no es menos importante la inspiración que encuentran en el cine, la música y la canción (jazz, folk, rock...) los cómics, etc...
En la temática encontramos lo "personal"( la infancia, el amor o el erotismo, etc.)  junto a lo "público" ( la guerra de Vietnam, la sociedad de consumo...). Al lado de tonos graves -ecos de un íntimo malestar- aparece una provocadora e insolente frivolidad: Marilyn Monroe se codea con Che Guevara, y Carlos Marx con Groucho Marx. Frente a la sociedad de consumo, son sarcásticos y corrosivos. Sin embargo, muestran su "escepticismo sobre las posibilidades que tiene la poesía de cambiar el mundo". En lo personal y lo político, son inconformistas y disidentes; pero, como poetas, persiguen metas estéticas.
Es el estilo lo que les importa ante todo. La renovación del lenguaje poético es objetivo principal; ven en el surrealismo una lección vigente de ruptura con la lógica de un mundo absurdo. Por esto, y por la audacia de ciertas experiencias, puede decirse que nos hallamos ante un nuevo vanguardismo, paralelo de las corrientes experimentales de la novela y del teatro.


Antonio Martínez Sarrión




Fue incluido en la famosa antología del crítico José María Castellet Nueve novísimos poetas españoles, que le consagró en la poesía española contemporánea.
Dentro de la común inquietud antirrealista del grupo de los novísimos, Martínez Sarrión destaca por su rebeldía sesentayochista que le hizo admirar la poesía beat y por asumir muy pronto muchas de las referencias culturalistas, irracionalistas, surrealistas y míticas (literatura, cine, jazz) que sus compañeros de camino adoptarían con posterioridad.
En su poesía se mezcla todo en un mismo poema: la cita del poeta, una conversación, una digresión, un recuerdo, una canción de jazz, todo ello en una magnífica ilación que consigue realizar por medio de la ruptura de las formas sintácticas.
La técnica de su quehacer poético ha sido siempre comparada con la del surrealismo, aunque es distinta de aquélla pues "la acumulación de imágenes, aparentemente inconexa, proviene de la voluntad (...) de expresar el caos tal y como se vive. No hay, por tanto, trabajo sobre 'asociaciones libres', sino disgregación consciente de asociaciones lógicas, (...)". (Jenaro Talens en su prólogo a El centro inaccesible...).
Otra vertiente de su obra la ocupa el memorialismo. Publicó bastantes diarios y una trilogía de memorias, que ocupa los años de su infancia (Infancia y corrupciones, 1993); su formación universitaria (Una juventud, 1996) y su ascensión a la vida literaria (Jazz y días de lluvia, 2002).

Pere Gimferrer



Figura central de su generació.  Arde el mar, obra percursora de la poesía "novísima". Poesta cstellano y catalén.
Con Arde el mar, mostraba lo fecunda que podía ser la veta de iiracionalismo poético.En sus versos se suceden imágenes heterogéneas, como fargmentos de una multiforme realidad que acuden en tropel a la mente. Son muy características las abundantes aluisones culturales: evocaciones de escritores o artistas; o de lugares, entre los que Venecia alcanzaría un símbolo (belleza , decadencia). Este culturalismo va unido a la riqueza imaginativa y al esplendor sensorial, inseparables del culto a la palabra bella y al dominio del ritmo. son memorables poemas como "Oda a Venecia ante el mar".
Frente a la variedad temática del libro anterior, el siguiente poesee una clara unidad: la indefensa necesidad de amor. Se titula  La muerte en Beverly Hills y desarrolla una vaga historia de amor enmarcada en el mundo del cine americano de los años treinta y cuarenta. Sus poemas son como "secuencias" de una película, pero de una película surrealista en que las imágenes se sucedieran de la forma más insólita. Son fotogramas que nos llevan a paisajes urbanos de Hollywood o Nueva York y que hablan de amor y de muerte, de ternura y de violencia, de caricias y de pistolas...
Extraña frut: conviven los apectos ya presentes en los libros anteriores: las referencias al pasado y las alusiones a la actualidad (la Guerra de Wietnam , Che Guevara); y sigue el mundo del cine, de los comics, etc., entrelazado con recuerdos de infancia. Alcanza su cima la técnica de visión fragmentada, de montaje rápido de imáge3nes heterogéneas, a base de rápidos flashes.
Estos libros han sido recogidos en el volumen titulado Poemas









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