TEMA: 1. Siglo XVIII
1.1 PROSA NARRATIVA. DIEGO DE TORRES VILLARROEL Y JOSÉ FRANCISCO DE ISLA
Es una de las formas más cultivadas en la literatura del s. XVIII. Aparece unida al afán didáctico de la época.
En la primera parte del siglo aparecen vidas de santos, sermones, libros históricos o narraciones de carácter popular con un lenguaje barroco. Destacan Diego de Torres Villarroel, con su novela autobiográfica, Vida, ascendencia, nacimiento, crianza y aventuras del Doctor Diego de Torres Villarroel.
La prosa de ficción tuvo menos acogida. Destaca Historia del famoso predicador fray Gerundio de Campazas, alias Zotes.
DIEGO DE TORRES VILLARROEL
(Salamanca 1693,Salamanca 1770) Escritor y poeta cuya obra desarrolló el género autobiográfico con su forma novelística.
Su admiración por Francisco de Quevedo fue un hecho de gran relevancia que influyó en su obra literaria y en la visión crítica y satírica de la sociedad de su tiempo. Su escritura y repertorio temático se inspiran en la obra de Francisco de Quevedo, de quien calca su estilo conceptista. Jorge Luis Borges nos advierte que Villarroel carece de la sombría visión pesimista de Quevedo y por el contrario su estilo es vitalista y festivo.
Su cultura proviene esencialmente de la que le pudo proporcionar el medio en que vivió: la literatura castellana del s. XVII, principalmente Quevedo y la novela a partir de Cervantes, los rudimentos de lógica y teología que pudo aprender en la universidad.
Las obras de Torres Villarroel son obras espontáneas e irreflexivas, muy desiguales, y es preciso buscar a través de ellas momentos afortunados. El grupo más abundante es el de las obras semicientíficas, semiliterarias como Anatomía de lo visible e invisible, La vida natural y católica.
Como poeta, destacan sus sonetos, las composiciones que llamó pasmarotas, sus jácaras y seguidillas… Además también realizó varios versos de amor como “A una dama”, de la muerte “¿Cuándo vendrá la muerte?”
También compuso algunas piezas cortas como bailes y sainetes.
Ocios políticos en poesías de varios metros : da muestra de su talento para la burla.
Sueños morales, basada en los Sueños de Quevedo. En esta obra, valiéndose de un estilo expresionista y excesivo en la descripción de los personajes, trascendió el mero retrato humorístico para demostrar la repugnancia que le producían ciertas costumbres y comportamientos. No había en él intención de ser fiel a la realidad, sino de configurar una visión del mundo a partir de la forma distorsionada del sujeto que tomaba como referencia.
La obra más importante que escribió es Vida, ascendencia, nacimiento, crianza y aventuras del Doctor D. Diego de Torres Villarroel. Da forma a una novela picaresca, sin imitar como en otras de sus obras el estilo de Quevedo, sino mostrando un estilo más castizo, llano, espontáneo y natural.
Enlaza con la tradición picaresca para hacer del género autobiográfico una biografía de una clase social emergente en el s. XVIII, la burguesía, a la que, en cierto modo, pertenecía. Coincidiendo con los burgueses, daba a su producción un sentido utilitario.
Divide en seis partes o “trozos”, correspondientes a otros tantos decenios de la vida del autor, pone de manifiesto una personalidad original y extravagante que, aunque refleje su vida en los espejos deformantes de la picaresca, tiene en parte una base real más allá de las modas o tradiciones literarias. La obra es una auténtica biografía encajada dentro de las pautas de la Picaresca.
Los tres libros narran especialmente las aventuras de un típico “pícaro”. Los libros siguientes refieren sus desordenados estudios de autodidacta, la vida errante del estudiante ingenioso, sus éxitos como autor de almanaques astrológicos y, finalmente, la carrera de profesor de matemáticas en la Universidad y su vida de sacerdote.
Adquieren notable relieve las bufonerías de la desvergüenza, un sarcasmo lo Quevedo que no solo se hace patente en el violento hipérbaton y en el placer por lo crudo y lo grotesco, sino también en la misma creación de palabras, y que acusa el influjo de la prosa barroca de los Sueños de Quevedo.
El último libro más bien tiene el carácter de un conjunto de rápidos apuntes que da una ordenada autobiografía.
A pesar de su deformación grotesca, la obra es sincera y, además de ser un documento vivo sobre su personalidad y sobre una época, es una de las manifestaciones literarias más significativas del s.XVIII.
JOSÉ FRANCISCO DE ISLA
Nacido en Vidanes en la montaña oriental leonesa. Precoz, despierto y de inteligencia superdotada. Lector compulsivo. Se graduó de bachiller en leyes a los once años de edad. Ingresó en la Compañía de Jesús con dieciséis; estudiaría filosofía y teología en la Universidad de Salamanca.
Cuando La Compañía fue expulsada de España en 1767 se instala en Bolonia. Durante su destierro mantuvo correspondencia en un estilo llano, casero y afectuoso con su hermana doña María Francisca de Isla, correspondencia que formó el volumen Cartas familiares.
Falleció en 1781.
Fue autor de varias obras satíricas como los Papeles crítico-apologéticos, El tapabocas, Las cartas de Juan de la Encina, una especie de colección de chistes escatológicos dirigida contra un médico y cirujano segoviano a su juicio bastante malo.
La fama de Isla y su puesto en la historia de la literatura española están vinculados particularmente a su sátira contra los predicadores de su tiempo
Publicó bajo el nombre ficticio de Francisco Lobón de Salazar la más importante de sus obras, la primera parte de la Historia del famoso predicador Fray Gerundio de Campazas, alias zotes, en 1758. En 1768, publica la segunda parte, ya exiliado el autor, en edición clandestina. Las dos partes fueron prohibidas por la Inquisición.
Se trata de una novela de muy escasa acción, en la que se conjugan del modo más extraño dos elementos: una narración novelística satírica y burlesca de los malos predicadores, que aún seguían el estilo pomposo y pedante de los predicadores gongorinos del barroco; y un tratado didáctico de oratoria sagrada. Género híbrido. En esta combinación de elementos, intercala, además, diversos cuentos y chascarrillos; se percibe influjo de la novela picaresca y de Cervantes y lo que más destaca en la misma es su ingenio y su ironía .
Aunque el propósito de Isla al escribir esta obra era mejorar la predicación, la parte satírica contribuyó a alimentar la mala imagen de los miembros de las órdenes religiosas entre las clases populares, y fue utilizada como argumento por el anticlericalismo del siglo siguiente.
Su trama: su protagonista nace en Campazas, provincia de León, hijo de labrador Antón Zotes y de la tía Catalina Rebollo, su mujer. Tras estudiar sus primeras letras en la escuela rural de Villaornate y gramática latina con un dómine pedante y estrafalario, apellidado Zancas-Largas, decide meterse fraile, conquistado por la descripción de la regalada vida de convento que le hace un lego de paso por su casa. Acabado el noviciado sin haber entendido palabra en sus estudios, cae en manos del predicador mayor del convento, Fray Blas, que toma a Gerundio por su cuenta, lo encamina hacia la oratoria y la forma según su propio estilo. La novela , que consta de dos partes con tres libros cada una, de considerable extensión, no pasa de las primeras escaramuzas de fray Gerundio, que solo predica ante el lector dos sermones y medio. El resto de la obra lo componen las enseñanzas de fray Blas a su pupilo.
La novela aunque tiene mucho que ver con la novela picaresca, no comparte el fondo de amargura y misantropía de esta, sino que se basa en el realismo de los detalles ambientales y en el tono zumbón y satírico que por toda ella se respira. Se inspiró en la realidad de la vida de donde arrancó los personajes cuyas siluetas y caricaturas hace desfilar ante el lector. Lo que mejor pinta son los curas de pueblo y los labradores .
A la tradición picaresca debe su lenguaje, de una riqueza y de un sabor nacional muy digno de ser subrayado.
Debemos reconocer como un gran mérito el colorido local de Castilla la Vieja, su sabor terracampino se manifiesta, además, en el vocabulario típico de esta zona geográfica que maneja y pone en boca de sus personajes.
Otra nota característica de su estilo , además de su pura castellanía y honda casticidad, era la lucidez y diafanidad de expresión y espontánea llaneza en el modo de manifestarse. Ante todo claridad, lisura y lucidez de expresión.
Tema 1 El siglo XVIII
1.3 Características del teatro: Ramón de la Cruz
DON RAMÓN DE LA CRUZ
Fuera de su periodo inicial en que escribió traducciones, imitaciones y adaptaciones de trágicos franceses e italianos, escribió comedias y zarzuelas, si bien es sobre todo conocido por su obra de la última época, los más de 300 sainetes que escribió (pequeños apuntes costumbristas de asunto humorístico, llenos de música y canciones, compuestos con agilidad y gracia en el verso), en los que trata y retrata al Madrid de su tiempo. El más famoso es seguramente Manolo, donde se parodian las comedias heroicas que eran pasto habitual de los teatros de ese tiempo, describiendo con lenguaje arrabalero y propio de los bajos fondos el regreso de un hampón recién salido de la cárcel a Madrid.
Un importante grupo de estos sainetes lo constituyen las parodias de tragedias neoclásicas francesas en estilo solemne y endecasílabo en romance heroico. Otro grupo lo constituyen aquellos en los que describe los procedimientos teatrales coetáneo. Pero el grupo más característico son los referentes a las costumbres madrileñas: El Prado por la noche, Las tertulias de Madrid, La maja majada, Las castañeras picadas, El Rastro por la mañana, La pradera de san Isidro, …
La sociedad de la segunda mitad del s. XVIII es la fuente primordial de inspiración de los sainetes. Tipos y costumbres, hábitos y prácticas, ideas y preocupaciones, manías y modas, vicios y virtudes; la familia, el hogar, las calles, el mercado, los bailes, las fiestas, los toros, los barrios y aldeas…todo desfila en sus obras. Sus personajes pertenecen a los más diversos niveles sociales, desde las damas y los caballeros hasta la “plebe”.
Un argumento bien elaborado o el sencillo y elemental recurso de la presentación de un conjunto de figuras apenas enlazadas. Hay caracteres predilectos: el petimetre, degradación afeminada del antiguo caballero; la petimetra, esclava de la moda, caprichosa, necia.
Todos sus personajes actúan en el Madrid de 1760 a 1790, y sus andanzas y sus discursos revelan el cambio radical producido en la sociedad española de esta segunda mitad de siglo, el desvanecimiento de ideas seculares y de antiquísimas tradiciones.
Tema 2: El Romanticismo: marco histórico y cultural.
1.1 Marco histórico y cultural
El Romanticismo constituyó una profunda revolución cultural, que instauró una nueva sensibilidad en la que cobra importancia una nueva sensibilidad insatisfecha, en conflicto con el mundo.
El desarrollo de la prensa y de la industria editorial tuvo un papel destacado en la cultura de la época: dio cauce a las nuevas ideas, propició la difusión de las teorías y obras literarias; y estimulo la afición a la lectura con los folletines y la venta por entrega.
La vida cultural y social se desarrolló en otros ámbitos, a parte de las instituciones: gabinetes de lectura, tertulias en domicilios privados y en cafés, y se crearon nuevas asociaciones, como los casinos, ateneos y liceos.
El teatro y los conciertos fueron los entretenimientos preferidos por la burguesía y de la aristocracia, además de los toros, diversión más popular.
El arte recibió un gran impulso. En 1819, se inauguró el Museo del Prado.
En el ámbito de la creación literaria, el triunfo del movimiento se produjo en el teatro. La poesía fue el género más tardío.
Desde una perspectiva histórica, el surgimiento en España -retrasada respecto a otros países europeos- coincide con el desarrollo de la burguesía y nuevo orden social y económico.
Las transformaciones políticos y económicas del s. XIX tuvieron consecuencias sociales y culturales tanto en el comportamiento como en los valores sociales, que afectaron, sobre todo, a la creciente clase media.
En medio de los constantes cambios políticos del s. XIX, la instauración del sistema capitalista y el Estado liberal impusieron el auge de la burguesía.
En España, el proceso de transformación fue complejo e insuficiente, por la pervivencia de relaciones con la sociedad estamental y la alianza de la burguesía con la alta nobleza latifundista; la desamortización enriqueció a las clases pudientes y empeoró las condiciones de los campesinos pobres.
El retraso de la industrialización limitó los esfuerzos por modernizar el país. Pero aun así, hubo notables avances, como el desarrollo de la industria textil y la minería, la mecanización de la producción con la incorporación de la máquina de vapor, el despegue de la siderurgia y la construcción de la red ferroviaria o la mejora en el abastecimiento de agua y la red de carreteras.
En 1808, la invasión francesa acaba con el reinado de Carlos IV e inaugura un siglo de convulsiones sociales y políticas, en el que se agudiza el enfrentamiento entre liberales y reaccionarios, constitucionales y tradicionales que profundiza la crisis y la división entre las dos Españas.
En 1808, se declara la Guerra de la Independencia. En 1812, las Cortes de Cadiz proclama la Constitución. En 1814, un golpe de Estado en favor de Fernando VII, da paso a una etapa de sublevaciones liberales.
Durante el reinado de Fernando VII, se establece una época de militarismo, terror, represión y censura. Tras la muerte de Fernando VII, comienza la regencia de María Cristina. Se proclama la Primera Guerra Carlista, en que la reina abdica a favor de su hija Isabel, aun menor de edad. En 1841 asume la regencia el general Espartero. Durante la regencia de María Cristina y el reinado de Isabel II, se producen las sangrientas guerras carlistas y se suceden los pronunciamientos y los intentos revolucionarios, que desembocan en la Revolución del 68, que derrocó a Isabel II.
Los románticos no se integran en la sociedad industrial burguesa: consideran que es aburrida, materialista y conservadora. Son rebeldes ante cualquier tipo de norma, individualistas e idealistas. Buscan la libertad absoluta. No consiguen sus ideales, se frustran ("mal del siglo") se vuelven pesimistas y se aíslan en su soledad interior o se evaden hacia épocas pasadas o culturas lejanas.
El Romanticismo es un movimiento revolucionario que exalta la libertad y los sentimientos en todos los aspectos de la vida: sociedad, política, moral...
Nació en Córdoba en 1791. Perteneció al partido liberal, lo que lo coloca en oposición a Fernando VII. Por esto, tiene que irse al exilio. Recorrió Malta, Francia, Inglaterra e Italia. En todos estos lugares se puso en contacto con los escritores que cultivaron el romanticismo.
Sus obras más representativas: El moro expósito o Córdoba y Burgos en el s. XI(1843), “leyendas en doce romances” sobre el tema de los infantes de Lara y el bastardo Mudarra que es considerada pieza fundamental del romanticismo en España, y el drama en prosa y verso Don Álvaro o la fuerza del sino (1835)
Don Álvaro o la fuerza del sino se estrenó en el madrileño Teatro del Príncipe. Supuso el triunfo definitivo del romanticismo, inaugurando, así, el teatro romántico en España y con ello el teatro moderno . aparecen todos los elementos típicos del romanticismo, como la melancolía o el pesimismo, y se desarrolla un tema característico: el del hombre arrastrado a la desgracia por un destino contra el que su voluntad nada puede hacer. Se tocan los temas : el amor, el honor, la venganza, la religión, la muerte, el héroe romántico y el sino. Pero el tema fundamental de la obra es el destino, entendido como la fuerza fatídica que domina la vida del protagonista y de los demás personajes, que causa sus muertes y que en el caso de don Álvaro le hace perder incluso a su amada doña Leonor, representando que el amor es vencido por el destino. El destino es mostrado como un poder nefasto, igual a la fatalidad, ante el cual no es posible sustraerse ni oponer resistencia.
Compuesta en cinco jornadas –cuatro de ellas comienzan con una escena costumbrista en prosa- . La acción se desarrolla en Sevilla, córdoba e Italia; se extiende a lo largo de cinco años ; mezcla lo trágico y lo cómico, y la unidad de acción se rompe con las escenas costumbristas. Presenta gran variedad de versos y estrofas.
El suicidio acentúa el carácter sombrío de la obra, caracterizada por el trágico fin de todos sus protagonistas.
Sus personajes
• Don Álvaro: joven rico que proviene de las indias Pasa de ser un triunfador enamorado a ser un infeliz que busca la muerte para librase de los fantasmas del pasado, y por último un hombre de fe.
En 1808, se declara la Guerra de la Independencia. En 1812, las Cortes de Cadiz proclama la Constitución. En 1814, un golpe de Estado en favor de Fernando VII, da paso a una etapa de sublevaciones liberales.
Durante el reinado de Fernando VII, se establece una época de militarismo, terror, represión y censura. Tras la muerte de Fernando VII, comienza la regencia de María Cristina. Se proclama la Primera Guerra Carlista, en que la reina abdica a favor de su hija Isabel, aun menor de edad. En 1841 asume la regencia el general Espartero. Durante la regencia de María Cristina y el reinado de Isabel II, se producen las sangrientas guerras carlistas y se suceden los pronunciamientos y los intentos revolucionarios, que desembocan en la Revolución del 68, que derrocó a Isabel II.
Los románticos no se integran en la sociedad industrial burguesa: consideran que es aburrida, materialista y conservadora. Son rebeldes ante cualquier tipo de norma, individualistas e idealistas. Buscan la libertad absoluta. No consiguen sus ideales, se frustran ("mal del siglo") se vuelven pesimistas y se aíslan en su soledad interior o se evaden hacia épocas pasadas o culturas lejanas.
El Romanticismo es un movimiento revolucionario que exalta la libertad y los sentimientos en todos los aspectos de la vida: sociedad, política, moral...
2.3.- Características del drama romántico. Ángel Saavedra (Duque de Rivas) y José Zorrilla.
(La pregunta de las características del drama romántico está en el tema 10 , pg 204,205 del libro de texto Editex)Ángel Saavedra (Duque de Rivas)
Sus obras más representativas: El moro expósito o Córdoba y Burgos en el s. XI(1843), “leyendas en doce romances” sobre el tema de los infantes de Lara y el bastardo Mudarra que es considerada pieza fundamental del romanticismo en España, y el drama en prosa y verso Don Álvaro o la fuerza del sino (1835)
Don Álvaro o la fuerza del sino se estrenó en el madrileño Teatro del Príncipe. Supuso el triunfo definitivo del romanticismo, inaugurando, así, el teatro romántico en España y con ello el teatro moderno . aparecen todos los elementos típicos del romanticismo, como la melancolía o el pesimismo, y se desarrolla un tema característico: el del hombre arrastrado a la desgracia por un destino contra el que su voluntad nada puede hacer. Se tocan los temas : el amor, el honor, la venganza, la religión, la muerte, el héroe romántico y el sino. Pero el tema fundamental de la obra es el destino, entendido como la fuerza fatídica que domina la vida del protagonista y de los demás personajes, que causa sus muertes y que en el caso de don Álvaro le hace perder incluso a su amada doña Leonor, representando que el amor es vencido por el destino. El destino es mostrado como un poder nefasto, igual a la fatalidad, ante el cual no es posible sustraerse ni oponer resistencia.
Compuesta en cinco jornadas –cuatro de ellas comienzan con una escena costumbrista en prosa- . La acción se desarrolla en Sevilla, córdoba e Italia; se extiende a lo largo de cinco años ; mezcla lo trágico y lo cómico, y la unidad de acción se rompe con las escenas costumbristas. Presenta gran variedad de versos y estrofas.
El suicidio acentúa el carácter sombrío de la obra, caracterizada por el trágico fin de todos sus protagonistas.
Sus personajes
• Don Álvaro: joven rico que proviene de las indias Pasa de ser un triunfador enamorado a ser un infeliz que busca la muerte para librase de los fantasmas del pasado, y por último un hombre de fe.
• Doña Leonor: es un claro ejemplo de la mujer de la época: tierna, sensible y siempre a la orden de sus padres. Enamorada de don Álvaro, pero indecisa a la hora de dejar todo por amor. Encuentra su punto de apoyo en la religión para librar la batalla de perder a su amor
• El marqués de Calatrava: es el padre de Leonor, refleja a la nobleza española de la época, la cual, a pesar de no mantener sus riquezas, sigue manteniendo su título como única garantía de apariencia social.
• Carlos de Vargas: hijo del marqués . Representa el papel del hombre de armas de la época, cuya base son las victorias de guerra y mantener limpio su honor.
• Alfonso de Vargas: segundo hijo del marqués.
Las características del teatro romántico están presentes en la obra: ruptura con la regla de las tres unidades, se mezcla la prosa y el verso, el número de personajes aumenta, el héroe masculino suele ser misterioso y valiente, la heroína es dulce y fiel, los personajes está marcados por un destino fatal y la muerte es la liberación, el monólogo es el mejor medio para expresar las luchas internas de los personajes y la naturaleza se muestra acorde con los sentimientos y estados de ánimo de los personajes.
José Zorrilla
José Zorrilla (1817-1893) nació en Valladolid y gozó en vida del éxito y del favor del público. Alcanzó fama tras leer unos versos ante el cadáver de Larra.
Cultivó varios géneros y su producción es muy extensa: El zapatero del rey, El puñal del godo y Traidor, inconfeso y mártir son algunos de sus títulos. Pero, sin lugar a dudas, su obra más famosa es Don Juan Tenorio, el drama romántico más popular, que aún se sigue representando en la actualidad el día 31 de octubre, la víspera de Todos los Santos. Estrenado en 1844 con gran éxito. Refunde el mito de don Juan, cuya primera aparición se debe a Tirso de Molina en el siglo XVII con su obra El burlador de Sevilla.
Ocupó el cargo de Larra en la redacción de El Español, donde publicó la serie de poemas titulada Poesías. Su éxito poético se renovaría con su poema descriptivo, “Granada”, que quedó inacabado.
Escribió numerosas leyendas en las que resucita a la España medieval: Cantos del trovador, Vigilias del estío, Flores perdidas, Recuerdos y fantasías, Un testigo de bronce, A buen juez mejor testigo, Margarita la Tornera , El capitán Montoya…
Zorrilla inició su producción teatral con Vivir loco y morir más. En sus obras trata temas tradicionales o del Siglo de Oro. También escribió tragedias a la manera clásica, como Sofronia.
Hay en la vida de Zorrilla tres elementos de gran interés para comprender su obra. En primer lugar, las relaciones con su padre. Hombre despótico y severo, rechazó sistemáticamente el cariño de su hijo. El escritor cargaba una especie de complejo de culpa, y para superarla decidió defender en su creación un ideal tradicionalista muy de acuerdo con el sentir paterno, pero en contradicción con sus íntimas ideas progresistas.
En segundo lugar, su temperamento sensual, que le arrastraba hacia las mujeres: dos esposas, un temprano amor con su prima, amores en París y México, dan una lista que, aunque muy lejos de la de Don Juan. El amor constituye uno de sus ejes vitales.
El tercer factor es su salud. A cierta altura de su vida se inventó un doble, loco. Habla de sus alucinaciones y sonambulismo.
De carácter ingenuo, bondadoso y amigo de todos, ignorante del valor del dinero y ajeno a la política. Orgulloso de su independencia.
Don Juan Tenorio
Don Juan es el típico personaje romántico al que Zorrilla rescata de la tradición literaria. Es arrogante, conquistador, burlador y asesino; pero, ante todo, un seductor. Tras el enamoramiento se vuelve juicioso, sensible y sincero.
Doña Inés es ingenua, crédula y sencilla, simboliza la fuerza del amor puro y, a la vez, apasionada. Al final, sus destinos se unen en la eternidad.
La obra está dividida en dos partes; la primera recoge todo lo relacionado con el amor: seducción, desafíos, goce terrenal; los tres últimos actos a la segunda parte se centran en el mundo de ultratumba y en la salvación del alma de don Juan. Entre una y otra parte transcurren cinco años.
Zorrilla busca todo tipo de recursos para intensificar la acción y darle mayor teatralidad. El lenguaje es grandilocuente y retórico, y la métrica es variada.
La obra presenta características románticas:
• Lugares sombríos: se utiliza como escenario el cementerio, donde cobran vida las estatuas.
• Amor imposible: amor imposible entre Doña Inés y Don Juan. No pueden estar juntos al tener que huir don Juan a Italia después de matar a Don Gonzalo y a Don Luis.
• Los protagonistas: el héroe es de familia noble y es un hombre solitario y clavera, propio de su tiempo; contrario a la tradición medieval, encarnada por don Gonzalo. La heroína se adapta a todos los cánones tanto físicos como espirituales y representa la inocencia y la virtud cristiana.
• Final trágico: la muerte de los enamorados marca el desenlace desdichado.
• Naturaleza dinámica: en esta obra las acciones suelen ocurrir casi siempre por la noche.
• Misterio: las estatuas cobran vida, las sombras hablan, se da una idea idealizada del cielo y del infierno.
• Predominio del sentimiento sobre la razón: Doña Inés estaba realmente enamorada de Don Juan e intenta evadir todo sentimiento que tenía hacia él.
3.1 La 2ª mitad del s. XIX: marco histórico y cultural. Características de la novela Realista y Naturalista.
MARCO HISTÓRICO Y CULTURAL
Asistimos a un momento de continuos cambios. En septiembre de 1868 se produce una revolución ( La Gloriosa) que pone fin al reinado de Isabel II. Se inicia, así, un sexenio de gobiernos progresistas que, si bien consagraron derechos democráticos, impulsaron reformas laborales y fiscales que crearon descontento en la población.
En 1871, Amadeo de Saboya fue elegido rey por las Cortes españolas. Abdica al año siguiente. En 1873 se proclama la I República; no fue una solución eficaz, ya que, la crisis económica, el desempleo, las guerras y los conflictos regionales determinan la vuelta de la monarquía (Restauración de la monarquía en la persona de Alfonso XII). Alfonso XII reinó hasta 1885. Tras su muerte, asumió la Regencia la reina María Cristina, hasta la mayoría de edad de su hijo, Alfonso XIII.
Durante la Restauración, los cambios de gobierno se realizaron por medio de las Cortes y se estableció el bipartidismo de liberales y conservadores. El gobierno, centralista y oligárquico, se apoyaba en el medio provinciano y rural, dominado por caciques, con quienes se controlaban y simulaban unas elecciones fraudulentas.
El desarrollo económico impulsó el crecimiento de las ciudades, comunicadas por el ferrocarril.
La burguesía afianza su dominio en la sociedad y en la economía, y la lucha por imponerse en la política.
Otro sector, menos privilegiado (obreros), se ve obligado a llevar una vida dura y pobre. Toma conciencia de su situación y lucha por una organización social y económica más justa. En estos años se constituyen las organizaciones obreras, en sus vertientes socialistas y anarquista: se funda el PESOE en 1879, UGT en 1888.
En general, y teniendo en cuenta las corrientes europeas, podemos mencionar la siguiente situación cultural:
En el terreno científico se producen grandes progresos, tanto en la investigación como en la aplicación de los conocimientos que se van adquiriendo.
La corriente de pensamiento más relevante fue el krausismo. Julián Sanz del Río difundió las ideas del filosofo alemán Karl C.F. Krause. La versión española de estas ideas propugnó una “filosofía práctica”, racionalista, que incidió en el carácter ético de la conducta individual, en la perfección del hombre y en la evolución de la sociedad. Uno de sus frutos fue la creación de la Institución Libre de Enseñanza , fundada por Francisco Giner de los Ríos.
Con la Restauración se inicia la etapa positivista, corriente filosófica surgida tras los avances científicos, propone la rigurosa observación de la realidad, acepta lo que se puede comprobar mediante la experiencia, y rechaza todo aquello que no puede comprobarse.
El evolucionismo es un nuevo método experimental sobre las leyes de la herencia y la evolución de las especies. Se pretende explicar el comportamiento del ser humano a partir del estudio de esa herencia y de su contacto con el medio en el que vive.
Asistimos a un momento de continuos cambios. En septiembre de 1868 se produce una revolución ( La Gloriosa) que pone fin al reinado de Isabel II. Se inicia, así, un sexenio de gobiernos progresistas que, si bien consagraron derechos democráticos, impulsaron reformas laborales y fiscales que crearon descontento en la población.
En 1871, Amadeo de Saboya fue elegido rey por las Cortes españolas. Abdica al año siguiente. En 1873 se proclama la I República; no fue una solución eficaz, ya que, la crisis económica, el desempleo, las guerras y los conflictos regionales determinan la vuelta de la monarquía (Restauración de la monarquía en la persona de Alfonso XII). Alfonso XII reinó hasta 1885. Tras su muerte, asumió la Regencia la reina María Cristina, hasta la mayoría de edad de su hijo, Alfonso XIII.
Durante la Restauración, los cambios de gobierno se realizaron por medio de las Cortes y se estableció el bipartidismo de liberales y conservadores. El gobierno, centralista y oligárquico, se apoyaba en el medio provinciano y rural, dominado por caciques, con quienes se controlaban y simulaban unas elecciones fraudulentas.
El desarrollo económico impulsó el crecimiento de las ciudades, comunicadas por el ferrocarril.
La burguesía afianza su dominio en la sociedad y en la economía, y la lucha por imponerse en la política.
Otro sector, menos privilegiado (obreros), se ve obligado a llevar una vida dura y pobre. Toma conciencia de su situación y lucha por una organización social y económica más justa. En estos años se constituyen las organizaciones obreras, en sus vertientes socialistas y anarquista: se funda el PESOE en 1879, UGT en 1888.
En general, y teniendo en cuenta las corrientes europeas, podemos mencionar la siguiente situación cultural:
En el terreno científico se producen grandes progresos, tanto en la investigación como en la aplicación de los conocimientos que se van adquiriendo.
La corriente de pensamiento más relevante fue el krausismo. Julián Sanz del Río difundió las ideas del filosofo alemán Karl C.F. Krause. La versión española de estas ideas propugnó una “filosofía práctica”, racionalista, que incidió en el carácter ético de la conducta individual, en la perfección del hombre y en la evolución de la sociedad. Uno de sus frutos fue la creación de la Institución Libre de Enseñanza , fundada por Francisco Giner de los Ríos.
Con la Restauración se inicia la etapa positivista, corriente filosófica surgida tras los avances científicos, propone la rigurosa observación de la realidad, acepta lo que se puede comprobar mediante la experiencia, y rechaza todo aquello que no puede comprobarse.
El evolucionismo es un nuevo método experimental sobre las leyes de la herencia y la evolución de las especies. Se pretende explicar el comportamiento del ser humano a partir del estudio de esa herencia y de su contacto con el medio en el que vive.
(Las características de la novela realista y naturalista están en el Tema 10, pg. 198, del libro de texto Editex)
3.2 Producción narrativa de Benito Pérez Galdós
Galdós poseía una prodigiosa memoria y un agudo poder de observación. Estas facultades le permitieron obtener información detallada de todo tipo de gentes, en las que luego se inspiró para escribir sus novelas.
Es el autor más representativo y prolífico del Realismo en lengua castellana. Escribió 32 novelas, 46 episodios nacionales, 24 obras de teatro, así como infinidad de prólogos, artículos y crítica literaria
Su obra está inspirada por el noble ideal ilustrado de que desde la literatura se puede modernizar la sociedad y que la educación es el instrumento más importante para el progreso del país.
Galdós no reflejó en su obra ni el pesimismo ni los aspectos más sórdidos y repulsivos de la
Sociedad, como sí hizo el Naturalismo francés. Para este novelista el concepto de naturalismo fue evolucionando: a lo largo de su obra nos muestra que en el comportamiento humano interviene, además de la herencia biológica y el ambiente, otros factores como el azar, la voluntad, la fantasía o ideales como el amor o el sacrificio.
Su estilo se caracteriza por:
Acción lenta producida por las numerosas digresiones y descripciones detalladas de personajes, objetos y ambientes, que crean una extraordinaria atmósfera de realismo. Narrador omnisciente y subjetivo, ya que entra en la mente de sus personajes y comenta con ironía y humor el comportamiento de los mismos.
Caracterización psicológica indirecta mediante diálogos, monólogos interiores y sueños de sus personajes
Uso de los diferentes niveles de la lengua y registros, especialmente el lenguaje coloquial: expresividad oral, argot, muletillas, frases hechas, neologismos de moda en su época y vulgarismos.
Sus novelas reflejan una mentalidad progresista y liberal, a favor del progreso social y científico y en contra de la intolerancia.
Los personajes transmiten los problemas de la vida cotidiana.
La obra de Galdós, en constante evolución, reúne influencias muy variadas: la literatura costumbrista y folletinesca, de la que parte; el realismo de Balzac y Dickens; ciertos elementos naturalistas de Zola y espiritualistas de Tolstoi; temas aportados por la ciencia psicológica y fisiológica de la época; y en el fondo, la presencia permanente de Cervantes.
La evolución de su obra literaria puede enmarcarse en tres épocas:
• Primera época: Realismo:
Episodios nacionales: su intención era aprender del pasado para construir una sociedad mejor basada en la paz y el progreso. Es modelo para el género de novela histórica posterior. Comienzan con la batalla de Trafalgar en 1805 y terminan con la revolución del 68. Fue un ambicioso proyecto de 46 narraciones distribuidas en cinco series de 10 títulos cada una, con las que pretende dar una visión de la historia de España desde el s.XIX (desde la Guerra de la Independencia hasta su época). Intentó crear un nuevo tipo de novela histórica guiado por el propósito de la objetividad y basado en un riguroso esfuerzo de documentación.
Novelas de tesis en las que defiende una postura progresiva y combate la intolerancia, el fanatismo y el conservadurismo. Marianela; Doña Perfecta; Gloria; Familia de León Roch.
• Segunda época: Naturalismo
Novelas contemporáneas: 24 novelas en las que queda reflejado el Madrid de su tiempo: personajes de distintas clases sociales, el ambiente urbano. La época, el ambiente y la sociedad dan unidad al conjunto, incluso algunos personajes desfilan en distintas novelas como si de personas de carne y hueso se trataran. El tema más repetido es el afán de aparentar de las clases medias venidas a menos. El comportamiento de los personajes está determinado por la asfixiante sociedad y la herencia biológica. Fortunata y Jacinta; Tormento; Tristana; Miau…
• Tercera época: Espiritualismo
Superación del Naturalismo. Su propósito es mostrar que la vida humana no está determinada ciegamente por el ambiente o la herencia, sino que el hombre se construye a sí mismo mediante la voluntad y los ideales. Prevalecen los valores evangélicos: el amor y la caridad cristiana.
Constatan, estos relatos, la desilusión ideológica del autor por el fracaso de la burguesía para transformar la sociedad y su recurso a la trascendencia, a los auténticos principios cristianos. Se relacionan con el espiritualismo de escritores rusos como Tolstoi y con un nuevo idealismo que desarrolla conflictos éticos. En Misericordia la bondad y caridad de la protagonista, la criada Benina, destacan en un medio de extrema pobreza y mezquindad.
El espacio preferido en estas novelas ya no es Madrid de la burguesía, sino el de los barrios más miserables de la época.
Otra de las obras de esta época es Nazarín
Las últimas obras de Galdós –Casandra; El caballero encantado; La razón de la sinrazón-
Mezclan el realismo con lo maravilloso y fantástico. En ellas hay puntos de contactos con la ideología de los escritores de fin de siglo: el conocimiento y el retrato de la geografía castellana y la “intrahistoria”, es decir, la vida cotidiana de los seres anónimos. En general, manifiestan confianza en la educación como medio para transformar el país.
3.3 Alas Clarín y otros novelistas del Realismo y del Naturalismo
Autores de la novela regionalista: Fernán Caballero, Pereda y Blasco Ibánez
La novela regionalista es el término que utilizamos para designar un tipo de novela cuyo asunto, según Pereda, “ se desenvuelve en una comarca o lugar que tiene vida, carácter y color propios y distintos, los cuales entran en la obra como parte principalísima de ella” y además reproduce modismos populares y locales, incorpora el paisaje a la acción y se hace patente la simpatía del escritor hacia el ambiente que describe la sociedad rural.
FERNÁN CABALLERO, seudónimo de Cecilia Böhl de Faber. Su obra, La Gaviota, es al parecer la primera obra realista española. La acción novelesca es en muchas ocasiones un pretexto para describir el ambiente andaluz y recoger su folclore y sus tipos más populares.
JOSÉ MARÍA DE PEREDA. Sus obras se hacen eco de las principales creencias y prejuicios de la clase media rural provinciana y conservadora, que acusa a las nuevas ideas liberales y progresistas de perturbar la estabilidad social. Tiene como tema la exaltación del campo frente a la ciudad, así como la descripción entusiasta de la naturaleza y de la vida de las gentes sencillas de su tierra. El mar y la montaña de Santander constituyen el escenario de sus obras, a las que integra el lenguaje y modismos de sus habitantes. Obras: El sabor de la tierruca; La puchera; Sutileza; Peñas arriba.
VICENTE BLASCO IBÁNEZ. Narrador prolífico. Escribió también artículos periodísticos y obras históricas. Sus primeras composiciones son novelas de tesis, al servicio de las ideas del autor, de la razón y de la ciencia, y en contra el fanatismo religioso. En ellas incorpora elementy os folletinescos (La araña negra)
LEOPOLDO ALAS “CLARÍN”.
Nació en Zamora en 1852, donde su padre, asturiano de procedencia, era gobernador. En 1859 se instala en Oviedo con toda la familia. Se doctora en Derecho y escribe en revistas con el seudónimo de Clarín, desde entonces será conocido con este nombre.
Es hijo de la Revolución del 68 y de sus consecuencias ideológicas. Se formó en el liberalismo republicano e intelectual y está ligado a la filosofía krausista de la que defiende los valores: libertad de pensamiento y de conciencia, al antidogmatismo y antifanatismo. El Krausismo es un movimiento que toma el nombre del filósofo alemán Krause, se basa en principios racionalistas y aboga por una cultura laica, respetuosa, tolerante y ética. Burgués y progresista, Clarín rechaza el tradicionalismo reaccionario. Para él, la literatura debe dar cuenta de las claves mentales y sociales de su tiempo y asumir el papel de educar al pueblo. A pesar de su crisis religiosa, Clarín se muestra como un escritor moralista y critica la falsedad y la hipocresía de la sociedad y defiende un ideal de justicia y de verdad.
Su obra se clasifica en:
.- Crítica literaria: formada por numerosos artículos periodísticos. Observa la realidad y critica sus defectos, a veces con una sátira implacable, en la línea de Quevedo y Larra.
.- Narraciones breves: escribe relatos cortos , entre los que destacan: Pipá; Doña Berta; Cuentos morales; El gallo Sócrates. En unos predomina la sátira y sus protagonistas son falsos intelectuales, en otros abundan el lirismo y la ternura y los personajes son seres indefensos y marginales.
.- Novelas : además de La Regenta, escribió: Su único hijo en la que intenta ahondar psicológicamente en los personajes pero los saca de espacio y tiempo, lo que les hace poco reales.
A pesar de su corta producción novelística, Clarín mostró sus teorías sobre el género en sus artículos. Se mostró defensor del Naturalismo, si bien consideraba que éste debía adaptarse a las circunstancias temporales y espaciales ( en la España de la Restauración)
Siguiendo la técnica realista, Clarín considera que el escritor debe reproducir la realidad imitando los fenómenos humanos, sociales y psicológicos. La acción debe ser sencilla pero acertada. Los personajes han de ser estudiados por fuera en sus relaciones sociales y por dentro, en su caracterización personal e íntima. El autor no debe interferir en la configuración de sus personajes y dejarlos en libertad para que se expresen a través del lenguaje y de la acción
3.3 Alas Clarín y otros novelistas del Realismo y del Naturalismo
Autores de la novela regionalista: Fernán Caballero, Pereda y Blasco Ibánez
La novela regionalista es el término que utilizamos para designar un tipo de novela cuyo asunto, según Pereda, “ se desenvuelve en una comarca o lugar que tiene vida, carácter y color propios y distintos, los cuales entran en la obra como parte principalísima de ella” y además reproduce modismos populares y locales, incorpora el paisaje a la acción y se hace patente la simpatía del escritor hacia el ambiente que describe la sociedad rural.
FERNÁN CABALLERO, seudónimo de Cecilia Böhl de Faber. Su obra, La Gaviota, es al parecer la primera obra realista española. La acción novelesca es en muchas ocasiones un pretexto para describir el ambiente andaluz y recoger su folclore y sus tipos más populares.
JOSÉ MARÍA DE PEREDA. Sus obras se hacen eco de las principales creencias y prejuicios de la clase media rural provinciana y conservadora, que acusa a las nuevas ideas liberales y progresistas de perturbar la estabilidad social. Tiene como tema la exaltación del campo frente a la ciudad, así como la descripción entusiasta de la naturaleza y de la vida de las gentes sencillas de su tierra. El mar y la montaña de Santander constituyen el escenario de sus obras, a las que integra el lenguaje y modismos de sus habitantes. Obras: El sabor de la tierruca; La puchera; Sutileza; Peñas arriba.
VICENTE BLASCO IBÁNEZ. Narrador prolífico. Escribió también artículos periodísticos y obras históricas. Sus primeras composiciones son novelas de tesis, al servicio de las ideas del autor, de la razón y de la ciencia, y en contra el fanatismo religioso. En ellas incorpora elementy os folletinescos (La araña negra)
Las narraciones de su ciclo regionalista presentan las vidas de unos personajes en un medio determinado escasamente desarrollado: comerciantes, pescadores, huertanos y terratenientes de Valencia. En estas novelas, se observan rasgos naturalistas en el determinismo social y biológico que condiciona el destino de los personajes, en los escenarios y en las acciones sórdidas y brutales. Destacan Arroz y tartana; La barraca; Cañas y barro.
Blasco Ibánez pasa por otro período de novelas de tesis, pero de carácter social. En sus últimas obras mezcla realismo y aventura, sentimentalismo y exotismo, en busca de una literatura que pudiera interesar al gran público. En este apartado destaca Los cuatro jinetes del Apocalipsis.
Autores de novelas de tesis: Alarcón , Valera y Galdós.
El autor quiere demostrar su tesis que predomina sobre la acción, que a su vez está tratada y desarrollada de modo que confirme la tesis.
La novela de Alarcón reviste carácter social, Valera psicológica, Galdós, social y religioso, aunque el estudio psicológico sea también importante en Galdós y la problemática religiosa esté presente en todos.
PEDRO ANTONIO DE ALARCÓN. Está mucho más cerca del costumbrismo y del romanticismo
que del realismo. Obras: El sombrero de tres picos, La pródiga; El clavo; el escándalo.
JUAN VALERA. La actividad literaria de Valera: ensayo, crítica, cartas llenas de agudeza y desenfado, constituyen documentos muy interesantes sobre su pensamiento y su época.
La doctrina estética de Valera es la siguiente:
.- El arte es imitación de lo verosímil más que lo real
.- El arte no tiene una finalidad fuera de si mismo, le basta con ser bello.
.- El arte debe juzgarse en función de aspectos formales.
.- Los valores estéticos son inmutables, válidos para todos los tiempos y todos los lugares.
Estos principios deja muy claro el “clasicismo” fundamental de Valera. Sin embargo, su inmensa cultura hizo que se mostrarse abierto a tanto a las actitudes clásicas como a los románticos o a las más innovadoras. Le interesa más retratar los estados de ánimos cambiantes de sus personajes que la minuciosa descripción del entorno en el que se mueven.
Obras: Pepita Jiménez; Juanita la larga.
Autores de novela de transición y triunfo del Naturalismo: Pardo Bazán y Clarín
EMILIA PARDO BAZÁN.
Fue persona cultivada y buena conocedora de la literatura de su tiempo. Su obra narrativa es diversa. En algunas de sus novelas, como La tribuna, Los Pazos de Ulloa y La madre Naturaleza, se percibe la influencia del Naturalismo en las situaciones escabrosas, los ambientes degradados, los señores decadentes y los criados brutales, las crudas descripciones, las escenas de gran violencia…Pero el determinismo natural queda corregido por la fe religiosa de la autora. Notable interés tienen también sus cuentos, reunidos en diversos volúmenes: Cuentos de Marineda, Cuentos de Navidad, Cuentos de amor, Cuentos de la tierra…
La Tribuna es la historia de una huelga en una fabrica, fue considerada por la crítica como la primera obra naturalista. Los Pazos de Ulloa y La Madre Naturaleza describen amores fatalistas y pasiones violentas en un ambiente rural gallego, lleno de contrastes sociales y culturales.Blasco Ibánez pasa por otro período de novelas de tesis, pero de carácter social. En sus últimas obras mezcla realismo y aventura, sentimentalismo y exotismo, en busca de una literatura que pudiera interesar al gran público. En este apartado destaca Los cuatro jinetes del Apocalipsis.
Autores de novelas de tesis: Alarcón , Valera y Galdós.
El autor quiere demostrar su tesis que predomina sobre la acción, que a su vez está tratada y desarrollada de modo que confirme la tesis.
La novela de Alarcón reviste carácter social, Valera psicológica, Galdós, social y religioso, aunque el estudio psicológico sea también importante en Galdós y la problemática religiosa esté presente en todos.
PEDRO ANTONIO DE ALARCÓN. Está mucho más cerca del costumbrismo y del romanticismo
que del realismo. Obras: El sombrero de tres picos, La pródiga; El clavo; el escándalo.
JUAN VALERA. La actividad literaria de Valera: ensayo, crítica, cartas llenas de agudeza y desenfado, constituyen documentos muy interesantes sobre su pensamiento y su época.
La doctrina estética de Valera es la siguiente:
.- El arte es imitación de lo verosímil más que lo real
.- El arte no tiene una finalidad fuera de si mismo, le basta con ser bello.
.- El arte debe juzgarse en función de aspectos formales.
.- Los valores estéticos son inmutables, válidos para todos los tiempos y todos los lugares.
Estos principios deja muy claro el “clasicismo” fundamental de Valera. Sin embargo, su inmensa cultura hizo que se mostrarse abierto a tanto a las actitudes clásicas como a los románticos o a las más innovadoras. Le interesa más retratar los estados de ánimos cambiantes de sus personajes que la minuciosa descripción del entorno en el que se mueven.
Obras: Pepita Jiménez; Juanita la larga.
Autores de novela de transición y triunfo del Naturalismo: Pardo Bazán y Clarín
EMILIA PARDO BAZÁN.
Fue persona cultivada y buena conocedora de la literatura de su tiempo. Su obra narrativa es diversa. En algunas de sus novelas, como La tribuna, Los Pazos de Ulloa y La madre Naturaleza, se percibe la influencia del Naturalismo en las situaciones escabrosas, los ambientes degradados, los señores decadentes y los criados brutales, las crudas descripciones, las escenas de gran violencia…Pero el determinismo natural queda corregido por la fe religiosa de la autora. Notable interés tienen también sus cuentos, reunidos en diversos volúmenes: Cuentos de Marineda, Cuentos de Navidad, Cuentos de amor, Cuentos de la tierra…
LEOPOLDO ALAS “CLARÍN”.
Nació en Zamora en 1852, donde su padre, asturiano de procedencia, era gobernador. En 1859 se instala en Oviedo con toda la familia. Se doctora en Derecho y escribe en revistas con el seudónimo de Clarín, desde entonces será conocido con este nombre.
Es hijo de la Revolución del 68 y de sus consecuencias ideológicas. Se formó en el liberalismo republicano e intelectual y está ligado a la filosofía krausista de la que defiende los valores: libertad de pensamiento y de conciencia, al antidogmatismo y antifanatismo. El Krausismo es un movimiento que toma el nombre del filósofo alemán Krause, se basa en principios racionalistas y aboga por una cultura laica, respetuosa, tolerante y ética. Burgués y progresista, Clarín rechaza el tradicionalismo reaccionario. Para él, la literatura debe dar cuenta de las claves mentales y sociales de su tiempo y asumir el papel de educar al pueblo. A pesar de su crisis religiosa, Clarín se muestra como un escritor moralista y critica la falsedad y la hipocresía de la sociedad y defiende un ideal de justicia y de verdad.
Su obra se clasifica en:
.- Crítica literaria: formada por numerosos artículos periodísticos. Observa la realidad y critica sus defectos, a veces con una sátira implacable, en la línea de Quevedo y Larra.
.- Narraciones breves: escribe relatos cortos , entre los que destacan: Pipá; Doña Berta; Cuentos morales; El gallo Sócrates. En unos predomina la sátira y sus protagonistas son falsos intelectuales, en otros abundan el lirismo y la ternura y los personajes son seres indefensos y marginales.
.- Novelas : además de La Regenta, escribió: Su único hijo en la que intenta ahondar psicológicamente en los personajes pero los saca de espacio y tiempo, lo que les hace poco reales.
A pesar de su corta producción novelística, Clarín mostró sus teorías sobre el género en sus artículos. Se mostró defensor del Naturalismo, si bien consideraba que éste debía adaptarse a las circunstancias temporales y espaciales ( en la España de la Restauración)
Siguiendo la técnica realista, Clarín considera que el escritor debe reproducir la realidad imitando los fenómenos humanos, sociales y psicológicos. La acción debe ser sencilla pero acertada. Los personajes han de ser estudiados por fuera en sus relaciones sociales y por dentro, en su caracterización personal e íntima. El autor no debe interferir en la configuración de sus personajes y dejarlos en libertad para que se expresen a través del lenguaje y de la acción




.jpg)




No hay comentarios:
Publicar un comentario